Llega otro día de escuela, los días siguen pasando y parece ser qué nada de lo que ah hecho Ava por conquistar el corazón de Blake ah funcionado, el chico sólo parece verla como a una amiga.
Suspira, está cansada de volver a retomar las clases que ya había presenciado antes de todo aquel trágico evento, pero sin más remedio que aceptarlo decide levantarse de su cama, se arregla como todos los días pero está vez se arregla el cabello con una coleta alta, se observa al espejo y sale de su habitación.
Está vez pareció haberse quedado dormida así que apurada bajo las escaleras, al llegar a la sala se encontró con su madrastra, ambas se sonrieron.
- ¿Te has quedado dormida? - Preguntó Evelyn al ver la prisa con la que caminaba Ava.
- Eh, claro que no - empezó a reír nerviosamente pero tuvo que parar al darse cuenta que Evelyn parecía no creerle - por favor, no le digas a mi padre, está será la última vez que me quedo dormida.
Evelyn sonrió.
- Descuida, esté será nuestro secreto, ve con cuidado - le dió un beso en la frente a Ava dejando a está en shock.
Su madre le pegaba aún si no había hecho nada malo en cambio Evelyn le entregaba afecto, sabía que el alegrarse por la muerte de su madre era malo, pero tampoco le disgustaba tener a Evelyn como su madrastra.
Después de aquello siguió apresurada hasta llegar al coche, está le pidió a su chofer alegremente qué la llevará al colegio sin distracciones, esté empezó el trayecto.
Ava observaba su reloj de bolsillo, faltaban 10 minutos para que comenzará la clase, seguramente lo conseguiría, la razón por la que no pudo dormir fue por qué se la paso casi toda la noche pensando en aquel libro que su papá tanto quería, le preguntaría más tarde el nombre del libro para investigar si lo tenían en la biblioteca.
- Vamos, tengo que llegar - hablaba para si misma.
Llego al colegio y salió a toda prisa en dirección a su clase, no sin antes haber despedido a su chófer con alegría, cada vez faltaba menos, se iba acercado demasiado a su salón, en ese instante dió un mal paso haciendo que se cayera completamente.
Se levantó y como si nada llegó a su salón.
- Señorita Copper, cuantas veces tengo que repetirle qué en está institución no permitimos qué se corran por los pasillos y mucho menos qué se llegue tarde - su profesora la regaño.
- Perdón, está será la última vez - habló con una sonrisa.
La profesora suspiro para después poner una expresión de resignación.
- Tu no cambias - la clase río y Ava seguía sonriendo - tomé asiento.
- ¡Gracias!
Y así lo hizo, observo un asiento vacio, Kian no se encontraba en el aula, recordó lo del día anterior, eso la inquietó más.
- ¿Pasa algo señorita Cooper?
Preguntó a la chica quién aún se encontraba parada.
- Eh, no es nada - sonrió y prosiguió a sentarse.
Dió inició a la clase, Ava sólo se la paso observando el asiento vacío de Kian, cuando la clase terminó Daliah se acerco a ella.
- ¿Qué es lo qué te ocurre? Has estado distraída toda la clase - se encontraba preocupada por su amiga, aunque a decir verdad Ava siempre se encontraba entre las nubes.
- Perdón, ni siquiera lo noté ¿Irás a casa?
- Así es, mi chófer ya me debe estar esperando ¿Quieres que te lleve?
- Gracias pero prefiero caminar.
- Ve con cuidado - se despidió de Ava y se retiro.
Ava camino por los pasillos y cuando iba dando la vuelta para llegar a la salida Blake apareció y sonriendo la saludo.
- ¡Blake! - grito emocionada la chica, esté se sorprendió por qué cada vez qué ella lo veía parecía estar muy feliz por saludarlo.
- Que alegría que siempre tienes ¿Irás a casa?
- Eh, me gustaría ir a la biblioteca, tengo ganas de leer un rato pero como verás no me gusta estar estar en mi casa.
- Bien, déjame acompañarte - sonrió.
- ¿En verdad? - habló alegre la chica - pero ¿Que pasa con Emilia? Ella se molestará si no estás cuando venga a buscarte.
- Descuida, ella no vendrá - empezó a caminar con Ava siguiendo sus pasos - hablé con mis padres y con los de ella, les conté lo que paso en su fiesta de cumpleaños y en como fué todo planeado el qué te hubieran tirado comida encima, al principio Cassandra no quiso admitirlo pero terminó diciendo la verdad, les conté que estaba enfadado y qué no quería que ella me volviera a buscar al colegio y terminaron aceptando mi decisión.
- ¿Fue todo planeado? ¿El qué me hallan tirado comida encima fue a propósito? - Blake suspiró, parecía ser que Ava no se había percatado de ello.
- Bueno, no importa ahora, así que déjame acompañarte.
- Gracias, me alegra qué estés aquí - sonrió causando un leve sonrojo en Blake aunque esté no sabía por qué.
En el camino Ava observaba mucho a Blake, está no hacía por ocultar el interés que tenía en el chico pero esté no parecía darse cuenta de sus sentimientos.
- Por cierto a parte del libro al final del túnel ¿Hay algún otro libro qué te interese? - Preguntó Ava curiosa.
- Pues a decir verdad ese es mi libro favorito, me siento algo triste de qué ya no esté en la biblioteca, pero feliz por qué la persona que lo habrá comprado también lo debe disfrutar mucho.
- Tienes razón, esa persona debe estar muy feliz en éste mismo momento - sonrió.
- ¿Y qué es lo que viene a buscar el día de hoy señorita Ava?
- No lo sé, quiero leer cualquier libro qué sirva para distraerme un rato, mirá ya hemos llegado, entremos - tomó a Blake de la mano y subió a toda prisa los escalones con el.
El no supo cómo reaccionar, se encontraba nervioso por aquella acción de la chica, su mano era tan cálida qué hacía no querer soltarla.
Entraron y se dirigieron a los estantes para buscar un libro qué les pudiera gustar, al llegar Ava se cubrió los ojos con una mano y con la otra empezó a señalar los libros.
Blake río.
- ¿Qué estás haciendo?
- Eh, estoy buscando un libro al azar, inténtalo, es divertido ya que no sabes cual libro tú mano escogería.
- Está bien, déjame intentarlo - Blake imitó a Ava, los 2 parecían divertirse.
- Blake, me gustaría poder ver el mundo con tus ojos, debe ser hermoso - el rostro de Blake se torno aún más rojo de lo usual.
Ava río.
- Tú también pareces un tómate.
- ¿Lo has notado? ¿Pero cómo? - nervioso volteó a ver a Ava y está ya no se encontraba cubriendo sus ojos, el seguía completamente rojo.
- Eh terminado, encontré uno ¿Y tú? - Preguntó ladeado su cabeza.
- Eh, sí, ehhh, esté - tomó cualquiera y se dirigió a sentarse en algún lugar vacío.
- Bien, ¿Cuál escogiste? - preguntó Ava dirigiendo la vista al libro de Blake.
- Es un libro de comedia ¿Y tú?
- Toma - le dió el libro y Blake se sorprendió al verlo.
- Es al final del túnel, se supone que ya no estaba aquí.
- Ya no pertenece a la biblioteca por qué lo eh comprado yo.
- ¿Así que fuiste tú la que lo compro? - estaba feliz por ver qué el libro no había ido muy lejos.
- Así es, quería mantenerlo en secreto por qué planeaba dártelo para tu cumpleaños pero al ver lo triste qué estabas no me pude contener, te lo estoy regalando, cuídalo mucho si - sonrió tomando de la mano a Blake.
- En verdad gracias, lo voy a atesorar mucho.
- Eso esperó, ése libro es algo muy valioso para mí, tiene un gran significado - su mirada se torno algo triste, algo que Blake pudo notar.
- ¿Si es valioso para tí por qué me lo das?
- Por qué tú también eres valioso para mí.
El sólo observo a Ava sin dirigir palabra alguna.
- Hablas de ver el mundo con mis ojos pero realmente debería ser al revés, desearía poder ver el mundo como lo haces tú, así todo sería maravilloso.
- Gracias.
- Por cierto, ¿Hoy no ah venido tú prometido? - Preguntó Blake al darse cuenta de que no había visto a aquel chico en todo el día.
- No, debe estar enfermo, más tarde iré a verlo, bien, creo que es hora de que me valla, me imagino que debes estar emocionado por ver cómo continúa la historia - habló mientras se levantaba de su asiento.
- Gracias - empezó hablando Blake - gracias por todo lo qué has hecho por mi hasta ahora, eres asombrosa.
Ava le regalo una sonrisa.
- Siempre y cuando tú estés bien, yo estaré bien - su sonrisa se desvaneció - por favor, por favor, por favor, mantente alejado de los incendios, me voy primero.
Ava se fue dejando desconcertado a Blake, eso ya se lo había dicho antes pero no entendía del por que, decidió no darle muchas vueltas al asunto y terminó saliendo también de la biblioteca.
Ava llegó a casa algo cansada, todavía era de tarde así que se decidió a llamar a Kian, llegó a su habitación y tan pronto cómo lo hizo empezó a decir el nombre de Kian.
Pero no apareció.
También grito el nombre de Lucía pero está tampoco llegó a su llamado, algo estaba pasando, pero ninguno se atrevía a decirle la verdad a Ava.
Creyó que había algo más detrás de todo eso, después de todo era algo ilógico que le hubieran dado una misión ya que si ella la cumplía ellos no recibirían nada a cambió.
Decidió qué lo mejor era no meterse en los problemas de ellos, seguramente se terminarían enfadando con ella si seguía indagando más de lo que debía, alistó sus cosas para darse un baño y luego de qué termino se acostó en su cama quedando poco a poco dormida.
Mientras tanto esa misma noche Blake tuvo un sueño, en ese sueño el era el qué le regalaba aquel libro a Ava.
- ¡¡Blake muchas gracias!! - ella procedió a abrazarlo - ¿Pero cómo lo conseguiste? Se supone que la biblioteca se incendio.
- Eh comprado el libro días antes, a mi también me sorprendió lo de la biblioteca, es una pena - los 2 se pusieron tristes por ello.
- Gracias en verdad, lo voy a atesorar mucho, se ah convertido en algo muy valioso para mí, Blake, eres a quién más quiero en el mundo - lo tomó de las manos y se sonrieron mutuamente.
- Mi prometida es la más hermosa del mundo, de eso no hay ninguna duda.
Después de aquello Blake despertó, no entendía aquel sueño, incluso hablaba de cómo la biblioteca había sido destruida debido a un incendio, eso no podía ser posible.
Tardo un poco pero finalmente termino volviendo a dormir.
28 de mayo del año 1941.
Ava despertó, con la ilusión de volver a ver a Blake en el colegio, estos días Kian no había asistido a la escuela así que el único que le había estado haciendo compañía era aquel chico pelinegro de tan hermosa sonrisa.
- Buenos días a todos - habló mientras tomaba asiento en el comedor, en ése día su padre se encontraba en casa.
- ¿Por que tan alegre? - Preguntó Evelyn.
- Eh, no es nada - sonrió - bien, ¡A comer! - terminó su desayuno y se dirigió al coche.
En el trayecto pudo observar como pasaban bomberos a una gran velocidad, se preguntó que estaría sucediendo, pero hubo algo que le preocupaba, iban por el mismo camino que ella seguía.
Al llegar al colegio abrió sus ojos tanto como pudo y salió del auto para así correr directo a su escuela.
- ¡¡Lady Ava!! - gritaba su chófer preocupado pero ella ni siquiera volteó a verlo.
Se paró frente al colegio, varios estudiantes incluído maestros estaban asustados, la escuela estaba envuelta en llamas.
[¿Pero cómo pudo pasar ésto?]
Era lo qué se preguntaba Ava, en su línea real su escuela jamás se había incendiado, todo había cambiado, no sólo los recuerdos de sus conocidos si no al parecer también los recuerdos del responsable habían sido alterados.