Tiempo de Emilia

1974 Palabras
12 de Marzo de 1843. - Ava, ¡¡apresúrate!! no quiero llegar tarde - gritaba una chica un tanto alegre. El chófer de Emilia se estacionó 3 cuadras antes para esperar a las 2 chicas que se encontraban corriendo, Emilia se lo pidió por qué no quería llegar en coche al ansiado lugar al que se dirigían. - E..es..espera, n..n..no p..puedo seguir tus pasos - hablaba Ava mientras corría detrás de su amiga, al parecer Emilia era más rápida que Ava. - Perdón - habló deteniendo su correr - pero sabes qué mis padres son algo estrictos y no me dejarían venir a un lugar como esté - sonrió. Ava por fin llegó a un lado de su amiga. - Eso es algo que no entiendo, tus padres aceptan que no tengas prometido y qué viajes todo el tiempo pero no aceptan que siempre quieras hacer lo que tu quieres con respecto a este tipo de cosas - Ava y Emilia empezaron a caminar mientras hablaban. - Verás, hice una promesa con mis padres, ellos aceptarían mi decisión de no tener un prometido y viajar por el mundo pero a cambió yo acataría todas sus órdenes cuándo esté aquí - sonrió - así que por eso eh mentido sobre ir a tú casa a tomar el té, sólo esperó que no llamen a tu casa. - Que suerte tienes que aunque sea tus padres hallan aceptado una decisión así, si yo les pidiera eso a los míos seguramente me golpearían tanto hasta dejarme sangrar - Ava sonrió pero Emilia se veía preocupada. - ¿Hace cuánto qué no te pegan? - Desde hace 2 semanas - eso preocupo más a Emilia - pero descuida, está vez me eh portado bien. Emilia bajo la cabeza con una expresión triste y luego dirigió su mirada hacía Ava. - Es triste qué las 2 no la tenemos tan fácil, qué suerte tiene Blake de que sus padres no sean tan exigentes. - Es verdad, incluso a el si le permitieron asistir, seguramente ya esté halla. Llegaron a su destino, el lugar ya estaba lleno de gente y estaban en fila para poder pasar a esa gran carpa, era el circo. Ese lugar dónde los problemas se olvidan estaba frente a ellas. - Bien, vamos a buscar a Blake, sin los boletos no podemos entrar - habló Emilia mientras buscaba con la mirada al chico. - Eso no será necesario, halla está - habló Ava emocionada por ver al chico - ¡¡Blake!! - grito emocionada mientras se abalanzaba para abrazarlo, esté se sonrojó, algunas personas los observaban pero a Ava no parecía importarle. - Basta por favor, nos están observando y se supone que no debemos llamar mucho la atención - habló riendo Emilia. - Eh, sí aquí están los boletos - habló Blake quien aún seguía sonrojado, con una mano les entregaba sus boletos y con la otra se cubría el rostro. Ava seguía aferrada a el. - Bien, vamos - Emilia empezó a caminar hacía la fila seguida por Blake y Ava. La fila poco a poco iba avanzando, Emilia estaba muy emocionada, sus ojos se iluminaban cada vez que estaban más cerca de la entrada, algunos observaban a esos 3 chicos y empezaban los murmullos. - Ya casi es nuestro turno - decía muy emocionada Emilia. - Me sorprende que el día de hoy esté tan feliz lady Emilia, usualmente es Ava la que siempre está dando saltos y sonriendo - ambos empezaron a reír a lo que Ava hizo un puchero. - No siempre sonrió, también tengo momentos en los que mi expresión es otra, también me enfado en algunas circunstancias. - La Ava que sonríe me gusta más, es realmente bonita - sonrió el chico quien al darse cuenta de sus palabras no pudo evitar sonrojarse. Ava sonrió, ella se encontraba detrás de Blake en la fila, al escuchar las palabras del chico se abalanzó sobre el para volver a abrazarlo, le encantaba cuando el chico se sonrojaba. - Siempre serás irremplazable para mi - ésto hacía que el chico estuviera completamente rojo. - Vamos, es nuestro turno - habló Emilia ignorando completamente a la parejita, entregaron sus boletos y entraron. Observaron todo, ya todo estaba listo para que empezará la función, se sentaron en sus respectivos lugares y esperaron a que la función pronto empezará. - ¿Es la primera vez que viene lady Emilia? - Preguntó Blake. - Sí, mis padres no me permiten asistir por eso este día lo disfrutaré al máximo, gracias por haberme acompañado - habló refiriéndose a los 2 chicos, Ava se encontraba sentada en medio de ambos y les tomó de las manos. - Me alegra haber venido, es la primera vez que también asisto y estoy emocionada - habló Ava sonriendo. - Yo eh asistido varias veces con mis padres, mi padre dice que venir a estos lugares no te hace menos, qué aquí no hay diferencias de clases y todos somos libres de venir - hablaba Blake mientras observaba al frente esperando a qué dieran inició a la función, aún seguia tomado de la mano de Ava. Emilia también hizo lo mismo que Blake, en ese instante algunos empleados del circo pasaron vendiendo palomitas, refrescó y algodón de azúcar, Emilia emocionada compró los 3 al igual qué sus acompañantes. - ¡Que rico! - hablaron al unisono las chicas mientras comían algodón de azúcar. El chico sólo río. Pronto la función comenzó, todos estaban atentos a lo que venía, primero salió el maestro de ceremonias - ¡Buenas tardes a todos! Bienvenidos sean damas y caballeros, niños y animales, desde el más grande hasta el más bajo, desde el gordo hasta el flaco, esperó qué disfruten de está función que hemos preparado para ustedes, con ésto damos por iniciada la función - habló el maestro de ceremonias. Todas las vistas se posaron al frente y entonces el espectáculo comenzó. Payasos, trapecistas, acróbatas, equilibristas, malabaristas, magos, contorsionistas, mimos, tragafuegos, tragasables y unos cuantos más, iban pasando 1 por 1 y todos asombrados por lo increíble qué era el show. Emilia y Ava admiraban todo con un brillo en sus ojos, estaban muy emocionadas, querían detener el tiempo para seguir admirando ese bello momento, Emilia era mucho más madura que Ava pero en esta ocasión ella quería sentirse como una niña otra vez. Pronto el payaso dió el último espectáculo de esa tarde, todos aplaudían muy emocionados, pronto el maestro de ceremonias daría su entrada. - Gracias por habernos acompañado el día de hoy, esperamos tenerlos aquí nuevamente el día de mañana, el circo seguirá aquí por 3 días así que disfruten y gocen. Todos se levantaron de sus asientos y empezaron a caminar a la salida, las personas iban hablando muy emocionadas con respecto al show de ésa tarde. - ¡El circo es increíble! - gritaba mientras salía de la carpa - hay qué volver a hacerlo mañana, está vez diremos que iremos a casa de Blake. - Eso sería fantástico, me gustaría regresar mañana - hablaba Ava quién se encontraba tomada del brazo de Blake. - Claro, con gusto puedo comprar los boletos de nuevo - Emilia sonrió. Caminaron hacia el lugar dónde el chófer de Emilia se había estacionado y para su sorpresa los padres de Ava y de ella se encontraban ahí parados. - Padre, Madre ¿Qué están haciendo aquí? - habló Ava soltándose del brazo de Blake y caminando hasta ellos. - ¡Cállate! - habló su madre enfadada mientras le daba una cachetada - ¿Dónde se supone que fueron? ¿Tomar el té en casa? Dejen esas mentiras - le dió otra cachetada. Emilia y Blake estaban preocupados. - ¡Esperen! No fue culpa de Ava, fue mi culpa, yo le pedí qué viniera conmigo - bajo su cabeza, estaba triste - mentimos para que pudiéramos asistir al circo, pero en verdad todo ah sido culpa mía. - Le agradecería que no se metiera en nuestros asuntos lady Emilia, esté es un problema familiar - habló el padre de Ava. - Aún cuando te tenemos prohibido asistir a lugares como éstos decidiste desobedecer nuestras órdenes, estoy muy decepcionado de usted señorita - está vez fue el padre de Emilia quién habló, su madre se encontraba llorando. - No puedo creer que te hallas vuelto en nuestra contra - decía entre lágrimas su madre. - No me volví en contra de ustedes, sólo quería asistir aunque sea una vez al circo, les pido perdón - habló mientras miraba hacía abajo. - Sube al auto - habló su padre. - Si padre - habló mientras avanzaba al coche de ella. - Llévala directo a casa - dió instrucciones su padre. El junto a su esposa también se subieron a su coche. Mientras tanto Ava seguía con la cabeza baja. - Le pido perdón madre - habló mientras su madre le daba otra cachetada, Blake sólo observaba aquella escena triste, no podía hacer nada para defenderla. - ¡Te eh dicho que te calles! - su madre estaba muy enojada - vamos Blake, te llevaremos a tu casa. - Gracias señora Cooper - hizo una reverencia y dicho esto todos subieron al coche de la familia Cooper. Mientras tanto Emilia estaba muy preocupada por aquella situación, sus padres eran estrictos pero jamás le habían pegado, ella temía por su amiga, esa era la dura vida que les había tocado y tenían que acatarse a ello. Llegó a su casa y su prima ya se encontraba en la sala principal, cuándo vió entrando a Emilia corrió directo a abrazarla. - Prima, estaba preocupada por tí ¿Que ah pasado? Mis tíos fueron a buscarte, mi tía llamo a casa de Ava para preguntar por tí y ellos les dijeron que ningúna se encontraba ahí, descubrieron tu mentira y salieron furiosos ¡Perdón! No pude hacer nada para ayudarte - está se encontraba con lágrimas en los ojos. - Descuida, no es culpa tuya, no te mentiré, mis padres están enfadados pero la que me preocupa es Ava, su madre la abofeteo, todo ah sido culpa mía - lágrimas empezaron a caer de ella - más tarde llamaré a su casa para preguntar por ella. En ese instante los padres de Emilia entraron, estaban enojados, su madre que momentos atrás se encontraba llorando ahora estaba más tranquila pero seguía enojada. - Estarás castigada por todo el mes, tienes prohibido salir de viaje, vuelves a desobedecer una vez más y el trato se cancela, no quiero objeción alguna - habló su padre saliendo de la sala principal. - Si padre - habló entre susurros. Se dirigió a su habitación y tan pronto estuvo allí se tiro a su cama quedando boca abajo. Empezó a llorar mientras abrazaba una de sus almohadas, no le gustaba la vida que tenía, pero a pesar de eso ella no estaba tan preocupada por ella misma. No entendía la razón por la que Ava siempre sonreía a pesar de que sus padres fuesen así de estrictos, quería ayudar a su amiga pero no sabía como. - Si tan sólo pudiésemos adelantar el tiempo, al ser mayor yo no pienso seguir las tontas reglas de mis padres - faltaba poco para que cumpliera 17 años, en 2 años más sería legal y podría escapar de ese sufrimiento. - Tiempo, pasa rápido. Para desgracia de ella eso nunca paso, al contrario, el tiempo retrocedió y sus recuerdos fueron distorsionados y la chica que alguna vez quiso como a una hermana ahora era una completa desconocida para ella, la sonrisa que tanto le gustaba de Ava ahora era la cosa qué más odiaba en el mundo. O tal vez eso nunca sucedió de verdad. ¿Y si ellos nunca hubieran cambiado? Si no la que cambió fue Ava.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR