NARRADO POR LEONOR. Cada paso que daba, era una versión más felíz de mí misma. A medida que me acercaba, veía con mayor claridad su rostro. Juro que jamás se borrará ésta imagen de mi cabeza. Él sonreía feliz y me observaba de pies a cabeza. Sus ojos estaban llenísimos de amor, pasión, deseo, orgullo, veneración... Todo lo que imaginé, sería. Y estaba segura que yo lo miraba igual. Y por si fuera poco, se veía genial. Hermoso, se le acerca un poco a lo que me refiero. Deseable, también se le aproxima. Pero en definitiva, no existe palabra para describir lo bien que mis ojos lo ven. Su traje... Su traje le quedaba perfecto e iba a juego con mi vestido. Cuando llegué a su lado, papá me soltó el brazo y Tomás tomó mi mano. -Cuídala, es lo más preciado que tengo, junto a su madre. Mi c

