Capitulo 11

2501 Palabras
Y el fin de semana por fin llegó, Ava y Blake acordaron verse frente a la biblioteca a las 8:30 am. Ya estaba preparada solo faltaba arreglarse el cabello, la mayor parte del tiempo lo traía suelto pero el día de hoy decidió arreglarlo con una coleta alta. Bajo las escaleras ya lista para salir pero fue detenida por su madrastra. - Que linda te ves hoy ¿Vas a salir? - Así es, iré al pueblo - dijo con su radiante sonrisa. - ¿En verdad? Me alegro que te halla gustado, por favor, ten mucho cuidado, es peligroso que una jovencita ande por ahí sola - su tono de voz sonaba preocupado. - Estaré bien, iré con unos amigos, regresó a las 5:00 pm. - Bien, cuídate mucho - dicho ésto Evelyn procedió a darle un beso en la frente haciendo que Ava se sorprendiera, a decir verdad era la primera vez que alguien a parte de Blake se preocupaba por ella, era una sensación linda. - Gracias. Amadeus ya se encontraba esperándola dentro del coche, la chica le sonrió y procedió a subirse, no sólo había quedado con Blake de verse frente a la biblioteca, también había quedado con Kian, como irían al pueblo el chófer de Ava sería quien los llevaría. - Bien, ya regreso, no tardo - dijo bajando del coche y subiendo los escalones hasta poder estar frente a la biblioteca, Blake aún no había llegado, el único que se encontraba ahí era Kian. - Me sorprende que siempre llegues temprano. - No es como si tuviera cosas que hacer - comento el chico desinteresado. - Puede ser que a lo mejor te hallas enamorado de mi y ahora te sea imposible dejarme - Kian se sorprendió ante tal comentario y acto seguido Ava comenzó a reír - solo bromeaba. - Deja tus estúpidas bromas, alguien puede escucharte y creer eso. - ¿Y ese "alguien" te refieres a ella? - Preguntó haciendo referencia a Lucía. - Así es. - Por cierto, ¿Que le viste a Lucía? Ella es mayor que tú por muchos años hasta podría ser tu tatara abuela - Ava se encontraba parada a un lado de el esperando impaciente a Blake. - ¿Por que quieres saber? O es que acaso, ¿Tu eres la que se enamoró de mi? - Ava se sobresalto por sus palabras, ahora era Kian el que reía - ¿Creíste que eras la única que podía hacer eso? Ava iba a responder pero en ese momento acababa de llegar Blake, se alegro por un momento al ver el coche pero se desilusionó al ver que Emilia bajaba también y por si fuera poco también lo iba agarrando del brazo. - Disculpen el retardó, no me permitían salir si no venía con ella - dijo señalando a Emilia - ¿Nos vamos? - Eh, si, claro - Ava les regaló una sonrisa mientras que Emilia la miraba de pies a cabeza con desagrado, al parecer no sabía que Blake saldría con ella - Mi chófer nos está esperando. - ¡¡Blake cariño!! Yo quiero ir en nuestro auto, no me gusta viajar en los autos de otras personas, no sabemos que clase de higiene tendrán - con cada palabra que decía se iba aferrando más al brazo de Blake. - Emilia, no seas grosera, si no te gusta entonces puedes viajar sola - Blake intentaba disimuladamente soltarse de su agarra. - ¡¡Me da miedo viajar sola!! ¡¡Necesito de tu compañía!! - Bien, si te da miedo viajar sola y no quieres viajar en otros autos entonces ven conmigo - finalmente habló Kian. - Ugh no, que asco, ¡¡Yo quiero ir con Blake!! Kian se encaminó hacía Emilia susurrándole en el oído. - Vendrás conmigo o de lo contrario le diré lo que hiciste en la fiesta de tu prima - Emilia sintió temor al escuchar eso. - Bien, supongo que no me queda de otra, si llegas antes que yo quiero que me esperes, ¡¡No te vallas a ir a ningún lugar!! - después de eso se fue en dirección a su coche junto con Kian. - Agradece de mi parte a tu prometido por favor, me ah salvado - Blake se encontraba aliviado de que aunque fuese por un rato estaría lejos de Emilia. - Podrá parecer irritante pero se que ella es una buena persona. - Perdón pero no puedo opinar lo mismo que tú. - Bueno, ¿Nos vamos? - Claro. Ellos también se dirigieron al coche y poco después se pusieron en marcha con destino al pueblo. - Ava, hay algo que quiero decirte - Blake fue el primero en romper el silencio. - Dime. - Es sobre el libro *al final del túnel* parece ser que alguien lo compro, pregunté acerca de donde podría haber otra copia pero me han dicho que ese era el único ejemplar disponible, es triste pensar que ya no sabré en que termina la historia. - ¿En verdad? Es una verdadera pena, también era mi favorito, pero oye, al menos piensa en que alguien más podrá disfrutar de una agradable lectura. - Siempre eres tan positiva, me gustaría ser así, quizás así todo sería más fácil - Blake sonrió. Llegaron más rápido de lo planeado, observaron por todo el lugar y no había rastro ni de Kian ni de Emilia, mucho menos de su coche. - Parece que hemos llegado antes, ¿A donde te gustaría ir primero? - pregunto Ava mientras volteaba a verlo y este ya se encontraba admirando todo el lugar. - ¡¡Mira Ava!! ¡¡Hay mucho por ver!! ¡¡Vamos, no puedo esperar!! - gritaba emocionado, Ava río al recordar que ella estuvo igual cuándo llegó con Evelyn, en ese momento también se sentía igual que Blake pero decidió guardarlo para ella misma debido a que no quería dar una mala impresión. - Entonces que estamos esperando, ¡¡vamos!! - Ava tomó de la mano a Blake y lo llevo casi a rastras. Observaron todo lo que había, pasaron puesto por puesto hasta llegar al mismo puesto en donde Ava había comprado los colgantes. - Todos son muy hermosos. - Puede elegir el que guste jóven - habló el vendedor. - Gracias, ¿Cual creés que es lindo para regalar? - pregunto Blake a Ava. - Haber, déjame pensar - observo con detenimiento todos los colgantes hasta que por fin agarro uno - ¿Que te parece esté? - El dije tenía una medía luna y sentada en éste era lo que parecía ser un hada. - Es hermoso, me llevaré esté - compraron y se retiraron de ahí - gracias por ayudarme a elegir, no habría podido haberlo hecho sólo. - Descuida, para eso están los amigos, para ayudar - sonrisa. - Miren a esos 2 pequeños. - Aún son muy jóvenes como para andar de enamorados. - Miren sus ropas, al parecer son nobles, deben tener un compromiso arreglado. - Los nobles nunca vienen, siempre mandar a sus sirvientes, seguro se escaparon. Eran los comentarios que habían entre susurros por parte de las personas que iban pasando, esto pareció no afectarle a Ava pero si a Blake. - ¿Te encuentras bien? - Las palabras de la gente, son tan desagradables, no me refiero a que me moleste que te confundan como mi prometida, me molesta que hablen sin saber como son las cosas. - Entonces, hay que enfrentarlos. - ¿A que te refieres? - Escuchen, todos los que hablan a nuestras espaldas - empezo a gritar Ava haciendo que Blake se pusiera nervioso, acto seguido Ava procedió a tomarle la mano provocando un leve sonrojo en el - Esté chico que ven aquí es mi lindo prometido, y si, somos hijos de nobles pero ¿Que acaso sólo por eso no se nos está permitido venir aquí? Todas las miradas fueron dirigidas a Ava, los que sólo los criticaban no dijeron nada, Ava sólo se limitaba a sonreír, después de eso ellos también siguieron su camino. - Gracias por haber ayudado, yo no hubiera sabido que decir, lamentó que tuvieras que decir eso. - No hay de que, descuida, fue entretenido hacer eso. Cuándo Ava volvio a ver a Blake creyó que ahora era una persona diferente pero al pasar más tiempo con el, se dió cuenta que aquel chico tímido y alegré seguía ahí, sólo que está vez era un chico depresivo, lo quería tanto que haría lo que fuera para protegerlo. - Y ahora, ¿A dónde te gustaría ir? - preguntó Ava. - No lo sé, ya hemos visto todo lo que hay, aunque ahora que me lo preguntó ¿En dónde se habrán metido Kian y Emilia? - Es verdad, ya es tarde y ellos deberían haber llegado cerca de nosotros, llegamos temprano y ya casi seran las 4:30 pm. - habló Ava mientras sacaba un reloj de bolsillo. - Creo que lo mejor será irnos, Emilia se ah de haber arrepentido de venir y se habra ido temprano a casa. - Bien, pero antes de irnos ¿Puedes esperar aquí? - Claro, ¿Pero a dónde irás? - Blake estaba extrañado por la actitud de Ava. - Sólo espera y verás. Ava se fue dejando a Blake sólo en medio de todos los puestos que habían, observo por todos lados pero no había ningún rastro de aquella chica, estaba tan metido en sus pensamientos que se asusto en el momento en que sintió que alguien le tocaba el hombro. - Toma, son para tí - Habló Ava entregándole 13 Rosas rojas, el chico se alegro mucho al ver eso. - ¡¡Gracias!! ¿Como has sabido que las rosas son mis favoritas? Hace tiempo que no recibo ningúna - estaba muy emocionado admirando y sintiendo el olor que desprendían. - Me lo eh imaginado, el olor de tu perfume es similar a las rosas así que creí que eran tus favoritas, se que es un poco tonto que una jovencita le regale flores a un chico pero tómalo como un símbolo de amistad. - Gracias en verdad, lo aprecio mucho, aunque me siento mal por ello, se supone que es el chico el que debe dar las flores, no la chica. - No me importa regalarte rosas si así hare que te sientas mejor. Ava sonrió, estaba feliz por qué le hubiese gustado su sorpresa, siguieron caminando hasta que finalmente llegaron al coche, subiendo primero Ava y después de está Blake. - Hoy ah sido un día muy divertido, me la eh pasado bien contigo, quisiera que ésto se vuelva a repetir - eran las palabras que Blake le dirigía a Ava. - También yo, me encantó venir de nuevo al pueblo, tienen cosas tan magníficas, lo que me encantó más fue el verte sonreír, cuando te conocí no expresaba una sonrisa tan deslumbrante como ahora. - Mi vida era muy simple hasta el día en el que te conocí, gracias. - Blake, sí algún día quedas atrapado en un incendió por favor, tienes que sobrevivir - esas palabras venían con un par de lágrimas, no podía olvidar ese incidente, no era tan fácil. - No se a que te refieres pero lo prometo, estaré bien, así que no tienes que llorar - su sonrisa reconfortaba a Ava. Pasó el tiempo y lograron llegar a la ciudad, Ava se encargaría de llevar a Blake a su casa, cuando se dieron cuenta ya se encontraban ahí. - Gracias, nos vemos en el colegio - dijo bajando del coche. - Claro, que te valla bien - Ava se despidió y Blake quedó observando como el coche iba desapareciendo poco a poco de su vista, iba a entrar a su casa cuando se detuvo, hubo algo en lo que no se había percatado, como sabía ella donde vivía si no se lo había dicho. Ava llego a casa y se dirigió a pasos rápidos a su habitación pero fue detenida por su madrastra. - ¿Como te ah ido? - Me ah ido muy bien, gracias por preguntar. - Me alegro, estuve pensando en todo el día en como estarías, perdón pero no pude evitar preocuparme por ti - Ava sonrió, se alegro de saber que alguien si se preocupaba por ella. - No tienes de que preocuparte ahora, ya estoy en casa. - Es bueno tenerte aquí - después de esa pequeña charla Ava se dirigió nuevamente a su habitación. - ¡¡Ya estoy aquí!! - grito entrando a su habitación, en ese instante apareció Lucía junto con Kian. - Estuve viendo un poco y parece ser que has avanzando un poco en su relación ¿No es cierto? - Habló Lucía. - Me gustaría pensar que fue así, por cierto Kian ¿Dónde estuviste? En todo el día no aparecieron. - Digamos que hice un par de travesuras. - ¿Que hiciste Kian? Sabes que no podemos interferir mucho - Lucía se veía un poco molesta. - Perdóname, no te enfades - a el no le gustaba que ella se enojara con el - no lo hice, como ya lo dije, solo hice una travesura, solamente hice que un neumático se ponchara, de ahí hice qué el neumático de repuesto también se rompiera, el chófer tuvo que ir a comprar uno nuevo y cuando regreso ya era muy tarde, Emilia venía en todo el camino muy enojada, me debes una. - Gracias por tu ayuda, te lo agradezco - dicho ésto Ava se abalanzó sobre Kian dándole un abrazo, este la empujó de inmediato. - ¡¿Q..que crees que haces?! - Perdón, supongo que me eh excedido un poco, en agradecimiento, ¿Te gustaría salir conmigo el día de mañana? - Eso en vez de un premio parece un castigo - acto seguido fue golpeado en la cabeza por Lucía - ¡Auch! Perdón. - Bien, entonces no se diga más, mañana pasaremos el día juntos, ¿Te gustaría venir con nosotros? - habló refiriéndose a Lucía, Kian estaba nervioso por lo que le respondería. - Eh no, yo paso, los paseos matutinos no son lo mío. - ¿Y si fuese en la tarde? - Los paseos vespertinos tampoco - Vió como Ava abría la boca para volver a hablar - mucho menos los paseos nocturnos. - Bien, entonces supongo que sólo seremos nosotros - Ava sonrió y Kian sólo la ignoró. - Bien, es hora de irnos, sólo vine por el reporte, nos vemos - dicho esto Lucía desapareció. - ¿Ella no es de muchas palabras cierto? - No, pero aún así siempre sabe que decir, yo también me iré, por cierto, eh venido antes y copié tu tarea - acto seguido el también desapareció. Ava sólo sonrió, se dirigió a su escritorio para checar su tarea y pudo percatarse de algo, Kian no sólo copió su tarea, también se la robo.
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