Después de aquella dura situación en la que casi pierdo una amiga y a mí primera sobrina de corazón las cosas cambiaron, a Eliza le costó recuperarse y en un primer momento aunque no la rechazará abiertamente miraba con recelo a su hermosa bebe, quizás por con sus ojos azules y cabello rubio le recordaban al padre de la misma, sin embargo, Poco a poco el lazo entre ellas se fue fortaleciendo al punto que se volvió como una tigra parida con su cachorro. En ese momento supe que ya nunca habría nada que las separase. A pesar de que todo parecía ir bien en la vida de toda al fin, nadie se dio cuenta de lo que en realidad pasaba en el mundo de mi amiga, ya que al cabo de unos seis meses ella desapareció sin dejar rastro, simplemente salió un día con la bebé en brazos y nunca más regreso, la b

