Me fascinas.

1576 Palabras

“Prohibirnos algo es despertarnos el deseo” Michel E. Montaigne Iba llegando a la oficina. En la mañana recibí otro texto de Alex, pero no respondí. La verdad no tenía sentido. Él era de ese tipo de hombre acostumbrado a obtener lo que quería. Decir que no había podido dormir bien anoche quedaba corto. A la rápida pude cubrirme un poco las ojeras que tenía, pero nada más. Ni siquiera tomé el desayuno, solo me vestí y salí. —A mi oficina —ordenó Alex cuando me senté en la silla de mi oficina. Suspiré sin decir nada y caminé hacia ella. —¿Qué sucede? —inquirí. Él se veía demasiado guapo en un traje gris. Pero ¿qué cosas pensaba? —Lamento lo de anoche. —Lo miré sin decir nada—. Aria, di algo. —No tienes por qué pedir disculpas. —Me encogí de hombros. —Sí, tengo que pedirlas.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR