Capítulo 57

1728 Palabras

P.O.V Melissa El cuerpo de Luccas viajaba con nosotros. Cubierto, inmóvil, silencioso. Como si fuera un recuerdo, como si no fuera real. Pero lo era. Dios, cómo dolía que lo fuera. Nadie hablaba durante el trayecto de regreso. Cada uno de nosotros estaba atrapado en su propio infierno. Tomás, a mi lado, con la mirada perdida, apretaba los dientes cada vez que el vehículo temblaba. Estaba herido. Por dentro y por fuera. Yo... yo solo podía llorar en silencio. Intentaba mantenerme firme. Por Patrick. Por Tomás. Pero dentro de mí, un grito no dejaba de sonar: fue mi culpa. Cuando al fin llegamos a casa, vi la figura de mi madre esperándonos al pie de la escalera de piedra, junto a Peter. Sus rostros se iluminaron al verme bajar del vehículo, pero algo en su expresión cambió al ver mi estado

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR