Capitulo 15

2075 Palabras
Un nuevo día ah comenzado, los rayos del sol empiezan a entrar por la ventana pegando en la cara de un chico, esté tiene el pelo color n***o, al abrir sus ojos se puede notar el bello tono de éstos, son de café claro. - Jóven Blake - empiezan a tocar la puerta de su habitación, es su mayordomo Ernesto - el desayuno está listo, sus padres esperan por usted. Acto seguido se retira, su mayordomo es una persona algo mayor, su pelo color blanco se hace notar, aún así le hace muy feliz el servir a la familia Mitchell. Blake aún se encontraba acostado, con las sábanas se empezó a cubrir todo el cuerpo, se rehusaba a creer que era otro día, sin más remedio se sentó en su cama observando todo a su alrededor, tenía que darse prisa o de lo contrario llegaría tarde a clases. Frotó sus ojos y suspiró, aún quería seguir durmiendo, por fin se decidió a levantarse de su cama, hacía 2 semanas atrás que el había empezado a arreglarse por sí sólo, la única condición era que tenía que arreglarse temprano puesto que acostumbraba a despertarse tarde. Se arregló, dió un vistazo al espejo, su pelo lo tenía peinado de lado izquierdo, se dió un último arreglo antes de salir de su habitación. Bajo los escalones y se dirigió hacía el comedor, mientras caminaba por los pasillos sus empleados lo saludaban con reverencias, el sólo los ignoraba, llego al comedor y sus padres ya se encontraban ahí. - Toma asiento - habló su padre. Blake obedeció la orden de su padre y así lo hizo. El desayuno siempre era tranquilo, sus padres le tenían prohibido hablar cuando estuvieran en la mesa. - Bien, eh terminado - hablaba mientras se levantaba de su asiento - nos veremos más tarde. - Blake, Emilia irá por tí - hablaba su madre mientras se limpiaba con una servilleta. [Como siempre...] - Claro madre - dicho ésto avanzo en dirección a la puerta principal. Sentía que su vida era simple, sentía que poco a poco su vida se iba apagando, en el momento en que nació su destino ya estaba escrito, sus padres lo comprometieron a una temprana edad debido a una deuda que tenían con el padre de Emilia, aún así se sentía extraño, sentía como si esa vida no le perteneciera. Suspiró, sólo se limitaba a observar por la ventana del coche, sólo quería que su simple y aburrido dia terminará pronto. - Hemos llegado jóven Blake - habló el chófer mientras le habría la puerta del coche. No respondió, sólo se limitó a salir y a caminar en dirección a la entrada del colegio. Mientras se iba acercando pudo observar como una linda chica acababa de llegar también, está despedía con una sonrisa a su chófer mientras le extendía la mano, ella al notar a Blake lo saludó. - H..hola - se escuchaba nerviosa, pero parecía ser que Blake no lo notaba - Eh, pido disculpas por haberme retirado temprano ayer, como sabrás no me encontraba bien. Blake le sonrió, a pesar de que sentía su mundo de color gris al ver la sonrisa y ternura de Ava el creía que él también podría ser así algún día. - Descuida, estaba preocupado por tí pero me alegró qué estés bien, menos mal que supiste como arreglarlo, aunque, aún no entiendo como te lograste limpiar tan rápido. Ava empezó a ponerse nerviosa. - E..es sólo qué las manchas no eran tan difíciles de quitar, éso es todo - sonrió - bueno, te dejó, necesito llegar a clases. - Está bien, yo también entraré a clases. Ava antes de partir a su clase se dirigió a Blake con las mismas palabras de siempre. - ¡Hey Blake! Sonríe - Ava empezó a sonreír mientras señalaba sus labios con ambos dedos índice. - ¿Por que siempre me dices eso? Ella no respondió y se fue como si no hubiera escuchado su pregunta, Blake suspiró, no quería entrar aún a su aula así que decidió dar una vuelta al colegio antes de asistir. Así lo hizo, camino por todos los alrededores y cuando estuvo preparado decidió ir. Llegó a su clase y la profesora ya se encontraba ahí. - Otra vez llegas tarde, ¿Se puede saber que es lo que te ocurre? - Preguntó su profesora, está se escuchaba enfadada. - Perdón, no volverá a ocurrir. - Siempre me dices eso ¿Como quieres que te crea? Tú padre es un Marqués y como hijo de un noble tu deber es comportarte como tal, toma asiento, si vuelves a hacer ésto mañana me temo que tendré que mandarle una nota a tus padres - hablaba mientras se dirigía nuevamente a dictar unas palabras a la clase. [Las mismas palabras de siempre, es tan molesto...] - Sí profesora. Mientras se dirigía a su asiento se podían escuchar los murmullos de sus compañeros, siempre era así. Odiaba las etiquetas, creía que aquellos títulos de Marqués o Conde no tenían sentido, debido a eso tuvo que crecer demasiado rápido, no tuvo tiempo para juegos, aún así por alguna extraña razón sentía que algo más le faltaba. En cuanto acabaron las clases el fue el último en salir, no quería llegar a la salida pues sabía que dentro de poco ahí estaría Emilia esperándolo. Se topo con Ava, está se encontraba molestando a Kian haciendo que ese chico se ruborizará, por alguna extraña razón Blake sentía melancolía cada que se encontraba con Ava, incluso la primera vez que la vió en la biblioteca cuando llego a su casa sin explicación alguna lágrimas empezaron a caer, quería saber que era esa sensación extraña. - ¿Se van a casa? - Preguntó mientras se acercaba a ellos. - ¡Blake! - se emociono Ava al verlo - Iremos a la biblioteca ¿Te gustaría venir con nosotros? El nego. - Me alegra que me hallas tomado en cuenta pero amablemente tendré que rechazar tu oferta, como sabrás mi prometida viene por mí y si no me ve seguro que explotará de coraje. Ava empezó a reír. - Entonces si el jóven Blake está de acuerdo, me gustaría hacerle compañía mientras espera - sonrió. - Bien, entonces yo me voy adelantando, te veo en la biblioteca - habló Kian mientras por fin salía del colegio. Ava y Blake también se encaminaron a la salida, cuando por fin estuvieron afuera el chico observaba por todas las direcciones, al parecer Emilia aún no llegaba. - No era necesario que me acompañarás pero gracias. - ¿Que dices? Lo hago con todo gusto, me hace muy feliz el ser tu compañía - sonrió pero al ver que Blake la observaba algo inquieto su nerviosismo aumento - No me malinterpretes, siempre hago ésto por mis amigos. - Es algo tierno de tu parte, me imagino que debes tener muchos amigos. - No en realidad, no tengo muchos amigos pero los que tengo son verdaderos - Blake se sorprendió de escuchar eso - ¿Y tú? - A decir verdad.. - el chico empezó a sentirse nervioso - tu eres mi primera amiga. Ava estaba sorprendida por lo que acababa de escuchar, en la línea real Blake tenía muchos amigos, se llevaba bien con todo mundo y ahora mismo le acababa de decir que no tenía ninguno. - ¿Pero que dices? La primera vez que te ví pude observar que estabas hablando con unos cuantos chicos. - Puede que en ocasiones puedas ver que hablo con alguien pero realmente no son mis amigos, sólo me buscan cuando quieren que les pase la tarea - su expresión mostraba que empezaba a sentirse incómodo. - ¿Y lo haces? - Claro, después de todo es para lo único que soy bueno - sonrió, su sonrisa demostraba que estaba sufriendo con esas palabras. - ¡¡No digas eso!! - empezó gritando, las personas que pasaban los observaban pero parecía no importarle a Ava - No quiero que te vuelvas a menospreciar, tu has sido tan bueno desde que nos conocimos, a pesar que para ti soy una completa extraña te ofreciste a ayudar a pasarme un libro en la biblioteca, incluso si dices eso ¡Es tan molesto para mi! - las lágrimas amenazaban con salir, el Blake actual se sentía un inútil y eso le dolía a la chica, mientras que el se sentía inferior ella daba todo de si misma, volver a verlo le estaba costando su alma. Blake se sorprendió por aquellas palabras. - Perdón si te hice sentir mal, no fue mi intención hacerlo, en verdad que no esperaba que dijeras eso de mí, te lo agradezco, por favor no llores, una sonrisa queda mejor en ti - acto seguido empezo a jugar con el rostro de la chica poniendo una sonrisa en sus labios, ambos ahora sonreían, Ava lo miraba directo a los ojos, sabía que su primer amor había sido Blake y esperaba por que fuese el último. - Valla, en verdad que si estás algo enana - el chico empezo a reir haciendo ruborizar a Ava. - Oh vamos, ya te dije que estoy en crecimiento - inflo sus mejillas haciendo reír aún más a Blake, sus gestos le resultaban tiernos. *Pip pip* Empezo a sonar un coche, era el chófer de Emilia que había llegado a recogerlo, Ava supuso que adentro se encontraba la chica pues el chófer se escuchaba muy desesperado. - Bien, me tengo que ir, como siempre ah sido un gran honor el haber hablado contigo. - Esta bien, también lo agradezco - ambos se despidieron de la misma manera de siempre, con un beso en la mejilla ocasionando más ruido por parte del coche. - ¡Hey Blake! Sonríe, tú sonrisa me.... me encanta.... encanta - volvió a suceder, los recuerdos de Blake volvían a estar confusos, además de Ava escucho a otra persona decirle lo mismo, pero lo extraño era que parecía tener la misma voz que ella. La observó irse, esa chica que en un principio le resultó algo extraña resultaba ser agradable, se sentía bien estando con ella. - ¡¡Cariño!! Sube al auto - gritaba Emilia desde la ventana. Sólo rodó los ojos y así lo hizo. En todo el camino Emilia lo tomaba de la mano o lo abrazaba, era algo de todos los días y eso le fastidiaba. - Hemos llegado Lady Emilia - habló el chófer mientras les abría la puerta del coche. Era la casa de Emilia, ahí siempre se la pasaba cuando finalizaba la escuela, suspiró y acto seguido entró tomado del brazo por la chica, al parecer Daliah aún no regresaba a casa. - Cariño, dirígete al patio, iré a pedir que preparen el té y unos cuántos bocadillos. El asintió, se dirigía al patio tal y cómo se lo había pedido Emilia pero a mitad del camino se detuvo, quería preguntarle si su padre se encontraba en casa para pedirle a este si podía quedarse unos días más aquel libro que el le había prestado. Cuando llego a la cocina no pudo ignorar una conversación que está tenia con una de sus empleadas, era Cassandra, la misma chica que le había tirado la sopa de crema a Ava. - Está mañana ya ni pude agradecerte por lo que hiciste, buen trabajo, abogaré por tí para que mi padre te suba el sueldo. - Gracias lady Emilia, pero aún así no puedo evitar sentir remordimiento por lo que le hice a la señorita Ava - Cassandra bajo la cabeza. - No te sientas mal, eso y más merece esa chica, sí algún día viene aquí por parte de mi prima no la dejen pasar, la que manda aquí soy yo - habló con voz autoritaria. - Cómo usted ordene Lady Emilia. Siguió hablando con Cassandra sobre otras cosas, por ser jóven era con la qué mejor se llevaba de sus sirvientes. Blake se alejó de la cocina, sabía que Emilia no era muy agradable pero no sabía que era capaz de hacer eso. Emilia termino de hablar con su empleada y se dirigió al patio, al llegar ahí no encontró a Blake por ningúna parte, se acercó al ver una nota en una de las sillas, la nota decía. Nos vemos luego, me fui a la biblioteca. Emilia arrugó la hoja, se mordió el labio inferior y acto seguido tiró la hoja.
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