Capítulo 19. Entre la vidby la muerte.

3657 Palabras
Se sentía bien haber vencido una vez más a Zil, sentía que el final de esta guerra estaba un poco más cerca, pero esta vez el costo fue un poco grande, mi hermano sufrió heridas graves enfrentándonos a la última criatura, Michael se mantenía en terapia Intensiva, se había podido estabilizar pero este aun no respondía, no lograba abrir sus ojos, seguía en cama, parecía estar en coma o algo, Maya y yo, no nos queríamos mover del lugar, queríamos simplemente estar allí, en lo que comenzara a despertar. -    ¿Quiénes son ustedes? ¿Ustedes son familiares del paciente? Pregunto un doctor mientras entraba a la habitación Asentimos un poco preocupados, el rostro de ese médico, transmitía preocupación, malas noticias. -    Podría preguntarles ¿Qué les ocurrió? ¿Por qué esta tan heridos? Pregunto este apenas nos miró. -    Solo nos ocurrió un accidente, pero mi hermano fue quien resulto más herido… le respondió Maya, para no dar detalles. -    Bien, no voy a tratar de asistir para que me digan lo que realmente sucedió, pero, ¿ustedes fueron atendidos? Continuaba preguntándonos el Medico. -    No se preocupe por nosotros, nos encontramos bien, por ahora solo cuéntenos que sabe de nuestro hermano, ¿Cómo está? ¿Por qué no despierta? ¿Cuándo aproximadamente saldrá de este hospital? Preguntaba un poco angustiado. No habíamos sido atendidos, y a pesar de que estábamos agotados, adoloridos, solo nos interesaba que Michael se encontrara bien, además de que la preocupación nos consumía, desde que lo internamos se mantenía inconsciente, parecía que aun respiraba gracias a los aparatos a los que estaba conectado y mi único deseo era verlo abrir sus ojos, y este parecía no cumplirse.  -    ¿Llamaron a sus padres o a algún adulto responsable? Preguntaba e médico. -    Nuestros padres Fallecieron hace un tiempo solo quedamos nosotros, nos puede decir ¿Cómo esta nuestro hermano? Hablaba Maya muy seria. -    Lamento informarles que no tengo buenas noticias, la puñalada que recibió, causo más daño del que teníamos previsto, afectando a nivel pulmonar, ocasionando así una disminución en la distribución de oxígeno, a nivel cerebral, por eso continua inconsciente, sin señales de dar respuestas… nos explicaba el doctor lo que ocurría. Las lágrimas que tanto aguantaba para que no salieran a relucir, no se resistieron más al escuchar al médico hablar, esas recorrían mi rostro, sin embargo, trataba de hacerme el fuerte, y pregunte. -    Pero ¿va a estar bien? ¿se va a recuperar? ¿verdad? -    Pues, hay que mantenerlo conectado a oxígeno, para así mantener sus valores, actualmente se encuentra en estado de shop, probablemente con un edema cerebral, por eso debe permanecer conectado a los equipos, les seré muy sincero, la ciencia médica no puede hacer nada por él, solo queda esperar cuanto logra resistir. Terminaba de hablar el doctor mientras salía de la habitación. Terminando de salir el doctor, caí sentado sin poder procesar con calma todo que este nos había dicho, quería decir que la única manera de salvarlo era por medio de un milagro, y aunque Maya se hacia la dura, se notaba que sufría al igual que yo, no había muchas posibilidades de salvarlo, esto era muy complicado, mi hermano podría morir. Escuchamos cuando tocaba la puerta, volteamos rápidamente para ver a la familia que recién acabábamos de salvar, se sentía bien verlos a salvo, entraron preguntando por el estado de salud de Michael, solo contamos todo lo que nos dijo el médico, se notaban preocupados, el señor se ofreció a pagar todos los gastos del hospital, pero en algo maya tenía razón, nosotros no buscamos ganancias ni que nos agradezcan cuando hacemos el trabajo, por lo que nos negamos a dicho ofrecimiento, además, ya habíamos pagado mucho dinero con tal de que los médicos salvaran a nuestro hermano. Aunque las noticias del médico, nos mantuvo en un proceso de resignación, de duda y desesperación, después de lo que costo reunirnos, de todo lo que vivimos juntos, nuestro hermano podría morir. -    ¿sabes algo Maya? Llevamos algo de tiempo enfrentándonos a criaturas misteriosas, y que creímos que no existían, si ellas son reales tal vez, solo tal vez, podamos conseguir una solución, una manera de salvarlo, así sea sobrenatural... Me expresaba deprimido. -    ¿Qué quieres que hagamos?, ¿que busquemos una fuente de vida eterna?, ¿qué le consigamos una piedra de resurrección?, esas cosas no existen Jeison, no son reales, pon los pies en la tierra… se notaba que Maya estaba Frustrada y lo sacaba todo al hablar. La familia se encontraba consternada, al observarnos discutir, sin saber que decirnos, ni como apoyarnos hasta hace unas cuantas horas no sabían que nada de esto existía, así que lo único que podían hacer por nosotros era, darnos ese acompañamiento, el solo estar allí, bastaba. La pequeña se acercó a Michael diciéndole: -    Eres fuerte, Me salvaste, ahora tienes que ser más fuerte, y salvarte, recuerda que eres un héroe, eres mi héroe… Las lágrimas volvieron a recorrer mi rostro, había mucho dolor y eso unido a las palabras de esa pequeña niña, me provocaba un aire de melancolía y tristeza, y llego a mi mente una idea, una que jamás creí que saldría de mí. -    Y ¿si hablamos con Blaze? Quizás él conozca de alguna manera que pueda salvarlo, o almenos estabilizarlo de tal manera que los médicos puedan hacer algo por él, ¿no lo crees? Peguntaba algo avergonzado. -    ¿Blaze? Excelente idea Jeison, aunque debo admitir que jamás creí escucharla de ti… me replicaba Maya emocionada. Nos preparamos para marcharnos, pero no podíamos dejar a Michael solo, así que le pedimos a la familia solo ese favor, acompañaran a nuestro hermano mientras regresábamos, no tardaríamos, y encontraríamos una solución. Salimos rápidamente, subimos al auto y conduje rumbo a la cabaña de Blaze, tengo que admitir que, aunque fue mi idea no estaba convencido del todo, pero sentía que era la única solución, era una idea llena de desesperación, esta vez el conducir me pareció muy sencillo, lo importante es que lo estaba haciendo cada vez mejor, pronto manejaría igual o mejor que Michael. Llegamos a la entrada del bosque y estacione el auto tal cual donde lo hicimos la vez pasada, y comenzamos a cruzar ese bosque para llegar a la cabaña, las almas perdidas que se encontraban allí, nos rodeaban y nos seguían, pero tal cual la vez pasada ninguna se acercaba a pedir ayuda, solo estaban allí sin intención de cruzar, andábamos a toda velocidad, queríamos encontrar lo más pronto posible la manera de salvar a Michael. Llegamos a la cabaña, rápidamente entramos en ella, pero no parecía haber nadie, revisé las cosas había un agua caliente, debió salir hace poco, solo teníamos que esperar su regreso, Maya solo se sentó para esperar con calma, pero yo, no me podía quedar quieto, así que comencé a indagar y revisar todo una vez más, después de todo aun no confiaba en él. Maya me decía que me aquietara, solo la ignoraba, entre nuevamente a esa habitación donde tenía esa olla grande, pero parecía que en el tiempo que estuvimos allí, no movió nada de allí, todo estaba exactamente igual, es como si no hubiese entrado en un largo tiempo, regrese a donde Maya cuando lo escuchamos hablar. -    Hola Jóvenes, no esperaba la visita ¿Qué hacen aquí?... hablaba Blaze. Voltee mi mirada y estaba en esa habitación en la que había revisado a profundidad, donde estaba la Olla, ¿Cómo es posible? ¿Cómo llego allí? ¿de dónde salió? Muchas preguntas me consumían la mente, esas cosas hacen que dudes más de una persona. -    ¿de dónde saliste? ¿Cómo llegaste allí? Yo vengo saliendo de ese lugar y no te encontrabas… preguntaba inmediatamente con un poco de preocupación. El evadió mi pregunta, lo hizo tan descaradamente que me molesto, y nos repitió el mismo cuestionamiento que había hecho unos minutos atrás, ¿Qué hacíamos ahí? -    Venimos porque necesitamos de tus conocimientos, necesitamos tu ayuda… se expresaba Maya muy suplicante. Me senté junto a Maya mientras esta le explicaba lo ocurrido, fue muy detallada, en todo, si fuese sido yo, solo le hubiese contado que Michael estaba grave, para que dar tantos detalles. -    ¿Cómo se les ocurre hacer un exorcismo, sin antes haberlo practicado? ¿Es que acaso no piensan? Nos reprochaba nuestra manera de actuar Blaze. -    Pues quizás fue una estupidez, pero salvamos a la familia es lo importante. Les replicaba a sus comentarios. -    Fue imprudente, y por esa imprudencia Michael se encuentra entre la vida y la muerte, por lo que me cuentan más del lado de la muerte. Continuaba expresándose Blaze. Aunque cueste admitirlo este sujeto tenía razón, habíamos cometido un error muy grande, nos habíamos equivocado, y ese error lo pagamos caro, pues estaba por quitarle la vida a uno de nosotros, pero una parte de mí, y con lo que ya conocía a mi hermano, sabía que él no se arrepentiría de lo que hizo e mas si tuviera que escoger que hacer, haría exactamente lo mismo con tal de salvar a esas personas. -    ¿Existe alguna Manera en la que nos puedas ayudar? Disculpa, pero eres nuestra única esperanza… Preguntaba insistentemente. -    Salvarlo esta fuera de mi alcance, no tengo tanto poder, así que yo no puedo hacer nada, pero, creo que se de alguien que si podría ayudarlos… nos contaba Blaze. Sentí un poco de paz dentro de mí, podría haber una manera de salvarlo, y eso es más que suficiente, mire a Maya, quien me estaba mirando a mí y hablamos a unísono preguntando. -    ¿Quién? Este nos mostró una ligera sonrisa, parecía estar complacido, y creo que sentía que al fin confiábamos completamente en él. -    Pues, Existe una enfermera, ella murió hace mucho tiempo, dicen que ella ayuda a las personas, busca la manera de enmendar algunos de los errores que cometió en vida, su nombre es Eulalia, búsquenla y traten de hacer que los ayude, es la única que creo que podría salvarlo… se expresaba Blaze. Sentí por unos instantes ese grano de esperanza que necesitaba, no confiaba mucho en Blaze, pero debía de tratar de hacerlo, porque podría ser la única manera de salvarle la vida a mi hermano, regresamos corriendo a nuestro auto, entre en él, tomando la computadora para investigar a esa mujer y tener claro a donde ir. Fue un poco difícil averiguar de ella, murió hace mucho tiempo sin embargo al final logre conseguir un poco de información, era una joven enfermera en el hospital de Juárez, en México, de las mejores en su área, querida y amada por todos, alegraba el hospital con tan solo poner una sonrisa, y llego el momento que conoció el amor, se enamoró de un joven médico,, paso su tiempo con él lleno de alegría mucha felicidad, parecían la pareja perfecta, lo amaba con todo su corazón y así decidieron dar el siguiente paso, contraer nupcias. Se sentía la mujer más afortunada del mundo, sentía que al fin había obtenido el amor que se merecía, pero, justo antes de unir su vida con ese médico para siempre, Eulalia descubrió algo que le destruyo el alma, ese medico al que ella tanto amaba con el que deseaba pasar el resto de su vida, estaba casado con otra mujer, tenía otra familia, eso la llevo a caer en una depresión, en la nostalgia, cambio por completo su forma de ser, parecía una persona totalmente distinta. Esa depresión fue aumentando cada vez más, la consumió por completo, y esa misma sensación hizo que su labor de enfermera se viera perjudicada, ya no sentía el mismo deseo de atender sus pacientes, ya no mostraba el mismo amor y dedicación por su trabajo, haciendo que muchas personas a su cuidado fallecieran. Tanta cosa la llevo de enfermera a ser una paciente del mismo hospital en el que trabajaba, fue hospitalizada, los médicos trataron de ayudarla, pero al final ella murió en ese mismo hospital al que tanto le había ofrecido, de allí surgió su historia, una leyenda, se dice que de vez en cuando, cuando existen pacientes que están al borde de la muerte, aparece una enfermera, en ese lugar para ayudar. Los que la han logrado ver dicen que su apariencia es muy similar a la de Eulalia, y se dice que atiende a los pacientes con el mismo amor, y dedicación que ella mostraba en vida, las historias han evolucionado a través de los tiempos, pero se cree que lo hace, para tratar de enmendar los errores causados con sus pacientes en ese momento que cayó en depresión.  Quedé un poco consternado con la historia mientras le contaba a Maya todo que había encontrado, ahora solo nos quedaba localizarla, encontrarla, encendí el auto rápidamente y nos dirigimos al hospital de Juárez en México. Nunca antes en mi vida había puesto un pie en este país, era perfectamente hermoso, recorrimos casi todo el país buscando el susodicho hospital, era famoso, pero al no conocer el lugar no sabíamos cómo hallarlo, hasta que al fin lo encontramos. Entramos dentro, parecía un hospital normal, pero con muchos pacientes, los médicos aquí tendrían mucho trabajo, había un tablón de anuncios un poco grande que se observaba solo al entrar, nos acercamos a él a ver que decía, era muy llamativo y le daba importancia al hospital este decía “los Milagros de Eulalia” y tenía muchos nombres en él.  Definitivamente Eulalia ha ayudado a muchas personas, quizás lo único que debamos hacer es traer a Michael a este hospital, pero no creo que logre soportar el traslado, su salud podría complicarse. -    Oye Maya tenemos que encontrar a Eulalia, y buscar la manera de llevarla a donde esta Michael… me expresaba mientras comenzaba a recorrer el hospital para tratar de encontrarla. Me canse de recorrer todo el lugar después de todo no es fácil encontrar a un fantasma, ¿Cómo lo haría? Buscaba señales que me dieran algún indicio, pero nada, se nos hizo de noche y yo aun sin saber cómo encontrarla, sin tener una idea de cómo hablar con ella, note a Maya también cansada de recorrer el lugar acercarse a una de las enfermeras que se encontraban en la recepción, hablar con ella y regresar a mí. -    Listo Jeison, ya creo que se a donde debemos de ir… se expresaba Maya mientras caminaba. -    ¿Qué encontraste? Le pregunte, mientras me levantaba y la seguía. -    Pues, no sé por qué nos esforzamos tanto para hallarla si solo teníamos que ir a un lugar, ¿recuerdas la historia? Ella solo aparece a las personas que se encuentran al borde la muerte, por lo que solo teníamos que haber buscado a la persona que tenga el estado de salud más grave en el hospital, de seguro allí aparecerá ella… se expresaba Maya alardeando de su inteligencia. -    Como no se me ocurrió, Excelente idea, Maya… me expresaba viendo lo astuta que es mi hermana menor. Entramos en silencio a la habitación de un paciente, parecía que sus familiares por ahora no estaban en el hospital, entendía que estaba en coma, pero se encontraba muy grave de salud, creo que definitivamente estaba al borde de la muerte, entro una enfermera muy linda, se acercó al paciente, revisando sus niveles, nos miró fijamente pidiéndonos que saliéramos, decía que debía de colocarle un tratamiento y mientras esto sucede los familiares deben esperar afuera. Nos levantamos caminando lentamente mientras no apartábamos la miad de ella ni un solo segundo, deteniéndonos en la puerta. -    ¿Qué clase de tratamiento Eulalia? Le pregunto Maya. Volteó su mirada hacia nosotros, dejándola fija, se sentía fría y penetrante, y sus ojos daban miedo, daba la impresión de ser la plena contemplación del diablo. -    ¿Cómo es que saben mi nombre? ¿Cómo descubrieron quién soy? Preguntaba mientras contenía su ira hacia nosotros. -    Pues perdónanos, nos queríamos enojarte, te andábamos buscando por lo que pensamos que estarías aquí… se expresaba Maya mientras se acercaba a ella. -    Tranquilízate, no te haremos daño, mi nombre es Jeison Storm y ella es mi hermana Maya, venimos aquí porque necesitamos tu ayuda. Le hablaba con un poco de nervio. -    ¿Storm? Eh escuchado ese nombre antes, así que ustedes son esas personas que se enfrentan a los demonios para ayudar a los demás, me los imaginaba distintos… se expresaba Eulalia.  Se sentía bien descubrir que nuestro nombre era popular con los seres sobrenaturales, pues no solo con los que hacen daño, hasta con aquello que después de fallecidos quieren ayudar a otros. -    Sería un placer serles de ayuda, ¿En que necesitan mi ayuda? Pregunto al instante Eulalia. Maya explico la situación en la que estábamos, no omitió ningún detalle de este, dejando a la enfermera un poco pensativa. -    Déjenme decirles que Para poder ayudar a alguien necesito que se cumplan dos condiciones, la primera de ellas, es que esta persona tenga protección divina, que los seres divinos tengan planes para ella, por lo que necesitarían que esa persona continúe en este mundo, y la segunda es que se encuentre en este hospital, pues mi alma se halla atada a este lugar, si no está aquí no puedo ayudar… colocaba las cartas sobre la mesa la enfermera. Sentía un poco de incertidumbres, con respecto a la primera condición, eso me hacía dudar de la oportunidad de salvar a mi hermano, me senté mostrando la decepción y frustración colocando mis manos sobre mi cabeza, y haciendo unos minutos de silencio. -    ¿A qué te refieres con una protección divina? Pregunte. -    Pues fíjate en este pobre hombre, él se encuentra al borde de la muerte, pero tiene la protección de uno de los arcángeles del cielo, específicamente la del arcángel Rafael, medicina de Dios, lo que me hace creer que este sujeto puede ayudar en un futuro a personas que sufren y esto da una razón para vivir, y así puedo sanarlos… se explicaba Eulalia. -    ¿Sabes algo? Escuche al demonio al que exorcizamos referirse a Michael, como que tenía la protección de la madre, que por esto se apartara de él, que este no podría hacerle daño… se expresaba Maya recordando lo sucedido anteriormente.  La enfermera se acercó a nosotros rápidamente colocando su mano sobre nuestras cabezas. -    ¿Qué clase de personas son ustedes, tienen la protección de la madre directamente? Eso casi nunca sucede, pues ella nos protege a todos, pero para hacerlo eficazmente envía a ángeles y arcángeles a encargarse de ese trabajo, muy pocas veces eh visto personas protegidas directamente por ella. Me sorprendió escuchar que Maya y yo también poseíamos la misma protección -    Entonces, ¿eso serviría para ayudarlo? ¿si puedes hacerlo? Pregunto Maya un poco confundida. -    ¿para ayudarlo? Es más que suficiente, la misma vida celestial los necesita a todos con vida, pero si a Michael un mismo demonio lo reconoció con la protección de la madre, significa que tienen grandes cosas planeadas para él, su destino es hacer grandes cosas, de seguro será pilar importante en esta guerra que se lleva a cabo, tráiganlo al hospital, lo salvare… se despedía la enfermera mientras desaparecía.  Salimos rápidamente de Juárez para regresar lo más pronto posible al hospital donde teníamos a nuestro hermano, quien cuando llegamos se encontraba en estado crítico, mucho peor de cómo estaba cuando nos marchamos en esta búsqueda, la familia que aún estaba con él, nos decía que los médicos habían hecho lo que pudieron para ponerlo a salvo, pero este se complica cada vez más, su salud está muy delicada, el doctor le da un máximo de 24 horas de vida.  -    ¿24 horas? Tendremos que llevárnoslo ahora misma para poder llegar a tiempo. Me expresaba con angustia. No sabía si el tiempo nos daba para llegar hasta ese hospital de Juárez, me acerque a las enfermeras para solicitar un traslado de emergencia, pero decían que los tramites se tardan su tiempo, tardaran al menos un par de horas para permitirlo, eso hacía que mi estrés aumentara a los niveles máximos, debía sacarlo de allí enseguida. Regresé a la habitación y ya no se encontraba allí, Maya Tampoco Salí corriendo del hospital, estaba subiéndolo a una ambulancia, la familia se había marchado a descansar. -    que, ¿piensas robarte la ambulancia? Le pregunte al instante. -    Acaso se te ocurre otra idea para llegar rápidamente, solo sube y conduce…Me daba órdenes sin pensarlo. Subí a la ambulancia y comencé a conducir a toda velocidad, no quería ni ver la hora, por el tiempo que faltaba, llegamos al hospital, lo atendieron de emergencia internándolo y volviéndolo a conectar, decían que no sobreviviría la noche. Estábamos preocupados y estresados. Anocheció cuando la escuchamos hablar. -    Así que es él, Michael Storm, si tenían total razón tiene gran protección divina mucho más que la de ustedes, el lograra hacer con éxito una de las cosas que muchos han intentado y han fallado, y eso permitirá salvar muchas vidas, incluyendo la de ustedes… se expresaba Eulalia mientras nos hacía salir de la habitación. No sé ni cuánto tiempo estuvimos fuera sin tener la remota idea de lo que ocurría dentro, un doctor se nos acercó con la intensión de entrar, tratamos de detenerlo, pero el insistió y lo hizo, nosotros entramos tras él. Entramos y Eulalia ya no se encontraba, el doctor reviso los valores de Michael, y todo estaba Normal ya no corría peligro se iba a salvar, fue un milagro, lo logramos, mi hermano estaba con vida y seguiría así. Pero a pesar de todo me recorría una inquietud, ¿Cuáles serán esos planes que tienen para él? Deben de ser grandes porque mi hermano había hecho cosas grandes, salvando a muchas personas.
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