Valeria estuvo a punto de ser completamente destruida esta vez. Sin embargo, ¿quién la había ayudado en secreto? ¿Era realmente solo una don nadie sin respaldo? En la oficina del CEO del Grupo Satman. —Erick, ¿por qué todos los titulares del periódico hablan ahora de la disculpa pública de ese escritor inmoral? —preguntó Anthony, recostado en el cómodo sofá, leyendo perezosamente el periódico que tenía en las manos. Erick no le respondió. Seguía revisando los contratos frente a él, con el ceño ligeramente fruncido y una expresión fría. Anthony lo observó un momento y continuó: —¿Eh? Todo empezó como un chisme, y ahora el ataque se ha trasladado completamente al escritor. Al contrario, el tema se ha vuelto aún más candente. ¿Alguien está avivando el conflicto deliberadamente desde las

