Capítulo 13.

2275 Palabras
He decidido llegar temprano a la oficina, necesito programar reuniones y sobre todo tengo pendiente un evento con mi equipo de ventas y mercadotecnia, aunque pensándolo mejor lo pospondré, estoy segura de que la nominación a la mejor empresa está ganada. Esa será una justa razón para celebrarlo a lo grande, como cada aniversario, que a recordar el ultimo estuvo de 10. —¡Buenos días, Carmela!  —saludo a mi nana mientras entro a la cocina. —Mi niña, hoy madrugaste —comenta mientras sigue preparando el desayuno —¿cómo te fue este fin de semana? —pregunta ahora volteando a mí con la sartén en la mano. —Bien, todo tranquilo, gracias —me limito a decir, no quiero que sepa de mi encuentro con Helena. —¿Quién es ella? —pregunta, sé que ella lo sabe, pero aun así seguiré negándome a contarle cuando estoy segura de que con ella no es seguro. —Carmela, no quiero hablar de ello, sabes, no estoy segura aún. —Bueno, cuando quieras contármelo estaré dispuesta a escuchar. —Gracias. Me sirve dos huevos estrellados con dos panes con queso crema y unos trozos de salmón con aguacate, un bowl de frutos rojos con un jugo de arándanos y un café. Disfruto mi desayuno, ya que son las 7:35 a.m. dispongo por revisar mis r************* , algo que he tenido un poco abandonado. Nada nuevo. Pienso, mientras aguardo mi celular en el bolso de mi saco. Hoy me decidí por unos pantalones negros de vestir con tiro alto, una blusa manga tres cuartos color esmeralda y una saco beige con unas zapatillas a juego. —Carmela, hoy no tengo hora de llegada para que no me esperes. —informo antes de salir. —Está bien mi niña, que tengas un muy buen día. —me da su bendición de cada día. Hoy no conduciré mi hermoso Rimac C_Two color n***o, en cambio sacare a pasear mi retoño un Lamborghini Sian azul, este auto precioso no sale muy seguido, bueno esta sería la segunda vez que lo conduzco, pero hoy siento la necesidad de darle un aire de california. Llego en menos de 20 minutos, la velocidad que alcanza es impresionante. Estaciono en mi lugar asignado como CEO en el edifico, tomo mi bolsa Gucci, presiono la alarma y camino hasta el ascensor, presiono el piso 5. En cuanto entro, algunas personas ya están en su área de trabajo, no me daba cuenta de lo que era estar a tiempo, pero quien llama mi atención es la pelinegra del fondo que está sacando copias, ella está dando la espalda sin darse cuenta de que he llegado, así que al caminar hacia ella puedo apreciar su hermosa figura (que me trae delirando por ella) esa falda color blanca resalta sus glúteos, alarga sus piernas, y esa blusa transparente deja ver su brasier de encaje n***o. —¡Buenos días! —dejo caer mis llaves y eso a ocasionando un pequeño brinco en ella. —jefa, ¡buenos días!  —voltea con una sonrisa en su rostro cuando nuestros ojos se iluminan. —¿Cómo estás? —trato de sonar tranquila. —Muy bien, pero ¿Qué hace tan temprano? —Bueno, puedes pasar necesito que revisemos la agenda de la semana. —Claro, por cierto —estira su mano hacia mí con un vaso grande de café —leí que su favorito es el moka con 0 azúcar en vaso grande así que lo compré en Sugar and Cream. —No tuviste que molestarte, además esa cafetería queda un poco lejos. —Bueno me desperté temprano, creo que después de su emergencia de ayer, que espero no sea nada grave, así que pensé solo que lo necesitaría. —Si, te lo agradezco. —No te merezco. Pienso. Tomo el vaso y entro a la oficina, escucho sus tacones entrando detrás de mí. Cuelgo mi saco en el perchero, así como mi bolsa. Tomo asiento y ella hace lo mismo. —Bueno, a las 10 tiene una junta en línea con salubridad, le pedirán esto —me entrega una carpeta —esos archivos se los envié por correo, y esto es solo para que este enterada de que tratara la junta. —Gracias —digo mientras doy un sorbo a mi café —delicioso. —comento. —Seguimos —continua mientras la miro atenta —a las 11:15 Kendall programo una junta para ver ideas sobre un comercial para promocionar una nueva etiqueta de sabor, a las 12:30 vendrán las personas de costos para saber que gastaran y como hacer que valga cada centavo invertido —sonríe con su mirada en la libreta antes de terminar —y a las 2 la invito a comer. Levanta la mirada y nuestros ojos se encuentran, una sensación crece en mi pecho, esos ojos azabache, son los más lindos que siempre quiero ver. La muy diablita mete su lapicera a su boca en signo de nervios. —Claro, sirve que hacemos unas compras. —Perfecto, bueno la dejo para que repase los reportes de salubridad. —Gracias Hel. —De nada Coutr. La miro irse, contemplando una vez más su hermoso cuerpo. Una tortura tenerte cerca. Tomo la carpeta y empiezo a leer, la verdad me sorprende que este atenta a todo lo que hacía Susan. Susan. Pienso, no le he llamado. Levanto el teléfono y marco a su casa. —Courtney —se le escucha alegre. —Susan ¿Cómo estás? —La verdad mucho mejor, hoy iré a revisión espero que me digan que ya puedo regresar a trabajar te juro que no soporto tanto encierro. —Dale gracias a dios que no es una pandemia, si no, eso sería peor. —Lo sé, pero en serio ya quiero estar al pendiente de tu día. —Helena lo hace perfecto, no debes preocuparte. —¿Me reemplazaras? —escucho preocupación en su voz. —No, eso jamás, eso no lo pienses, sabes que eres la mejor en todo lo que haces. —Eso me tranquiliza mucho. —Bueno, me avisas cualquier cosa, cuídate. Bueno, si regresa Susan, se podrá dar cuenta de la tensión que tenemos Helena y yo o ¿no? Reviso correos, y empiezo a idealizar una temática para el evento cuando Viñedos Newman se catalogue como la mejor compañía de vinos a nivel mundial. Abro Google Chrome y busco ideas. Veo temáticas de gala, de disfraces, hazlo tú mismo, de antifaz. —De gala con antifaz —tomo una lapicera y anoto en un pedazo de papel —eso sería estupendo. En punto de las 10 a.m., mi junta en línea se lleva acabo, estoy atenta en cada una de las instrucciones que se me da, esto ya que mi exempleado Omar el amante de la mujer de mi examante Axel divulgo a salubridad que en los viñedos no se llevaban los protocolos al pie de la letra. —Entonces, solo daremos una visita para confirmar que lo que dice en estos documentos se estén procesando por parte de su personal, perfecto señorita Newman. —Sera un honor atenderlos en persona, espero el anuncio del día de la visita para personalmente llevarlos y recorrer el viñedo. —Nos mantenemos en contacto. —se despide y apago mi cámara. > —Brenda. —digo cuando escucho que toma mi llamada. —Courtney, ya me tenías abandonada. —Para nada, dime ¿ya se le entrego el cheque a Omar? —De hecho, más tarde te llamaría pues no se ha presentado aún. —Bueno, por favor si llega a presentarse dile que no se ha autorizado, sabes que el muy sinvergüenza nos delato con salubridad, ahora su chiste nos costara un poco de dinero. —Ya veo, cualquier cosa te informo. —Gracias. Veo el reloj de mi escritorio, son las 10:40 de la mañana, aún tengo tiempo para mi reunión con Kendall. —Helena. —la llamo desde mi lugar. —Si. —entra a prisa a la oficina. —Toma asiento, me puedes compartir la agenda de la semana al teléfono, sé que están sincronizados en ese sentido. —Si, de hecho, actualizaba las últimas reuniones del jueves y viernes. Muerdo mis labios al tenerla enfrente de mí, pero es inevitable que el remordimiento de lo que hice anoche no se haga presente, como puedo fallarle a alguien que aún no es completamente mía. —Aún le quedan 25 minutos antes de que llegue Kendall. —¿Propones hacer algo? Se levanta de su asiento, camina hasta a mí, recorre mi silla hacia atrás y se sienta en mi escritorio, sus ojos recorren mi cuerpo con deseo, sube unos de sus pies en mi descansabrazos dejando a mi vista sus panties, algo que me excita demasiado. —¿Quieres portarte mal? —pregunta mientras se incorpora a mi —¿quieres hacerlo? Hacerlo en mi oficina, es una de las muchas fantasías que he tenido. —Pregúntate ¿quieres que te haga pecar en el trabajo? —le regreso la pregunta. Su sonrisa me indica que sí, así que me levanto de mi asiento me pongo enfrente de ella, abrazo sus piernas y meto mis caderas en medio de ellas, la tomo con una mano de la cintura y con la otra acaricio una de sus piernas. —Siento mucho lo de ayer. —sí, yo Courtney Newman me disculpo con Helena Peyton, sé que no soy la clase de jefa bruja pero sentimentalmente tengo que luchar por ella. —Nada que lamentar Court. —se acerca a mis labios y los besa. —Te deseo tanto. —susurro en su oído. —Igual yo —contesta mientras toma mi nuca con sus manos para profundizar el beso. Nuestras lenguas juguetean un poco, así como nuestras manos se mueven sin control por el cuerpo de la otra, en un momento tomo su trasero y lo muevo a mi cuerpo para que ambas nos podamos frotar, para que podamos sentir un poco nuestro calor. —Podemos mantener esto en secreto. —pido entre susurros cuando nuestros labios se separan un poco. —Claro, nadie sabrá que hacemos esto en la oficina. —Espera —me detengo —no me refiero a esto, si no a lo que estamos teniendo en general. —¿No quieres que nadie se entere de lo nuestro? —Bueno —ella me aparta de su cuerpo —espera —la tomo de la mano —solo hasta después del reconocimiento. —Dime ¿te avergüenzas de mi o de que descubran tu sexualidad? —De ninguna. —Entonces, ¿Cuál sería el problema? —Solo, por favor te lo pido. —trato de acercarme, pero ella se aparta de mí. —Sera mejor que así se quede. —dice mientras sale de la oficina, pero cuando voy detrás de ella en el camino viene Kendall. —jefa, lista. —dice con una Tablet en mano. —Claro. —volteo a ver a Helena, pero ella se voltea para no verme. —Bueno Courtney tengo mil ideas, pero una de ellas es el amor entre dos personas del mismo sexo. —comenta mientras toma asiento. —¿Cómo? —se roba mi atención con ese comentario. —Si, ya sabes, hablar sobre que Viñedos Newman este a favor entre el amor de dos personas del mismo sexo, ese tendría mucho éxito considerando que así se implementaría entre los trabajadores, quienes pueden abrirse completamente con nosotros sin aguardar su verdadera sexualidad. —Me interesa mucho. Intercambiamos ideas, pero para ello necesito a Helena. —Puedes venir por favor. —pido al teléfono. Ella entra con su celular en mano. Ahora necesita una Tablet. Pienso. —¿Puedo saber el tema principal para el comercial? —pregunta. —El amor entre dos personas del mismo sexo. —contesto. Su mirada de asombro e intriga me indica que no se esperaba algo así. —Bueno podemos empezar por crear una historia de amor, no sé con una pareja de hombres y luego de mujeres —veo como Helena toma nota mientras sigo hablando —aunque sabes que Kendall, me gustaría salir en ese comercial. —¿Por qué jefa? No le gusta mi idea. —Amo la idea, solo que —respiro un momento mientras veo como Helena voltea a mi —debo de confesarte que yo soy lesbiana. —No —Kendall se recarga en la silla y se lleva ambas manos a la boca —pero todos supimos de tu aventura con Axel. —Buena jugada ¿no? —Está bien, pero, estas segura que quieres que todos lo sepan. —¿Para cuándo se planea el lanzamiento del comercial? —Dos meses aproximadamente. —Después del reconocimiento de la persona más poderosa y de ganar a la mejor empresa de vinos a nivel mundial, eso sería increíble ¿no crees? —Sería más que increíble. —murmura Helena. —Bueno, pero debemos de mantenerlo en secreto —baja la voz Kendall —nadie se debe de enterar de nuestros planes, mientras podemos iniciar con ideas de escenarios y producción la siguiente semana. Terminamos con esa junta, pero esto no me confirma que Helena venga a mí, así que tendré que regalarle algo para demostrarle mi interés en ella. —Cancela mi junta de las 12, tendré que salir, les dices que les hare llegar los reportes de gastos. —ella solo asiente y me voy al ascensor. Prometo hacerte feliz bonita Helena. Me repito cuando las puertas se cierran.
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