Capítulo 32. Date prisa.

3515 Palabras
En esta vida cuantas oportunidades no surgen para que terminemos conociendo nuevas personas, que poco a poco marcan parte de tu vida ya sea de forma positiva o negativa, pero al final siempre lo hacen, sin embargo, esta chica se convirtió en un gran misterio para mí, ¿Quién es ella? ¿existen más anillos de los que creíamos? Preguntas que espero que la vida misma me lleve a conseguir sus respuestas.   Seguía a la espera, solo esperando a que mi hermano abriera sus ojos, seguía inmerso en una visión, pero continuaba sin comprender el por qué aún estaba dentro de una, además porque no estuvo conmigo en la casa, le estará ocurriendo algo, porque aún se mantiene sin despertar, ya comenzaba a preocuparme mucho más, cuando lo observe abrir sus ojos un poco agitado.  - Michael, al fin despiertas ¿te encuentras bien? ¿verdad?... le preguntaba muy preocupado.  - Me duele un poco la cabeza Jeison, pero estoy bien, ¿Dónde te metiste allí dentro? Te me perdiste y terminaste dejándome solo… me reprochaba el no estar con él.  - Dejarte solo, ¿de qué hablas? Yo me mantuve en la visión, pero no sé dónde estabas tú, te busque por todas partes, de echo perdí tiempo tratando de encontrarte, y al final nunca lo hice… le hablaba con seriedad.  - Así que hicimos lo mismo, buscarnos por todas partes, pero no comprendo lo que sucede, ¿Por qué no estábamos en la misma visión?... se preguntaba él mismo.  Honestamente siento que me estoy cansando de tantos misterios, de tantos enigmas que nos crea la vida, de tantas incógnitas que nos presenta este anillo, y cada uno de ellos nos han hecho crecer, pero en dudas, en incertidumbres, en inseguridades, pero al final el secreto estar en no rendirte sé que en algún momento conseguiré las respuestas a cada una de ellas.   - si estábamos separados, ¿Qué vistes adentro?... le pregunte algo intrigado  - Bueno pues, Zil apareció en el lugar, había una pequeña niña, no quería dormirse, pero su madre insistió tanto que la final la convenció, esta niña fingió acostarse a dormir, en lo que la madre salió, se acercó a la ventana mirando a través de ella, se notaba miedo en su mirada, parecía temer a algo que se acercaba, estuvo allí un par de minutos, luego de eso, regreso a su cama y se acostó a dormir, todo estaba tranquilo, no obstante, un ligero y silencioso ruido de una puerta abriendo se escuchó por el profundo silencio que reinaba en el lugar, aunque no lograba ver nada, el sonido se oyó varias veces, hasta que al final, un ser salió del armario, tenía la apariencia de una sombra o humo, pero quería llevársela, intento hacerlo, pero en lo que desperté solo la había dejado muy aterrada…. Me explicaba Michael resumiéndome su historia. - Que extraño, yo estuve en un evento un poco similar solo que en mí ocasión el chico miraba con una mirada de miedo bajo su cama… le replicaba a su conversación.  - ¿ha sí? Cuéntame que vistes… me lo pedía con curiosidad.   Empecé a detallar lo que me ocurrió, solo que, a diferencia de mi hermano, fui más explícito con él que el conmigo, como apareció la sombra, como atacó, su manera de actuar, lo que se notaba o dejaba claro que quería hacer, incluyendo el rostro de alegría de Zil y obviamente salió a relucir la chica, esa joven que para mí era hermosa, pero que un poco novata, casi hizo que nos asesinaran.   - Y ¿quién crees que es la chica? ¿no la habíamos visto antes? ¿verdad?... me pregunto.  - De haberla visto antes la recordaría, pero no tengo una idea de quién puede ser, pero lo voy a averiguar, veras, lo único que me preocupa es que no sabía que existía otro portador… respondía sonrojándome. - ¿Por qué te sonrojas al hablar de ella? ¿no me digas que te gusto la chica?... hablaba Michael burlándose un poco de mí. - Cállate no es eso… respondía evadiéndolo con la mirada.  Escuchamos a alguien acercarse a la casa, y en instantes tocar la puerta, giramos la mirada hacia ella, preguntándonos quien podría ser, nos levantamos en silencio de donde nos encontrábamos, tomando nuestras armas y acercándonos a la entrada, Michael se disponía a abrirla colocándose a un lado de la puerta, mientras yo estaba en frente preparado para disparar, si la situación lo ameritaba, Mi hermano la abrió rápidamente, levante mi arma apuntando a la persona que estaba al otro lado de ella, esa chica que acelero mi corazón, desde ese día que la vi por primera vez.  - No te preocupes Michael, es la chica del anillo de la que te hable… se lo decía mientras bajaba mi arma.  - Si que son precavidos, ¿acaso son fugitivos?... preguntaba la misteriosa chica.  - Nada de eso, es solo que en nuestra línea de trabajo el peligro siempre está al asecho, a un solo paso de nosotros, así que siempre debemos de estar preparados… le respondía Michael mientras la invitaba a entrar.  Parecía perro por su casa, entro directo a la cocina tomando algo de tomar de la nevera, y una pizza que teníamos en la mesa, esa que había salido a comprar Michael en el momento que perdí el conocimiento, cuando las voces me consumieron, se sentó de forma muy cómoda en el sofá, parecía realmente como si la casa fuese de ella.  - Listo, ya comiste, bebiste ahora nos dirás por fin, ¿Quién eres?... le pregunte inmediatamente.  - No, y tal vez nunca les diga siquiera mi nombre, no puedo confiar en ustedes, no parecen ser personas de fiar, así que solo hablemos de lo que está ocurriendo ¿entendido?... se expresaba la chica. - Vale, pero en lo que comiences a confiar en nosotros, nos dirás cómo te llamas, ahora Puedo preguntarte, ¿Cómo distes con nosotros?... le pregunto Michael lleno de curiosidad.  No voy a negarlo Michael estaba un poco tenso, intranquilo, lleno de inseguridad y a la defensiva, creo que sentía que no podría confiar en esa chica y honestamente, sin saber nada de ella ni siquiera su nombre es un poco difícil de hacerlo, pero esa tensión se sentía en el ambiente.   - Que tan difícil pudo haber sido, este estúpido me dio su número de teléfono, me dijo que lo llamara, no soy tan tonta, debía de ver con mis propios ojos quienes son, así que rastree el numero hasta acá… se expresaba la chica de manera arrogante.  - Entiendo, A ver, ¿desde cuándo usas el anillo? Pregunte interesado.  - Llevo una semana con él, mi madre desapareció y estoy buscándola, además sé que este anillo, es el único que puede llevarme a ella, lo único que no sabía es que existirían idiotas usándolos también, después de todo en las dos primeras visiones que tuve no vi a ninguno de ustedes… se expresaba con serenidad.   - Espera, espera ¿dijiste dos visiones anteriores? ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que las tuviste?... la preocupación de Michael se notaba mientras realizaba la pregunta.  - No lo sé hace unos cuatro días… respondía ella con desinterés.  Comenzamos a hablar en silencio entre nosotros, muchas dudas surgieron desde que esa chica nos habló, cuando le conté todo a Michael también le dije que había encontrado como llegar al lugar y que en un periódico dentro, había una fecha de mañana, quiere decir que para mí en la primera instancia el día de mañana daba inicio el primer ataque, no obstante, ahora, ya van dos visiones, y cada una distinta, por lo que ya todo empezó, quiere decir que mañana no será la primera noche, sino la última, y si ese demonio tiene éxito también será mi última noche en este mundo.   Ya no teníamos tiempo que perder, debíamos de partir de inmediato, salimos de la casa pidiéndole a la chica que subiera al auto y se fuera con nosotros, tome algunas armas y prepare todo para el enfrentamiento, no podía perder esta vez, debíamos de ganar a la primera, esa chica nos preguntó el tiempo que teníamos en este trabajo, solo le dijimos que unos pocos meses, después de todo aun somos unos novatos.   - ¿Puedes decirnos que vistes en las visiones?... le pregunte muy inquieto. - Claro, después de que me expliques el funcionamiento correcto del anillo, por cierto ¿por qué el tuyo es n***o?, me gusta, quisiera uno así… se expresaba la chica despreocupada.  Sigo sin entender por qué solo al escucharla hablar mi corazón se acelera, se sentía bien el ver su belleza, a pesar de estar al pendiente de la inquietud que me recorría por la situación que acarreamos.  - No, no quieres un anillo de este color, pero para lo otro que pides, Entendido, prometo explicarte todo al terminar el caso… le replicaba a su petición. - ¿de qué hablas? No quiero que ocurra después, no puedo esperar a que hagan el trabajo, quiero que me expliquen ahora… seguía insistiendo la chica.  - Oye chica, me alegra que no te interese lo que sucede, las consecuencias que acarrea esta situación, de no saber con exactitud lo que sucede, vidas morirán, las vidas de esos chicos que están siendo acosados por el demonio, así que deja tu estupidez, tu cinismo, tu hipocresía y habla de una vez, no tengo tiempo que perder… se expresaba Michael molesto. La chica fijo su mirada en Michael mostrándole un poco de temor, creo que sintió que mi hermano había sido un poco rudo con ella, sin embargo, para mí, le dijo las cosas tal y como son, regreso su mirada a mi preguntándome si todo lo que Michael dijo era cierto, asentí con la cabeza, realizo un suspiro y comenzó a hablar.   - La primera vez que entre y llegue, me encontraba en una casa hermosa, había un niño, su nombre Ángel, todo me parecía normal, pero al irse a dormir, no fijaba su mirada hacia el rincón de la recamara, que era oscuro, la luz le la lámpara no la alumbraba, parecía tener miedo solo al estar cerca de ese lugar, escuchamos un ruido de una puerta abrirse, se oyó un par de veces y apareció una sombra, era como una nube, lo perseguía y asustaba, pero solo parecía querer dar un poco de miedo, no mostraba intención de querer hacer daño, me preguntaba por qué mi madre siempre decía que las visiones eran aterradoras y peligrosas para mí no era la gran cosa… se expresaba la chica. - ¿entonces no le sucedió nada malo a ese ángel, además de ser asustado?... preguntaba Michael interesado en la conversación.  - Bueno solo fue halado por los pies y arrastrado, pero nada más, solo me mantuve a la distancia, recordaba a mi madre decir que era peligroso intervenir en una visión no sabía el por qué hasta que conocí a Jeison.  - Ya que vistes todo con claridad ¿De dónde salió la criatura?... pregunte  - ¡ah cierto! Casi no hablo de eso, salió del armario, pero el chico no lo noto, su mirada seguía fija directamente en el rincón de la recamara… respondía la chica. - ¿Cómo saliste del lugar? Es decir ¿Cómo despertaste?... me mantenía preguntado. - Eso, pues, deje que pasara el tiempo supongo que cuando amaneció aquí Salí y desperté… respondía ella con tanta tranquilidad.   Es una persona de pocas palabras, siempre directa al grano, solo dando la información importante y requerida sin embargo sentía que hablaba muy seca, su desconfianza hacia nosotros era notable, además su egocentrismo, se hacía notar, como si fuese la más importante del mundo, posee una personalidad de superioridad.  - esa fue la primera visión, perfecto, ¿Cómo te fue en la segunda?... interrogaba Michael, tratando de obtener toda la información de prisa.  - La segunda fue más interesante, esta vez la criatura no quería asustar, quería aterrar y daba la impresión de que también herir, se movía de lado a lado por toda la habitación, salió igual del armario, sin embargo esta vez no fue directo a por la niña, se acercó a la ventana, haciéndola sonar, desprendía un ligero ruido como de unas uñas rasguñando vidrio, así de chillón era, esa niña se encontraba aterrada, y al final también la halo, solo que esta vez casi se la lleva… seguía exponiéndonos sus eventos esa joven.  - ¿una niña? ¿Cuál es su nombre?... pregunto Michael serio.  - Si una niña, ya no estaba en la casa de Ángel, me encontraba en la casa de la pequeña Marjory…  Michael freno el auto en un instante, alterado, preocupado. - ¿me vas a decir que sucede contigo? ¿Por qué te detienes de esa manera?... le pregunte molesto.  - Jeison, en la casa en la que estuve, la niña se llama Marjory, recuerdas que te dije que se asomaba a la ventana, es como si algo allí la aterraba, puede ser la misma cosa, no creo que sea tanta casualidad… me respondía Michael.  - Dinos, ¿Cuál fue la tercera visión?... le pregunto Michael a ella.  - Pues, en la que conocí a este idiota, no es obvio… respondía ella.  Tantas casualidades no pueden existir, pero ¿Por qué tres niños a la vez? El silencio reino en el auto por unos instantes mientras Michael lo encendía nuevamente para retomar nuestro camino a la dirección planteada.  - Una última pregunta, y perdón que hayan sido tantas, es que eres la única que pudo estar en todas, ¿en todas las casas, vistes a ese demonio con la apariencia de niño?... le preguntaba para tratar de organizar una teoría.  - ¿el que dijiste que se llama Zil? Pues sí, estaba en todas las casas, ¿Por qué?... ahora era ella quien preguntaba.  - Michael, creo que lo descifre, ahora sé lo que está sucediendo, pues fíjate que Zil dijo que buscaría la manera de vencernos, de conseguirlo puede llevarse mi alma, moriré y quedare atrapado en el infierno por toda la eternidad, no obstante, lo intento de varias formas, fallando en todas, no lograba conseguir nada conmigo, sin embargo, si ataca de lugares distintos, sus posibilidades se incrementan, sería casi imposible que podamos detenerlo, de esa manera con solo devorar a uno de los tres chicos habría ganado… compartía mi análisis.   - ya va, ya va. Estoy sin poder comprender lo que estás diciendo Jeison…se expresaba la chica con intriga.   Michael la mando a hacer silencio, mientras me mantenía pensativo, seguía conducido, solo hablo para decir que estamos cerca, que llegaríamos en unos veinte minutos, en poco tiempo el auto estaría en la dirección que había encontrado y a un paso de ese pequeño que necesita nuestra ayuda, aunque ya estaba anocheciendo, así que el ataque podría suceder en cualquier momento, espero que podamos llegar a tiempo.   - Aja, pero hay algo que no logro comprender con certeza, ¿Por qué si ya hubo tres visiones, no logramos entrar en ninguna hasta esta última?... preguntaba Michael con inquietud.  - Muy buena pregunta, quizás porque las cosas ya no son como antes, hemos tenido muchos cambios, esa podría ser la razón… me expresaba cada vez con mayor intranquilidad.  - Lo que quieres decir, es que todo al final puede ser consecuencia de la liberación del anillo, de hecho, ya nada es como antes…. Opinaba Michael mientras no apartaba la mirada de la vía.  - Eso es, el anillo, ¿recuerdas a la bruja que vencimos? En lo que nos enfrentábamos a ella, ustedes quedaron inconscientes, y no logre entrar a una visión porque no me permitía entrar solo y ninguno de los dos reaccionaba, al continuar ustedes sin reaccionar y acercarse el momento del ataque, entre cuando comencé a recuperar algo de energía, si no recupero un poco, quizás nunca hubiese tenido esa visión, quiero decir que tal vez el culpable no fue, la liberación como tal, si no, la prisión de ilusión, en el tiempo que estuvimos allí Maya y yo estuvimos inconscientes, solo funcionábamos dentro de ese lugar, y tú estabas muy débil, esforzándote por nosotros, esa puede ser la razón por la que no pudimos verla, y ahora que salimos y hemos recuperado algo de energía nos deja entrar, pero ya es tarde es la última noche… explicaba mi razonamiento.  - Podrías tener razón, esa explicación tendría mucho más sentido, así no sea la correcta vamos a quedarnos con esa respuesta, llegando al caso, los tres vimos que se trata de una criatura como una sombra, explicando mejor y uniendo las tres anécdotas, podría decir que su apariencia real es un simple humo, es decir que no posee una forma precisa, pero ¿alguno de nosotros sabe con exactitud qué clase de criatura es?... preguntaba Michael.  - ¿No es obvio que solo es un fantasma?... Preguntaba la chica. - Obviamente no, deja que la enciclopedia de monstruos piense un momento… se expresaba Michael señalándome. La chica hizo silencio, creo que al fin noto la diferencia de experiencia que había entre ella y nosotros, por primera vez la notaba comprensiva con la situación, Michael se mantenía conduciendo a toda velocidad, pero sin perder el hilo de la conversación, sé que lo importante, lo que más cruzaba su mente, era la pregunta de ¿podremos llegar a tiempo? Me encontraba pensativo, tratando de recordar, acordándome de algunas de las criaturas que se encontraban en el libro, que problema no haber pensado en traerlo conmigo, lo dejamos en la casa, ahora solo mi memoria podía mantenernos a salvo.  - Creo que Lo tengo, es el Monstruo del armario… me expresaba con una ligera sonrisa en mi rostro. - Eso es obvio idiota, pensé que eras más inteligente ¿se supone que este es su enciclopedia de monstruos? Estamos perdidos entonces… me replicaba la chica.  - No, hablo en serio, desde tiempos antiguos todos los niños le temen a lo que puede haber dentro de un armario, esa criatura que puede salir de allí para devorarlos, en todas las tradiciones, se mencionan de alguna manera, y la mayoría de los padres en algún momento han tenido que despertar a media noche, a mostrar que no hay nada en los armarios… me mantenía explicando.  - ¿Cómo lo derrotamos? Pregunto Michael en un instante. ¿Qué? No me digas que crees esta tontería, ni siquiera tiene sentido… se expresaba la chica.  - Pues derrotarlo aún no sé, pero quizás no tenga rostro porque para cada niño es distinto, toma la apariencia final del peor miedo de ese pequeño, el arma definitiva de Zil… terminaba de explicar la situación.  Llegamos a la dirección señalada, bajé y vi la casa que estaba en la visión. - Definitivamente esa es la casa de Jesús, el chico que vi en la visión… mostraba el lugar correcto.  - Esto es extraño, esa casa junto a la de Jesús es el hogar de Marjory, la que vi yo… se expresaba Michael.  - Pues no le veo nada de extraño, tendría sentido que busque vecinos para poder atacarlos de manera precisa y a la vez… replicaba la chica.  - ¿Vecinos? Quiere decir que…. No me dejo terminar de hablar. - Si esa es la de Ángel… los tres están muy cerca, por cierto, son mejores que yo para conseguir personas me sorprenden…. Opinaba la chica.  Michael y yo nos quedamos en silencio, la chica al vernos tan serios también lo hizo,. - Necesitamos un Plan Jeison… hablaba Michael. - No tenemos información suficiente, pero si podemos hacer algo y hay que hacerlo ya… me expresaba en manera de orden. - ¿Qué debemos hacer?... pregunto la chica con curiosidad. Me acerque al auto, tome mis armas mientras Michael tomo las de él, le di una a la joven diciéndole que sé que no confía en nadie y siente que nadie confía en ella por eso su actitud, sin embargo, yo necesitaba confiar en ella, y ella confiar en nosotros, aunque sea solo por esta vez, tome frascos de agua bendita, una cruz, incluyendo en mi arsenal una piedra de luz, esas que Maya utilizo para derrotar vampiros en su primera caza.   - Estamos todos listo, ¿ahora qué haremos?... pregunto Michael. - Sencillo, tenemos tres casas, tres niños, un demonio que atacara en los tres logares, no obstante, tenemos tres de nosotros, nuestro trabajo será salvar a esos niños, ofrecerles un futuro, así que cada uno de nosotros se dirigirá a una de las casas, haciendo hasta lo imposible para salvar a esos niños… daba la que podría ser mi última orden y mi último plan. El camino que hemos tomado, nos llevó hasta aquí, ahora tres chicos más se encuentran en peligro y solo nosotros podemos salvarlos, Me dirigí a la casa de Jesús, Michael a la de Marjory y la chica misteriosa a la de Ángel, Zil, aún seguimos en la lucha, no dejaremos que nos venzas de la manera tan fácil. 
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