Capitulo 19

2098 Palabras
Ella empezó a temblar, aún le tenía miedo a los incendios debido a aquel día, en ese instante recordó a Blake. Miró a todos lados hasta encontrar al chico, esté también miraba fijamente a la escuela pero no mostraba expresión alguna, a simple vista se veía que estaba ido. Corrió a dónde estaba él, todos los estudiantes qué se encontraban en ese momento estaban alejados de aquel edificio en llamas mientras los bomberos hacían su trabajo. - ¡¡Blake!! - habló llegando a su lado - ¿Te encuentras bien? - Eh, si - despertó de su trance, ahora él también se veía aterrado - ¿Quién pudo haber hecho algo así? - ¡¡Lady Ava!! - gritó su chófer llegando hasta ella - no puede estar aquí, es peligroso, muchos estudiantes y maestros ya se están retirando. Ava volteó a ver, era verdad, ya muchos chicos no se encontraban ahí. - Vamos, te llevaré a tú casa - le tomó de la mano a Blake pero esté procedió a soltarse. - Perdóneme Lady Ava pero está vez tendré que negarme, mi chófer también está aquí y debe estar muy preocupado por mí - habló mientras se alejaba de Ava dejando a la chica desconcertada. Está también hizo lo mismo, se dirigió a su casa pero antes de partir le dió una última mirada a aquella escena. Tan pronto como abrió la puerta su madrastra corrió a abrazarla, está se encontraba llorando. - ¡¡Qué alegría que estás a salvo!! - decía entre lágrimas - me enteré de lo que pasó. - ¿Cómo te has enterado tan pronto? - Me dirigía al pueblo para realizar algunas compras pero eso no fue posible debido a que se escuchaban los gritos y las sirenas, escuché lo que estaba pasando en tú colegio, quise ir pero mi chófer no me lo permitió debido a lo peligroso que era. - Así que toda la ciudad está hablando de ello ¿Y qué hay de mi padre? - Tu padre se encuentra en el estudio, dijo que no desea ser molestado por nadie - está aún se encontraba abrazando a Ava. [Vaya, así que la única que se ah preocupado por mí, es Evelyn] - Gracias, por haberme esperado - sonrió. - No tienes ni por qué agradecer, no sabes el gusto qué me da el ver qué aún conservas esa maravillosa sonrisa aún después de haber presenciado todo eso. [No es la primera vez que veo algo así] - Gracias, me voy a mi habitación, quiero descansar un poco y olvidarme de todo ésto - Se dirigía a las escaleras pero fue detenida por Evelyn. - Bien ¿Te gustaría ir conmigo al pueblo? Eso te ayudará a relajar tu mente - sonrió. - Me encantaría - Ava también le sonrió a Evelyn. Ambas se pusieron en marcha para ir al pueblo y aunque Ava estaba feliz por ello, tenía pensamientos que no la dejaban tranquila. Primero pensaba en Blake, no entendía su comportamiento de esa mañana, no recordaba haber hecho nada malo como para qué el la odiara, incluso llego a creer por un momento que ya se estaba acercando a su corazón aunque sea un poco. También pensaba en el incidente del colegio ¿Como era posible que hubiese ocurrido esa catástrofe? Ni siquiera en su línea real había ocurrido eso. Por último pero no menos importante también pensaba en aquellos demonios qué desde días atrás no habían aparecido ante ella, ni siquiera habían dejado rastro de ellos. - ¿Te ocurre algo? - Preguntó Evelyn a la chica que desde hace un rato se encontraba distraída viendo hacía la ventana. - Eh, si, estoy bien - puso su mejor sonrisa aunque a decir verdad está vez se notaba algo falsa. - Si no querías venir me lo pudiste haber dicho, lo que menos quiero es qué te sientas incómoda, lo mejor será regresar. - No es necesario, en verdad estoy bien, es sólo que, me distraje viendo el paisaje, el camino al pueblo es realmente bonito - en ese instante dirigió su vista de nuevo hacía la ventana. El camino era realmente distinto a la ciudad, estaba rodeado de árboles, no entendía como ese caminó seguía perteneciendo a Galata. - Quiero qué me hables un poco de tí ¿De dónde eres? - Preguntó Ava, tenía curiosidad de su madrastra puesto que de ella no sabía nada. - Eh, pues yo al igual que tú soy de Galata ¿A qué viene eso tan de repente? - Estoy curiosa ¿De qué familia provienes? - ¿Puedes guardar un secreto? - Ava asintió - Yo vengo de la familia real. Ava estaba sorprendida. - ¿En verdad? ¿Segura qué no me estás haciendo una broma? Evelyn río. - ¿Por qué debería estar fingiendo? Déjame continuar. - Bien, prosigue. - Mi padre era el hermano mayor del actual rey por lo tanto el herededo al trono pero enfermo y falleció cuando yo tenía 16 años aunque esa historia ya la debes de conocer, mi tío ascendió al trono después de la muerte del rey anterior osea mi padre, y bueno, esa es una historia larga de contar así que tal vez te lo cuente en otra ocasión. - Vamos, quiero saber qué paso, ¿Cuantos años tenía tú padre? ¿Cuántos años tiene el actual rey? - Evelyn comenzó a reír - Vamos ¿Que te parece divertido? - Qué tanta insistencia de querer conocer las edades de los demás ¿Eres policia acaso? ¿Investigas crímenes a través de información? - Claro qué no, eres divertida, por cierto ¿Aún conservas aquél colgante que te obsequie? - Claro, mirá, aquí lo tengo - dicho ésto lo saco de su bolso - lo guardo por que no quisiera que se me fuese a perder, es mi tesoro más valioso. Ava sonrió. - ¿Por qué eres tan amable conmigo? No soy tu hija - después de aquellas palabras Evelyn puso una cara triste. - No necesitas ser mi hija para qué te trate bien, todos necesitan sentir un poco de amor, mirá, acabamos de llegar ¿A dónde te gustaría ir primero? - Quiero, ir a la sección de verduras, me encantan los colores llamativos - Ava admiraba cada cosa que veía. - Está bien, a la sección de verduras será. Ambas caminaban mientras obsevaban todo al rededor, llegó un momento en el qué Ava pudo visualizar un gran árbol. - Mirá Evelyn, ese árbol es mucho más grande de los qué hemos visto ¿Hasta donde creés que esté? - No debe estar muy lejos pero no te recomiendo ir, podría ser peligroso. - Está bien, sólo preguntaba, no tengo intenciones de ir. - Está bien, sigamos. La razón por la qué Ava tenía curiosidad acerca de ese árbol fue por qué sintió que alguien la observaba. - Bien, ya hemos terminado con las compras ¿Te gustaría hacer alguna otra cosa? - Preguntó Evelyn mientras le mostraba una bolsa con las compras. - Me gustaría volver temprano por hoy si no es mucha molestia, me está empezando a doler la cabeza - sintió que sé empezaba a marear. - Está bien, Amadeus debe de estar cerca, vamos - tomó a Ava de la mano debido a qué pudo ver por un instante cómo casi pierde el equilibrio. Llegaron al coche, posicionaron las cosas en su lugar y luego procedieron a retirarse de ahí. - Evelyn ¿Tú crees que existen los demonios? - aquella pregunta confundió a su madrastra. - ¿A qué viene esa pregunta? Es la pregunta más rara que me has hecho. - No es nada, debe ser qué estoy un poco cansada, eso es todo. Ava empezó a reír antes de perder el conocimiento. ************ Despertó en su cama, ardía en fiebre y su madrastra se encontraba a un lado de ella. - Ava ¡perdón! No me dí cuenta de que te sentías mal, el médico ya estuvo aquí y dijo que necesitas descansar, así que has tu mejor esfuerzo en recuperarte - le tomó de las manos a la chica. - Evelyn ¿Dónde está mi padre? ¿Por qué no ah venido a verme? - Preguntó al no verlo en su habitación. Evelyn bajo su mirada. - El ah dicho que necesita atender algunos asuntos pero estoy segura qué también está muy preocupado por tí. - El no me quiere cierto - su mirada mostraba tristeza. - No digas eso, claro qué te quiere, sólo qué, no es de expresar sus emociones. - Eso no es cierto, el jamás me ah demostrado afecto. [El único qué ah estado conmigo es Blake, el único al que necesito es él] - Bien, un chico te ah venido a ver, le dije qué estabas durmiendo y ah dicho que esperaría a qué despertarás, está en la sala, ahora mismo lo traigo - se levantó de la cama de Ava y está la llamó. - ¿Cómo se llama? - Dice llamarse Blake Mitchell. Ava se sorprendió, cómo era posible que el supiera de su condición y cómo sabía su dirección. Minutos después el chico entró. - Hola - habló Blake para así sentarse a un lado de Ava. - ¿Cómo supiste qué estoy enferma? - Creí que me lo preguntarias, alguien llamo a mi casa preguntando por mi, era tú prometido, me ah dicho qué estabas enferma así que eh venido lo más rápido que pude, también me dió tú dirección - sonrió. Ava se sorprendió, ella no había podido ver a Kian pero esté le hablaba como si nada a Blake. - Gracias por haber venido. - Descuida - Blake calló por un momento y siguió hablando - perdón, por haberte ignorado completamente en la mañana, estaba angustiado por todo lo qué estaba ocurriendo, por alguna razón le tengo miedo al fuego, y también recorde lo qué me dijiste, que me alejará del fuego, es cómo si hubieras sabido lo qué iba a pasar. - ¡Eso no es cierto! - gritó Ava sintiendo una punzada en la cabeza - no tenía idea de lo qué ocurriría, yo sólo te lo eh dicho por pura precaución ¿No habrás creído por un momento que yo fuí capaz de hacer algo así? Sólo tengo 14 años. - Lo sé, y perdón por eso. Ava sonrió pero luego se percató de algo qué el había dicho. - Espera un momento, has dicho que por alguna razón le tienes miedo al fuego ¿Alguna vez has presenciado algún incidente como el de hoy? - No lo sé, eh tenido sueños extraños últimamente, anoche tuve un sueño en dónde está vez yo era el qué te obsequiaba el libro qué me diste ayer y bueno ocurrieron otras cosas qué preferiría no decir - se ruborizo. [No puede ser posible...] Se supone que el libro el se lo había regalado en junio y aún estaban en mayo, además de que el le tenía pavor al fuego, no podía ser posible que el tuviera recuerdos incluso hasta el día de su muerte. Era como si ella no hubiese sido la única que regreso en el tiempo, era como si Blake hubiese estado vivo desde un principio y el también hubiera regresado 2 años atrás. - ¿Qué más has soñado? - Ava estaba intrigada. - Después de aquello me volví a dormir, está vez en mi sueño pude observar a un hombre, esté vestía traje elegante pero el rostro estaba completamente n***o, me dió mucho miedo ¿Qué es todo ésto? ¿Tienes alguna idea de lo qué me está pasando? - ¿Por qué crees qué yo tengo que ver con todo esto? - Por qué desde que te conocí todo ah cambiado, siempre me estás diciendo que sonría y también recorde a alguien diciendo lo mismo, además de que es extraño qué supieras dónde vivía si jamás te di mi dirección ¿Quién eres realmente Ava Copper? En ese momento Ava se quedó completamente paralizada, no supo ni qué decir, sólo sabía que no podía decir nada del contrato o de lo contrario todo acabaría para ellos y lo que ella menos quería era volver a separarse de Blake, de aquél chico qué siempre traía alegría a su vida. - Blake ¿Confías en mí? - Claro, después de todo tú has sido muy buena conmigo. - Entonces por favor, no hagas más preguntas, te prometo qué algún día te lo explicaré. - Está bien, entonces esperaré hasta ese momento.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR