Capítulo 18. A exorcizar

3626 Palabras
La noche se ponía tensa, teníamos mucha presión y nos encontrábamos llenos de preocupaciones e inquietud, había un trabajo que hacer en donde parecíamos tener muchos obstáculos y el principal era que ninguno antes lo había realizado, estaríamos técnicamente haciendo un experimento pero que debía de funcionar porque de no hacerlo podríamos morir, y no solo nosotros esa familia también; sentíamos que faltaba poco, así que, tomamos un relicario bendito cada uno, pues habría que estar preparado para lo que sabíamos que encontraremos. -    El sacerdote, al ir hablar con él y preguntarle sobre esto, me dijo, que cuando estemos en el proceso la criatura comenzara a decir muchas cosas, a ellas les gusta hablar, necesitamos solamente evitar escucharlos, ignorémoslo, de no hacerlo, él puede tomar el control de la situación, y de nuestras emociones, podríamos no lograr lo que deberíamos hacer, y el obtener lo que quiere, asesinarnos… se expresaba Michael. De todos, Michael es el que parecía más entusiasmado, le encantaban los retos y las cosas difíciles y hoy teníamos un gran reto al frente, yo sentía un poco de miedo, no quería hacerlo, pero aquí las cosas ya no son lo que tú quieres o no, es lo que debes hacer. -    El sacerdote también dijo que todas esas criaturas que se apoderan de los demás suelen tener mucha información de todos en especial del que realiza el exorcismo, por lo que sabrá mucho de nosotros, y tratara de utilizarla a su beneficio, hay que recordad que no todo lo que sale de su boca será cierto Y si no tenemos claro estas cosas, podemos morir. ¿listos entonces para hacerlo? Nos continuaba explicando un poco la situación Michael. Maya me miro a los ojos y ambos asentimos con la cabeza, a pesar de no estar muy convencido de lo que haríamos, había que hacerlo y ya conocíamos lo peligros, no perdíamos nada con probar, de igual forma mi vida estaba condenada, tome el arma de sal, y maya un poco más de sal que todos, nos dirigimos a entrar a la casa, entramos por una ventana, sinceramente fuimos tan sigilosos y silenciosos que creo que nosotros mismos no hubiésemos podido escucharnos, nos escondimos en uno de los sofás y comenzamos a observar los sucesos, ahora solo debíamos organizar cual sería el momento justo para atraparlo y comenzar. -    Chicos ya vimos a la criatura ahora ¿Cuándo lo haremos? Preguntaba Maya un poco angustiada. -    La verdad no lo sé, que opinan ustedes… respondía Michael asustado. -    La verdad no sé qué piensan tanto o en que dudan, solo tenemos una oportunidad para hacerlo eficazmente, y ese será cuando decida a****r a su padre, de intentar hacerlo en otro momento que no sea ese. Fracasamos… me expresaba con mucha seriedad. -    ¿crees que será el momento correcto? ¿no es muy tarde? ¿por qué dices que podríamos fracasar? Michael hacia muchas preguntas mientras el temor se apoderaba cada vez más de él. -    Si intentamos hacerlo antes de que posea a la pequeña se nos va a escapar, ya que para poder realizar el exorcismo debe poseer un cuerpo físico, así que hay que esperar a que se apodere de la chica, si cuando lo haga inmediatamente intentamos comenzarlo, sus padres se despertaran por el ruido causado, y seguramente evitaran que terminemos el trabajo, va a querer proteger a su hija, así que tenemos que esperar que al menos uno de ellos la vea, y se dé cuenta de que hay algo dentro de su hija, así podremos trabajar con tranquilidad… explicaba lo más detalladamente posible. Supongo que me explique muy bien, ambos parecían haber comprendido con claridad mi punto de vista, así que simplemente nos quedamos observando esperando el momento justo, la criatura salió del cuarto de la niña y se dirigió a la de los padres, y de allí retorno al de la pequeña, para salir otra vez, pero ya habiéndola poseído, la vimos entrar y tal como en la visión siguió directamente a la ventana, nos acercamos lentamente a la puerta hasta escuchar esa palabra que aseguraba nuestro trabajo. ¿Quién eres? ¿Dónde está mi bebe? Oímos al hombre caer, sabiendo lo que pasaría luego entre apuntándola con el arma, y cuando se dispuso a abalanzársele encima dispare una bala de sal, evitando darle, ya que si le daba podría ser expulsada del cuerpo, pero si asustándola, para que se detuviera, me miró fijamente, con una rostro de maldad pura, sus ojos blancos aterraban, sí que aterraban, Maya y Michael entraron corriendo con una soga tomándola de cada extremo, y la ataron, aunque era solo una niña recuerden que estaba poseída, tenía mucha fuerza, se resistía fuertemente, el hombre, su padre, la detuvo sentándola en una silla para que la atáramos allí. La madre se despertó desde que dispare, y solo estaba en un rincón de la cama observando todo muy aterrada. -    Pueden decirme ¿Quiénes son ustedes? ¿Qué sucedes aquí? ¿Dónde está mi hija? Preguntaba el padre de la niña muy confundido. No encontraba las palabras correctas para responder a todas las interrogantes, así que solo dije las cosas más importantes, eso que esta allí es su hija, solo que fue poseída por un espíritu demoniaco que simplemente quería asesinarlos a ustedes dos, y luego a la pequeña, nosotros estamos aquí para intentar ayudar, para recuperar a su hija. La criatura sonreía, estaba sentada pero nos detallaba lo más que podía, no apartaba su mirada de nosotros ni por un segundo, sentíamos que se sentía cómodo con la situación, no parecía estar acorralado, tome más sal y la regué alrededor de la silla para que definitivamente quedara atrapado y pudiéramos trabajar, tranquilo, con esa sal rodeándolo ya no podría moverse. -    Déjenme adivinar, tú debes ser Jeison, el alto de allá, Michael, y la pequeña debe de ser Maya, ¿cierto? ¿así que ustedes tres, son los famosos Storm? A los que Zil le teme tanto… se expresaba la criatura a vernos. Debo admitir que se sintió bien escuchar decir eso, fue gratificante, aunque sabíamos que no era cierto, Zil nos veía como personas de cuidado, pero aun no nos temía, y creo que nunca lo haría, Michael nos miró y nos dijo que era hora de comenzar. Se acercó a la criatura arrojándole agua bendita mientras iniciaba la Oración en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ese ser que poseía a la pequeña se retorcía del dolor, sus padres trataron de acercarse estaban preocupados por su hija, la veían sufrir, ¿y ellos que hacían? Solo observarla. -    Aleja de esta pequeña joven el mal que ha entrado en ella, no permitas que está tu hija sea poseída por el poder de la mentira, ni que tu siervo redimido por la sangre de cristo sea mantenido en la esclavitud el diablo… comenzaba las oraciones Michael El único que realmente trabajaba esta noche parecía ser Michael, quien se encargaba del exorcismo, yo solo arrojaba agua bendita sobre la criatura, en determinado tiempo, mientras Maya buscaba la manera de sacar a los padres de la habitación, algo imposible después de todos son padres, querían estar con su hija hasta que todo termine. -    Jeison, Jeison, ¿Qué sabes de tu madre? adivino, Nada, solo que murió, seguro piensas que está en el cielo, disfrutando de la compañía de tu Dios, pero te equivocas, está ardiendo en las llamas de infierno, ¿Cuándo vas a visitarla? Hablaba la niña con una voz gruesa de hombre. Su cambio de voz, aterraba aún más a los padres, ¿Dónde quedo la tierna voz de su pequeña? Yo intentaba ignorarlo después de todo, soy el que posee el temperamento más difícil de los tres supongo que por eso me ataco a mi primero, trataba de resistir el deseo de ir y golpearlo. -    Jeison, tu linda Madre está muy decepcionada de ti, le fallaste, te dio una última voluntad y no la respetaste, ella te dijo que jamás usaras el anillo, y mírate donde estas, por no hacerle caso, y usándolo ¿te digo algo? Me da lástima, siento una profunda tristeza por ella, no solo sufre por las llamas del infierno, ahora también por su hijo, creo que jamás podrá descansar en paz… la criatura trataba de hacer que me alterará lo suficiente. Michael Mantenía las oraciones contantes no se detenía ni por un segundo, comenzó a rezar el credo, mientras arrojaba un poco de santo crisma sobre ella, y tenía un crucifijo bendito al frente, esa criatura sufría, pero parecía que la pequeña también lo hacía, intentó atacarnos, pero mientras seguía en el círculo no podría hacerlo, aunque aun no entiendo las cosas de vida ¿porque nunca todo te sale como lo planeas? -    p**i, ayúdame, necesito tu ayuda, ellos me están haciendo daño por favor p**i sálvame… hablaba usando la voz de la pequeña. Ese hombre había resistido lo más que pudo, ver ese sufrimiento que se le causaba a su hija, porque, por más que lo intentara, el solo podía ver a su pequeña allí, corrió rápidamente a ayudarla y a soltarla, Maya intento detenerlo, pero no logro impedir que este llagara hasta ella, liberando un espacio de la sal, por donde la criatura ahora podría escapar. Sonrió, arrojando al hombre al techo dejándolo inconsciente por el golpe, y levantándose haciendo un pequeño movimiento a todos lo que estábamos allí, hacia la pared, tome mi arma de sal disparándole, pero sin darle para que esta no dejara el cuerpo y podamos eliminarla, se acercó a la más cercana a ella, Maya, tomándola por el cuello mientras la levantaba. -    Sabías que de los tres, eres a la que más odio, pues fuiste la única que estuvo con su padre, la que aprendió de él, la que más se parece a él, y por Ricardo, a causa de él, muchos de los míos ahora arden en el infierno, me gustaría ver que sentirá cuando su adorada hija pase por lo mismo. Se expresaba la criatura mientras apretaba el cuello de Maya, definitivamente quería acabar con su vida. Estábamos algo heridos, por el golpe, pero de igual manera no podíamos dejar que algo le pasara a nuestra hermana, no dejaríamos que Maya muera, Michael, hizo toda la fuerza que pudo para levantarse, pero continuaba su proceso. -    Te ordeno Satanás que salgas de esta criatura de Dios… -    Por qué no se van ustedes, e mas no se vallan mueran aquí, disfrutare sus muertes… se expresaba la criatura. -    Vete en el nombre del padre, del hijo y des espíritu santo. Dime ¿cuál es tu Nombre? Gritaba fuerte Michael. -    Lansiel me llamo Lansiel. Respondía el demonio, mientras se tapaba la boca con la mano que tenía descubierta. Justo en el momento preciso, pues, según todos los rituales de exorcismos en el momento que obtienes el nombre de la criatura, adquieres poder sobre ella, y gracias a ello, Maya salió ilesa, se mantenía con vida. -    Lansiel suéltala ahora mismo. Ordenaba Michael. La criatura miraba con mucha ira a Michael, y trataba de resistirse a la orden dada por este, intentaba apretar con mayor fuerza el frágil cuello de la chica, pero termino soltándola, Maya ya casi no respiraba, le faltaba poco para quedarse sin aliento, Michael la salvo, con dolor incluido por los golpes recibido me acerque a mi hermana, necesitaba asegurarme que estuviera bien. -    Buen trabajo chicos, nada mal, me sorprendieron, ya logro entender con más claridad porque Zil los ve como una amenaza, son bueno, muy buenos… se expresaba Lansiel.  -    Es agradable escuchar eso de un demonio, Gracias, decía Michael mientras proseguía con el exorcismo. -    ¡Cállate! ¡Cállate! Deja de hablar Michael Storm, si no lo haces despídete de esta pequeña niña, puedo conseguir otro cuerpo después, hablaba Lansiel mientras sonreía. La joven mujer madre de la niña comenzó a llorar desesperadamente y le gritaba detente, detente, no asesines a mi hija por favor, el ambiente estaba tenso, se acercó a Michael rogándole que dejara las cosas como estaban, debía de dejar que su bebe continuara viviendo, el pobre corazón de Michael siempre ha sido muy débil por esa razón siempre se sacrifica por los demás, bajo el libro parcia que se detendría dejando las cosas como están hasta ahora. -    ¿Qué diablos haces Michael? Ni se te ocurra detenerte, continua, tenemos un trabajo que hacer, hay que salvar a esa niña, más te vale no rendirte tan estúpidamente, continua, sigue hasta que esa criatura salga de ese cuerpo… le gritaba un poco molesto. La madre se desesperó aún más, Michael me miró fijamente, dándose cuenta que estaba en lo cierto, la criatura gruño de rabia, no lograba lo que se proponía, riendo comenzó a girar la cabeza, de hacerlo por completo rompería el pequeño cuello de la chiquita, corrí rápidamente sujetándola, con una mano en cada extremo de ella, manteniendo una fuerza equilibrada, para evitar que la moviera por completo y terminara estrangulándola. -    Maya, Maya querida, ¿aun sigues con vida? ¿quieres que te cuente un par de cosas? Pues tu padre está sufriendo, está soportando mucho y eso es de admirar, pero saber que sufre ya es un consuelo, su vida ahora es peor que la de todos los demonios que envió al infierno… se expresaba Lansiel. Maya se desesperó, pero trataba de evitar tomar en consideración cada palabra que salía de la boca de ese demonio, y esté se mantenía llenando nuestras pequeñas mentes de muchas dudas, hizo un movimiento brusco y me arrojo a la ventana, sentí la muerte de la pequeña, me miro e intento girar la cabeza cuando sintió algo al ras de ella, y comenzó a arderle como si estuviera entrando en altas temperaturas de calor, la madre de la niña había tomado una camándula y la coloco a través de su cuello, sus gritos eran fuertes no aguantaba el dolor, termino arrinconándose en la recamara. -    Te ordeno satanás reconozcas el poder de Jesucristo, vete y aléjate de esta criatura, vete en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo. Michael no paraba ni un segundo en realizar su labor. -    Michael, Michael, tu madre te extraña, también es prisionera en el infierno ¿lo sabias? Pero, si me dejas tranquilo, podría ayudarte a liberarla… se expresaba con desesperación Lansiel. -    ¿sabes algo tu demonio? ya venía preparado para esta situación, el sacerdote que me explico cómo hacer todo esto, me dijo que muchas veces cuando el demontre se siente acorralado, intentara negociar, a fin de que lo dejes escapar, ¿pero te digo algo? No negociare contigo deja el cuerpo de esa niña ahora, y regresa a las profundidades del infierno… Michael no se dejaba intimidar ni un instante. Lansiel se notaba cada vez más enojado, acorralado y herido, comenzó a arrojar todo lo que estaba a su alcance desesperadamente, trepaba las paredes rasguñando todo a su alrededor, trataba de salir, debía de escapar, rompió una de las ventanas, pero cuando se asomó fuera noto que toda la casa tenia sal a su alrededor, la casa estaba rodeada, estaba atrapado, completamente atrapado, esa idea, fue un plan de contingencia de Maya, por si algo no salía bien, al menos evitaremos que el demonio salga de la casa, y ataque otra.   A pesar de todo, las cosas marchaban bien, si habíamos tenido nuestros altibajos, algunos golpes, algunos moretones, algunas heridas, y aun con preocupaciones por lo que este ente nos contaba de nuestros padres. -    Maya, ¿porque me desobedeciste?, querida mía, te dije que te quedaras, que volvería a casa por ti, que jamás usaras el anillo que te mantuvieras a salvo… Se expresaba Lansiel con la voz de Ricardo. Maya desesperadamente colocándose sus manos en la cabeza y manteniendo los ojos cerrado repetía las mismas palabras. ¡no es mi papa! ¡no es mi papa! ¡no es mi papa! A pesar de usar las palabras exactas con las que Ricardo se hubiese expresado ella no se iba a dejar convencer por esa criatura.  -    Mami, Mami ayúdame, te necesito mami, ayúdame te lo socorro, sabes que papá no nos quiere, que tiene a otra mujer, sálvame tú, estos monstruos me quieren hacer daño, aléjalos de mi Mami… Lansiel buscaba desesperadamente que alguien la ayudara a escapar, ya no podía hacerlo solo. La joven madre cerraba sus ojos apartando la mirada del cuerpo de su hija preguntándonos el tiempo que hacía falta para que todo el martirio que estaba padeciendo acabara, todos la ignoramos, solo sabía Michael como iba el proceso, y cuanto faltaba, pero estaba muy concentrado, de hecho, me sorprendía su concentración, estaba haciendo un gran trabajo. Lansiel en su último ataque de desespero tomo la cama volviéndola añico solo dejando algunas estacas de madera, y arrojándolas por toda la habitación, decidió acabar con nuestras vidas, esquive rápidamente al igual que maya, a los padres de la niña pareció que fallo apropósito, pero a Michael, quien por el proceso no iba a esquivar lo traspaso por un costado, estaba sangrando mucho, pero se mantenía haciendo las oraciones correspondientes. Ya la criatura no encontraba que hacer con tanta desesperación que sentía, volteaba las piernas horrorosamente, caminando en cuatro patas, levantando la cabeza buscando una salida, se tornaba cada vez más aterradora, y aún más cuando ni siquiera lograba salir del cuarto.  Michael se veía mal, muy mal, pero aun así no se rendía, se movía despacio pero igual se acercó a la criatura, la cual por unos momentos se quedó estática, paralizada con la mirada fija en mi hermano, este levanto una de sus manos, con la cruz en ella, diciendo deja este cuerpo ser inmundo y regresa a las fauces del infierno y no salgas jamás, al terminar de decir estas palabras Lansiel se quedó fijo con la boca abierta dando una impresión de sorpresa, parecía ver algo que nosotros no podíamos. -    Michael Storm, aléjate de mí, déjame en paz, no puedo contra ti, al parecer tienes una bendición muy grande, alguien desde arriba te protege, tu dulce Madre La virgen María. Se expresaba Lansiel derrotado. Se hincó de rodillas frente a Michael, quien no entendía sus palabras, y decidió terminar con el trabajo. -    He aquí la cruz, huid espíritus del mal. Fueron las últimas palabras de Michael en el trabajo. Mientras realizaba la insuflación del aliento del exorcista en la cara de la pequeña niña. Esta comenzó a temblar y tambalearse. Retrocedimos un poco una alta brisa se apodero del lugar mientras el cuerpo de la niña se elevaba y de su boca salía Lansiel en forma de Vapor o humo tal cual como entro, la niña cayó al suelo, su madre corrió hacia ella, y la criatura se empezó a desvanecer en el aire, al fin lo habíamos logrado. La pequeña abrió los ojos despacio observado extrañada la habitación destrozada de sus padres, su padre seguía inconsciente, preguntaba lo que había sucedido, almenos no recordaba lo que había ocurrido, no me quería imaginar el trauma que le causaría. Mi hermano logro lo que quería, la familia estaba a salvo, pero más resistencia que tuvo, por más que aguanto, llego a su límite, el pedazo de madera seguía en su costado, se desangraba mucho, demasiado para mi gusto, comenzó a tambalearse de lado a lado, nos acercamos a él justo cuando se desmayó. Lo tome en mis brazos aun estando adolorido, para subirlo al auto es verdad eso que dicen que uno saca fuerzas de donde no las tiene para poner a salvo a quien les importa, conduje, y aunque no sabía hacerlo en el momento lo hice como todo un experto, lo pasaron directo a emergencia, parecía estar al borde de la muerte, y aun así hicieron hasta lo imposible para estabilizarlo, no me quería mover de la habitación, nos quedamos acompañándolo el resto de la noche. -    Me sorprenden chicos, no creí que pudieran vencer a Lansiel es un egocéntrico, pero es fuerte, bueno chicos vencieron otra de mis criaturas, increíble… se expresaba Zil quien había aparecido en la habitación. -    Nada mal ¿no lo crees? Le replique. Me encantaba ver su rostro de desesperación y decepción, y esas eran más notables cuando destruíamos a una de sus criaturas y el sentía que fallaba. -    Si nada mal, tengo unas ganas de asesinarlos, pero por el trato que hicimos tampoco puedo interferir en sus vidas. A ver cuál es la pregunta esta vez, Jeison. Preguntaba Zil. Me sorprendió que Zil puede ser un demonio horrible, odioso, egocéntrico y desagradable, sin escrúpulos, pero un demonio de palabra, cumplía con lo que prometía, y eso era de admirar. -    Pues, Esa criatura nos dijo que nuestras madres se están pudriendo en el infierno, que sufren cada día con las llamas del inframundo, te pregunto ¿eso es cierto? Preguntaba con miedo de escuchar la respuesta. -    Acabas de malgastar tu pregunta en una estupidez, recuerda que a tu madre y a la de Michael las asesine yo, obvio me llevaría su alma hasta allá que sufran por toda la eternidad. Me respondía Zil -    Pero ¿existe alguna manera de sacarlas de allí? Pregunte angustiado. -    Una pregunta a la vez Jeison, respeta el trato, lo decía mientras se marchaba. Por primera vez las cosas las resolvimos mucho antes que las veces pasadas, ahora vencimos la criatura en la segunda noche, tuvimos suerte, y determinación, pero ahora Michael está herido, y nosotros seguimos agotados no solo físicamente sino mentalmente también, y el encuentro con ese fantasma nos creó nuevos pensamientos ¿Cómo sacar a nuestras madres del infierno?
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