Alessia. No dejaba de llorar mientras el helicóptero cortaba el cielo. El ruido de las hélices era un zumbido lejano comparado con el caos dentro de mí. Mis lágrimas caían sin control mientras sostenía a Maxi, que estaba casi inconsciente apoyado en mi hombro; su respiración era débil, y cada tanto soltaba un gemido ahogado que me rompía aún más. Lyra.Su nombre no dejaba de golpearme en la cabeza. Su sonrisa, su voz temblorosa cuando hablaba de mi hermano, la forma en que me miró antes de correr… No podía sacarme su rostro del alma. Suleimán me tenía abrazada por detrás, como si me estuviera sujetando para que no me desmoronara del todo. Su brazo rodeaba mi cintura y con la otra mano frotaba mi vientre con movimientos lentos, casi posesivos, intentando calmar a mi bebé que se movía inqu

