Capitulo 16

1644 Palabras

Sus ojos estaban clavados en los míos. No sabía si eran un juicio silencioso o un aviso de que debía mantener la distancia, pero aun así, allí estaba yo: congelada cerca del marco de la puerta, incapaz de irme. Incapaz de moverme. Él ya había traspasado la habitación con pasos firmes, seguros, como si nada de aquello lo alterara. Ni tenerme allí. Ni saber que pasaríamos la noche en el mismo espacio. Parecía tranquilo. Demasiado tranquilo. Eso era lo más inquietante. Hasta ese momento, cada vez que me había cruzado con Luca Moretti él había sido puro acero: los hombros tensos, la mandíbula apretada, el ceño fruncido como si el mundo entero fuera una amenaza constante. Pero ahora… ahora respiraba como si al fin pudiera hacerlo sin dolor. Se acercó a la ventana abierta, y cuando exhaló,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR