NARRADO POR LEONOR. Su sonrisa era hermosa. Sacó el anillo y lo deslizó lentamente por mi dedo anular sin apartar su mirada de la mía. No tenía claro qué pasó después de su proposición... pero estar acostados sobre la que actualmente era mi cama, cubiertos sólo por una sábana, me daba una idea bastante concreta. -En dos meses.- Dijo Tomás.- Es lo más que puedo soportar.- Acariciba lentamente mi espalda. -Es muy poco tiempo.- Más o menos.- ¿Cómo organizaremos todo en tan poco? -¿Quieres algo a lo grande?- Me cuestionó. -Francamente, no. Algo sencillo, los más cercanos. -Me parece perfecto.- Besó mi cabeza.- Dos meses.- Rodé los ojos. -Como quieras. -Quiero que seas mi esposa mañana, de ser posible. Agradece que te doy dos meses. -Te agradezco que me des dos meses.- Dije riéndome.

