A la mañana siguiente, en la mansión Muriel. Miranda y Sofía acudieron a visitarla en persona temprano por la mañana. A excepción de Enzo, que no apareció, su suegra salió a recibirlas a tiempo. —Señora Molly, lo siento mucho. ¡Valeria le ha causado problemas otra vez! —dijo Miranda con tono apenado. La señora Molly, con un maquillaje delicado y un atuendo elegante, tomó un sorbo de té con gracia y respondió suavemente: —Está bien. El asunto se controló a tiempo. Han trabajado duro. Debió de haber requerido mucho dinero y recursos suprimir por completo esas noticias. Al escuchar eso, además de sorprenderse, Sofía obtuvo respuesta a la inquietud que llevaba en el corazón. No fue el Grupo Muriel quien lo hizo… Entonces, ¿quién más podría haber intervenido? Miranda aceptó el mérito de

