Capítulo — Buscando a Naty Fernando despertó con la misma sensación de vacío que lo venía acompañando desde hacía semanas. No fue un despertar brusco, sino lento, pesado, como si el cuerpo se negara a volver al mundo. Las noches se habían convertido en una mezcla confusa de insomnio, alcohol mal dormido y sueños que lo dejaban peor que antes. Natalia aparecía en todos ellos. A veces sonreía. A veces se alejaba sin mirarlo. Siempre se iba. Su ausencia lo atormentaba. No como una herida abierta, sino como un dolor constante que no daba tregua. La necesidad de encontrarla se volvía cada vez más urgente. Tenía que saber dónde estaba, qué hacía, cómo estaba. No para reclamarle nada. Para no sentir que la había perdido para siempre sin siquiera intentarlo. Ese día, por primera vez en mucho

