Capitulo 16

2223 Palabras
Las hojas de los árboles empiezan a agitarse por el viento, es de noche y un jóven apuesto se encuentra sentado en un gran árbol a las afueras de la ciudad, esté tiene el pelo rojizo y sus ojos verdes deslumbran ante la oscuridad. Kian se encontraba esperando a Lucía, quería decirle lo que sentía por ella, quería dejar en claro sus sentimientos, se encontraba nervioso, su corazón empezaba a palpitar con fuerza, eso hacía que sus emociones se confundieran más, su compañera estaba tardando más de lo habitual. Para distraer su mente empezó a caminar sobre las ramas de aquel gran árbol dónde siempre se reunían, también empezó a colgarse boca abajo, estando así sentía que el mundo estaba de cabeza y eso le parecía divertido. - Hey, ¿Me estabas esperando? - escuchó esa voz familiar, del susto no pudo controlar sus movimientos y terminó cayendo al suelo. - ¿Te encuentras bien? - Si, no es nada - habló mientras se estiraba. Llegó a lado de Lucía nuevamente, se encontraba nervioso, tragó saliva y habló. - Hay algo que quiero decirte, quiero que me escuches atentamente - sentía como sus mejillas empezaban a arder. - También quiero contarte algo, es sobre la chica - Kian no entendía lo que estaba pasando, su rostro mostraba confusión - Desde que has estado con ella has cambiado, tal vez fue una mala idea el ponerte como su prometido. Él estaba sorprendido, no tenía idea de a que se refería. - ¿A qué te refieres? - Los eh estado observando, parece ser que, desde qué estás con ella tú sonrisa ah ido regresando poco a poco, también has empezado a mostrar más tus emociones y eso es muy bueno - Lucía estaba sería - es sólo qué, eh notado que últimamente has estado pensando en tu vida pasada, parece ser que sin darte cuenta le has tomado cierto cariño y no quiero que salgas lastimado a causa de ella. - No saldré lastimado, que piense en mi vida pasada no tiene nada de malo, después de todo, es nuestro castigo el tener nuestros recuerdos - Kian observaba sus pies mientras hablaba. - Eso no es todo, has estado usando tú magia aún cuando te dije que no puedes usarla - lo volteó a ver, está se veía algo enojada por que el chico no había cumplido sus reglas. - Pero aún no me has dicho el por que de ello ¿Que tiene de malo si tú puedes hacerlo? además de que cuando me teletransporto de un lado a otro no me sueles decir nada. - Eso es diferente, la teletransportación no usa tanta magia, sólo no los uses, confía en mí, sólo te diré que quiero que recuerdes que tú transformación no está completa, aunque esperó que no sea necesario - ella también dirigió su mirada a sus pies - me importa nuestra misión, es nuestro pase a la libertad pero, también me importa qué tú estés bien - sonrió dejando a la vista sus colmillos. Nada sucedió. El corazón de Kian no saltaba de alegría por aquellas palabras de Lucía, esos nervios que antes había sentido habían desaparecido completamente. - Y bien ¿Que era lo qué tenías que decirme? - Preguntó Lucía. Kian se levantó y empezó a caminar por la rama hasta llegar a la punta, suspiró, dió la vuelta quedando frente a Lucía y sonrió mostrando sus colmillos. - Sólo te quería agradecer por qué desde que te conocí has sido como una hermana para mí, gracias, en verdad - dicho ésto Kian desapareció dejando a Lucía algo confundida. [Y gracias también por haber sido mi primer amor convertido en demonio...] ********** Otro día llegó sumándose al calendario, y otro día restaba para el tiempo límite que se le había dado a Ava, decidió no desesperarse, eso era lo último que podía hacer, todo lo que hacía era por Blake. - ¿Harás algo el día de hoy? - Preguntó Kian quién se encontraba acostado en la cama de Ava, está se encontraba arreglada. Era fin de semana. - Sí, algo así - habló un poco nerviosa - ¿Estás libre el día de hoy? - ¿Me estás invitando a salir? - habló con un tono burlón. - Así es - Kian se sorprendió parándose de golpe, no se esperaba esa respuesta, ella se veía algo desesperada - Por favor tienes que aceptar - junto sus manos en forma de súplica. - Cielos, me sorprende que aquella chica que siempre está con su sonrisa molesta ahora se encuentra nerviosa ¿Que pretendes? Te escuchó - por su forma de decir las cosas se notaba curioso. - Verás, mi padre estará todo el día en casa y Evelyn también y me preguntaron si podía traer a mi prometido a casa, es sólo un rato, a lo mucho una hora, ¡Por favor acepta! - volvió a juntar sus manos. Kian se sonrojó. - Está bien - cruzó sus brazos, cerro sus ojos y alzó un poco la cabeza para demostrar indiferencia - si no tengo más remedió lo haré. - ¡¡Gracias!! - salto directo hacía Kian haciendo que esté retrocediera - perdón, olvide qué no te gustan los afectos - sonrió. - Bien, ¿A que hora será? - Preguntó ignorando a Ava. - Ehh, ahora - Kian abrió su boca para reclamarle pero ella empezó a sacudir sus manos diciéndole que tenía una explicación - No te enfades, te lo iba a decir ayer pero creí que no accederias, no me lo tomes a mal, además la comida ya está lista y mi padre y Evelyn ya te están esperando así que no se vale decirme que no. - Bien, entonces vamos - empezó a caminar hacia la puerta pero fue detenido por Ava, él se volvió a sonrojar. - No puedes hacer eso, tienes que entrar como la gente normal, por la puerta principal, y por la ropa no te preocupes, así estás bien. Observo la ropa de Kian, esté estaba vestido con un pantalón n***o, zapatos negros y camisa blanca manga larga, el siempre vestía elegante aunque Ava nunca se imagino que era por que en vida el también era un noble y acostumbro a vestirse así. - Tch - hizo un gesto - sólo te doy una hora con está farsa - dicho ésto desapareció. Mientras tanto Ava apenas iba a sentarse en su cama cuando escuchó el timbre, el en verdad se veía apurado de terminar con todo eso. Ava bajo las escaleras y al llegar a la puerta principal se percato que Evelyn y su padre ya se encontraban ahí, la jóven mujer se veía emocionada. - El está aquí, hace tiempo que no lo vemos - habló Evelyn mirando fijamente a la puerta. Enseguida está se abrió entrando el ama de llaves y haciéndose a un lado para que el chico pasará, esté les regaló una cálida sonrisa haciendo que Ava se admirara, en verdad que el era bueno fingiendo. - Mucho gusto señor y señora Cooper, tanto tiempo sin verlos - habló haciendo una reverencia con un brazo en la espalda e inclinando su espalda. - No es necesario que hagas eso - sonrió la madrastra de Ava - ¿Te apetecería tomar el té con nosotros al aire libre? - Gracias por la invitación bella dama - tomó la mano de Evelyn y la beso - pero si no les molesta me gustaría pasar directo al almuerzo, como verán tengo unos asuntos que atender y a lo mucho sólo puedo estar una hora. Ava puso sus ojos en blanco, no podía creer que Kian de una manera tan sutil quería ir directo al almuerzo. - Cierto, ya casi tienes 17 años, debes estar ocupado con la empresa de tú padre ¿No es así? - habló el padre de Ava - Bien, pediré que nos sirvan a todos. Y lo que era más increíble para Ava es qué su padre hubiera accedido ante la petición de Kian, éstos se encaminaron al comedor y el chico sólo mostraba una sonrisa traviesa, por un momento un colmillo apareció. - Por favor comportate - habló entre susurros mientras caminaba atrás de su madrastra y su padre con Kian aún lado. - No tienes por qué pedirlo. Eso puso nerviosa a Ava. Abrieron la puerta del comedor, la mesa que se encontraba frente a ellos era algo larga, en ella podían entrar hasta 20 personas, a Kian no pareció sorprenderle. - Bien, en un momento nos traen nuestros platillos, así que por favor siéntense - habló el padre de Ava y todos accedieron a hacer lo que el pedía. El padre de Ava como de costumbre se sentó en el asiento qué estaba en la punta de la mesa, Evelyn se sentó en el lado derecho, Kian haría lo mismo pero Ava lo jaló obligando a qué se sentará con ella, quería tenerlo vigilado. - Y bien, cuéntame ¿Cómo has estado? ¿Cómo está tu padre? - el padre de Ava se encontraba interesado. Ava estaba aterrada. - Pues verá, mi padre ha estado bien de salud, ya sabe, el es tan activo cómo siempre, no se dejaría caer tan fácil. - Que bueno, me alegra oírlo ¿Y que hay de tú madre? - También goza de muy buena salud, incluso dice que sería capaz de correr un maratón - el padre de Ava río. - Ya veo, me alegra oir eso, que bueno que todo está en orden ¿Y respecto a la empresa de tú padre? - Debido a que el ah estado ocupado yo eh tenido qué hacerme cargo de algunas cosas pero todo está bien, me encanta ser de ayuda - sonrió. Ava no entendía lo que pasaba, quería preguntar acerca supuesto trabajo del supuesto padre de Kian pero no quería que su padre la viera con mala cara por no saber nada acerca de su prometido. - Padre, la comida está aquí, podemos pasar de está plática por un rato por favor - imploró a sus adentros la chica, no quería que Kian en algún momento sacará su lado sarcástico. - Está bien, la comida puede esperar - habló Evelyn. Kian empezaba a jugar con sus manos, se notaba que tenía hambre. - Si no les importa, a mi no me molestaría empezar con la comida primero - habló Ava, su padre le dió una mirada sería. - Ava por favor, en éste momento nos encontramos hablando - la mirada de Ava cambió, su expresión se volvió sería. - Si padre. Kian recordó que Ava siempre cambiaba la sonrisa que la caracterizaba cuando estaba cerca de sus padres, parecía temerles. - Por favor, no te enojes con Ava, ella sólo hizo un comentario, a mi tampoco me importaría empezar a comer primero - habló Evelyn dedicándole una sonrisa a Ava, está le devolvió la sonrisa, tenía a alguien que la estaba apoyando. - Kian ¿Que te gustaría hacer? - Si me lo permite, quisiera almorzar primero - Kian esperaba que aceptará. - Está bien - el señor Cooper empezó a comer. Todo el almuerzo fue así, un completo silencio, terminaron de comer y el padre de Ava comenzó hablando nuevamente. - Hay algo qué quiero preguntarte, es sobre un libro y quisiera saber si esté se encuentra en tú casa, lo eh estado buscando por todas partes y no logró encontrarlo, si es así me gustaría pedírselo prestado a tu padre - en un momento la expresión del padre de Ava pareció haber cambiado, su mirada demostraba temor. Ava se extraño ante la actitud de su padre y está no era la única, Evelyn tampoco entendía que sucedía. Kian sonreía, está vez su sonrisa era falsa, en un instante dió un chasquido haciendo que el tiempo se adelantará. - Me gustaría escucharlo la próxima vez, tengo algo de prisa - observo el espejo de pared que sé encontraba atrás de ellos haciendo que la vista del padre también se dirigiera a está. - Valla, me sorprende qué el tiempo paso tan rápido, es increíble - el dirigió su mirada hacía Kian y le dedicó una sonrisa - con gusto te acompaño hacía la salida. - No te molestes en hacer eso, Ava puede hacerlo ¿Verdad? - habló Evelyn haciendo que Ava sonriera. - Así es padre, no se moleste en hacer eso, vamos - habló mientras se levantaba de la mesa. Camino a un lado de Kian en completo silencio en dirección hacía la puerta principal, salieron de la casa y empezaron a caminar hacía el portón. - Gracias por haberme ayudado, no sabía que hacer si no hubieras aceptado - habló con una sonrisa - aunque hay algo que me dejó intrigada ¿Que clase de libro es ese que menciono mi padre? ¿Que clase de recuerdos le implantaron? Kian se detuvo. - Eso es algo que no tienes que saber, bien, nos vemos más tarde, tengo que ir a hablar algunos asuntos con Lucía. - Espera ¿Que es ese libro? Kian la ignoró desapareciendo al instante, dejando con algunas preguntas a Ava. [¡¡El está aquí!! ¡¡El también vino a esté lugar!!] Eran aquellos pensamientos de Kian mientras iba apurado a buscar a Lucía.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR