Capitulo 14

2463 Palabras
Había sopa tirada por todas partes, tanto en el césped como en el vestido, el cabello e incluso pequeñas gotas en el rostro, así era como había terminado Ava y los invitados conteniendo la risa. - Perdóneme, en verdad perdón, no fue mi intención señorita, déjeme limpiarla - eran las palabras que salían de la boca de aquella chica que se encontraba nerviosa mientras que de la bolsa de su vestido sacaba un pañuelo. - Eh, descuidé, yo puedo hacerlo sóla, si me disculpa me gustaría que me indicará donde queda el baño - aún con la ropa toda estropeada ella seguía manteniendo su sonrisa. - Oh señorita Ava - llego Emilia fingiendo preocupación, Blake también se acercaba pero esté si se veía preocupado de verdad - Cassandra ¡No puedo creer como fuiste capaz de hacer eso! házme el favor de retirarte de inmediato, haré que mi padre te reduzca tu sueldo - regaño a su empleada. - Sí, lady Emilia, cómo usted ordene. Está sólo agachó la cabeza y se retiro. - ¿Te encuentras bien? - Preguntó Blake - necesitas ir a limpiarte, déjame enseñarte donde queda el baño - tomó a Ava de la muñeca pero fue detenido por Emilia haciendo que esté la soltará. - Cariño, no hacé falta que lo hagas, mis empleados se encargarán de ella - hizo una sonrisa falsa y se dirigió a Ava - aunque creo que lo mejor sería que se retirará lady Ava, sólo miré, su ropa está estropeada y no me gustaría que pasase más vergüenza. Ava seguía sonriendo, Kian quién desde hace un rato estaba callado se preguntaba como le hacía para seguir con esa sonrisa que tanto la caracterizaba. - ¡¡Ava!! - gritó Daliah mientras llegaba hacía ellos, los demás invitados ya no les prestaban atención aunque unos que otros los seguían observando y murmurando entré sí - Ven, necesitamos limpiarte - la tomó de la muñeca y se la llevo de ahí con Kian atrás de ellas. Blake también quiso ir pero fue detenido por Emilia. - Cariño, no vallas, mi prima se encargará de ello, continuemos con mi fiesta de cumpleaños, vamos por unos sirvientes para que limpien esté desorden - tomó a Blake del brazo y esté ni siquiera fue capaz de hacer un gesto, no se sentía cómodo estando con ella. Mientras tanto Kian, Daliah y Ava acababan de llegar al baño y tan pronto como entraron Daliah estallo de furia. - ¡¡Agh!! Seguro mi prima lo planeó todo, cuando empezaron a repartir el plato principal pude observar como se le acercaba a Cassandra y le murmuraba algo, nunca creí que se atrevería a hacer algo así ¡Es tan molesta! - hablaba mientras daba vueltas de un lado a otro. - Descuida, no es bueno juzgar sin tener pruebas claras, seguro que todo a sido un accidente, estoy bien, no pasa nada - Ava se encontraba en el lavabo tratando de limpiar un poco las manchas, se encontraba sonriendo y ésto hizo que a Daliah le salieran unas cuántas lágrimas. - ¿Por qué siempre tienes que sonreír? ¿Por que no puedes enojarte como una persona normal? ¿Que es lo que te obliga a hacer eso? - sus lágrimas seguían saliendo. Ava se encontraba callada no sabía que responder ante tales preguntás. - Que importa si lo hace, su sonrisa demuestra honestidad, no guarda rencores hacía los demás ¿Que acaso no es bueno? - Habló Kian, el y Lucia querían que Ava siguiera así, por lo menos hasta que ellos fuesen salvados. Ava la tomó de las manos aún con una sonrisa. - Puede que sonría a pesar de que no halla tenido la vida que quise pero aún así estoy feliz por estar viva, por qué puedo ver a las personas que apreció, puedo sentirlas, oler su aroma, por que quiero ser fuerte para los qué no pueden, los demás siempre serán importantes para mí. [Y también lo hago por Blake...] - Eres tan buena Ava, me gustaría poder ver el mundo como lo haces tú, así todo sería más fácil - se empezó a limpiar sus lágrimas - Ahora vuelvo, traeré algo de ropa limpia - dicho ésto salió del baño. Lágrimas empezaron a caer por parte de Ava. - Y aquí regresa la chica sentimental - Kian rodó los ojos - ¿Por qué no puedes decir lo que sientes realmente? Tú sonrisa es sincera, el qué te preocupes por los demás también pero tú también lloras, aunque rara vez lo haces pero también te enojas, si sigues siendo así algún día esa sonrisa desaparecerá. - Lo sé, pero no puedo evitarlo, tal vez el que mis padres nunca me hallan demostrado afecto me hace querer sonreír, esa es mi respuesta, sonrió para que los demás sonrían, así tiene que ser - sonrisa. [Sonríe aunque por dentro se haga añicos, es un gesto noble...] Pensó Kian, creyó que a el no debería importarle eso, el sólo quería que se mantuviera así hasta dentro de un año, lo que le pasará después ya sería asunto de ella, eso era lo que el pensaba pero no se sentía así. Aquél demonio suspiró y acto seguido hizo un chasquido con los dedos, Ava ya se encontraba limpia, está se observo en el espejo y con una gran alegría le agradeció. - No me agradezcas, no lo hice por tí, sólo que me da asco verte llorar - cruzó los brazos y desvío la mirada. - Claro, si así lo dices te creo, pero, ¿Que se supone que le diré a Daliah cuando regresé? - No había pensado en eso, déjame pensar - se apoyó a la pared y cerro los ojos - creó qué debemos irnos. - ¿Ahora? Pero ni siquiera eh tenido la oportunidad de hablar con Blake. - ¿Y creés que Emilia te dejará conversar con el? Ella no se ah separado ni un segundo de el, además ya has pasado mucha vergüenza - el seguía apoyado a la pared esperando una respuesta por parte de Ava. - Tienes razón, es mejor retirarnos, tendré que volver a pedirle perdón a Daliah mañana - tomó a Kian del brazo y esté de inmediato se soltó - recuerda que tienes que actuar como mi prometido así que sígueme. Esté rodó los ojos y acto seguido la tomó del brazo aunque se veía algo incómodo. - Niños jugando a ser adultos - repitió. - sígueme. Ava saludaba a los empleados gentilmente mientras que Kian tenía que forzar su sonrisa, era tanto para el que sentía que las mejillas le empezaban a doler. Llegaron al patio y sin dirigir la mirada a nadie avanzaron hacía la salida, en su camino se encontraron con Emilia y Blake, aquella chica sonrió amargamente, estaba desconcertada por como había logrado sacar toda la sopa de su ropa. - Oh lady Ava, ¿Se va tan pronto? - Eh, así es, acabo de recordar que aún tengo tarea por hacer así que me retiró - tomó a Emilia de las manos - Feliz cumpleaños. - Si claro - retiró sus manos y discretamente empezó a limpiarlas, odiaba a Ava por haberse echo algo cercana a Blake. - Que gusto que hallas podido quitarte la comida de encima, nos vemos mañana en la escuela - Blake sonrió y aunque ellos no lo notaron Emilia ardía de celos. - Gracias, nos vemos - siguieron su camino hacia la salida y antes de salir Ava se dió la vuelta para hablar - ¡¡Hey Blake, sonríe!! Después de aquello salió junto con Kian, Blake estaba curioso del por que siempre le decía eso, habían cosas sobre Ava qué le parecían misteriosas, pero tendría que pensar en eso más tarde pues fue arrastrado por Emilia. Mientras tanto Ava y Kian se encontraban caminando por las calles, tan pronto habían salido de la mansión de Emilia el chico se soltó de Ava, mientras caminaban ella comenzó a reír. - ¿Smile, estás bien? - Claro que sí, es sólo que, no puedo creer que ni siquiera una hora hemos durado en la fiesta de cumpleaños de Emilia - siguió riendo. - Ni siquiera pude probar el pastel - su sonrisa traviesa estaba apareciendo - aunque ahora ya no es recomendable hacerlo. - ¿Acaso le hiciste algo? - Preguntó preocupada. - No mucho, sólamente le eh dejado una pequeña sorpresa - volteó a ver de reojo a Ava, está seguía preocupada - le eh puesto ranas dentro del pastel. Ava se detuvo. - Eso no estuvo bien, ella estará triste si su fiesta es arruinada. - Que más da, ella no es honesta, lo eh podido sentir, ni siquiera su preocupación por ti era real, esa chica ya está podrida por dentro, tiene odio, envidia y vanidad - su expresión se torno serio. Ava se detuvo. - ¡No digas eso! ¡Emilia no es así! Al menos no lo era. - Ni se te ocurra volver a llorar - bajo su cabeza, por alguna razón se había tornado rojo - Eso lo se, también pude sentir dentro de ella amabilidad, generosidad, alegría, ella era igual a tí, ten por seguro que volverá a ser la de antes, sólo ten paciencia, mientras podrías dejar de hablar y caminar más que ya es tarde - empezó a apresurar sus pasos. Ava empezó a seguirle los pasos hasta llegar a su lado. - Gracias ¿En verdad sigues creyendo que no somos amigos? - Así es, sólo hago mi trabajo. [No debo dejar que se corrompa, no hasta que nosotros ganemos...] Caminaron en silencio hasta llegar a casa de Ava, cuando por fin estuvieron en su habitación Kian se acostó en su cama. - Es tan agotador, Si tienes chófer por que hay que caminar, ¿No podemos esperar a que llegue? - Aguarda aquí, tomaré un baño - habló ignorando por completo a Kian - no me tardo. Salió de la habitación, Kian se levantó de la cama y empezó a observar todo a su alrededor, se escucharon gritos fuera de la habitación, por lo que se escuchaba Ava estaba discutiendo con sus empleadas por qué estás la querían ayudar a darse un baño y está se negaba, tal parecía que esa era una conversación de todos los días. Kian sonrió. Al darse cuenta de ello empezó a darse palmadas por toda la cara, no se había percatado de que de un momento a otro esté empezó a pensar más en Ava, quizás era por qué le recordaba a su prometida. [Es idéntica pero a la vez tan diferente...] Se volvió a acostar en la cama y esperó a que Ava regresará, cerro sus ojos y se quedó dormido. «Tu y yo no somos amigos, el que seamos prometidos no significa que me agrades» - hablaba una chica algo enfadada - «Deja de seguirme, tu presencia me da asco» «Perdón, no era mi intención hacerte sentir incómoda» «Detesto esté compromiso, te detesto a tí, te odio, ojalá mueras, así yo estaré con la persona que amo, me das asco, ni siquiera tus padres te quieren, todos estaremos mejor si te vas de aquí» Aquella chica lo empujó y se alejo. «¿Por que nadie puede quererme aunque sea un poco?» - aquel chico tan sentimental empezó a llorar. Observaba como la chica se iba alejando, caminaba mientras iba maldiciendo en todo el camino. Aquella chica era idéntica a Ava. - ¡¡Hey Kian!! ¡¡Despierta!! - se escuchaba la voz de una chica a lo lejos, pronto esa voz empezó a hacerse cada vez más clara. Era Ava quién ya estaba de regreso en la habitación, tenía una bata de baño color blanca y su cabello estaba húmedo, está se encontraba preocupada por el chico que hasta hace un momento se encontraba dormido. - ¿Que pasa? - habló mientras se acomodaba en la cama frotándose los ojos - ¿Ya es de noche? - Apenas son las 6:15 pm. Que alegría que al fin has despertado - sonrió - estaba preocupada por tí, una lágrima rodó por tu mejilla pero ya la eh limpiado. Kian se sonrojó. - Oye Smile ¿Que piensas sobre mí? - desvío su mirada. - ¿A que viene esa pregunta? - estaba sorprendida. - Sólo quiero saber. - Bien, pues a decir verdad - empezó a pensar - no lo creo, estoy segura que eres un chico malhumorado - esa respuesta impactó a Kian, iba a reclamar pero está siguió hablando - pero también eres alguien amable aunque no lo quieras admitir, eres atento con las personas y también me haces reír cuando te pones como un tómate, eres alguien de fiar, me gusta hablar contigo y aunque tú no lo hagas yo si te consideró un amigo, también eres apuesto pero tranquilo, no eres mi tipo - sonrió. Kian también sonrió. - ¿Te preocupas por mí? - ¡Claro! Eso ni lo dudes, me preocupo tanto por ti como por Lucía, me sorprende por qué me lo estás preguntando ahora - puso su dedo indice sobre su rostro. - No es nada, sólo quería saber - sonrió y acto seguido se levantó de golpe - bien, tengo que irme ya está anocheciendo y la gente no se espantara sóla, iré a buscar a Lucía. Antes de que pudiera desaparecer Ava lo abrazo por atrás haciendo que esté se sorprendiera. - No se que habrás soñado pero quiero que sepas que puedes contar conmigo, tu y yo estamos conectados a través de un contrato pero cuando todo ésto termine quiero seguir viéndote tanto a tí como a Lucía, siempre esperaré por ustedes - en ese momento ella lo soltó. El dió la vuelta quedando frente a ella, el era más alto pero hasta ese momento nunca se le había ocurrido hacerle una broma referente a su estatura, en ese momento Ava sonrió. - Me sorprende que en éste momento no te hallas soltado de mi agarre, parece que finalmente seremos amigos. - T..tengo que irme, nos veremos mañana - acto seguido desapareció. Kian apareció en el mismo árbol dónde siempre se veía con Lucía, al parecer ella aún no había llegado, su corazón empezó a palpitar, desde que se convirtió en un demonio siempre estuvo siguiendo a Lucía. Su corazón también latía cuando estaba con Lucía pero está vez sus latidos eran completamente diferentes, quería saber lo que le pasaba así que se decidió, cuando se encontrará con Lucía le confesaría sus sentimientos, quería saber que era esa sensación que sentía cuando estaba con las 2. Quería saber que sentía por la hija de la oscuridad y la chica que nunca paraba de sonreír.
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