2 Años después... Dolor. Mucho, mucho dolor. Un dolor sordo y persistente en mi vientre de embarazada de casi nueve meses. En seguida sé lo que pasa: Contracciones. El dolor sigue y yo me aparto del abrazo de mi esposo y le despierto. -Tomás, duele.- Con una mano aprieto mi vientre y con la otra agarro el brazo de Tomás, quien se está despertando. -Mi Luna, sabes que te amo, pero no me pida mora a esta hora. No voy a encontrar.- Poco a poco fue abriendo los ojos y vió mi cara de 'Esto duele'. Es decir, todo mi rostro contarído.- Mierda, ¿Estás bien?- Saltó en la cama.- ¿Mi hija? ¿Está bien?- El dolor paró, apoyé mi cabeza en el marco de la cama. Asentí con la cabeza. -Llévame al Hospital, ahora.- Casi suplico. Él se calza con la ropa que siempre ha tenido preparada, en caso que ocu

