ALICIA Frunzo el ceño al no ver a Darren esperándome fuera del aula, como suele hacer. Saco mi teléfono y le envío un mensaje, porque nunca llega tarde a nuestra cita aquí, teniendo en cuenta que su clase está frente a la mía. Y además, lo acabo de ver esta mañana. Segundos después, en lugar de un mensaje, recibo una llamada suya. Respondo de inmediato, empezando a preocuparme. —¿Hola? ¿Estás en la escuela? —Tranquila, cariño, tu hermano y yo hemos decidido saltarnos las clases hoy. Siento no habértelo dicho antes—. Suspiro aliviada al oír sus palabras. —¿Dónde estás ahora? ¿Vas a la segunda hora? —Sí—. Me doy cuenta de que me he detenido en medio del pasillo y sigo caminando. —¿Estás con mi hermano? —Mhm—. Responde con un murmullo. —Ahora estamos bien. —¿En serio?—. Abro mucho los

