NARRADO POR LEONOR. Miraba concentrada los finos pétalos de la rosa azul, en mi cama y sin poder conciliar el sueño. Sentía el eco de su beso en mis labios. Fue... fascinante volver a sentirlo, y creo que algo adictivo. Volví a leer la tarjeta por milésima vez. 'Te amo, ¿Y tú? ¿Me amas también? Pues claro que sí. Entiendo que aún tenga dudas, se lo había dicho... ¿Qué? ¿Tres veces? La nada misma. Pero al menos lo había hecho. De todas formas, se lo voy a volver a decir cuantas veces sea necesario para que se convezca. Por... siempre. Unos golpes se escucharon desde mi habitación. Miré la hora. 1:03 am. Mañana tendría unas lindas ojeras. Más marcadas aún. Supe en seguida quién era, mi cuerpo se despertó, ya no había sueño. Nada. Era alguien, que según Andrés, se alojaba en este mismo

