Siento mi cuerpo extraño, mi cabeza duele, mis ojos me pesan, mis manos arden y duelen; por si fuera poco siento como una pesadez en mi cuerpo.
Abrí mis ojos lentamente, la luz que entra por la ventana lastima mis ojos, los tallo y una vez que están abiertos mis mirada va a mis manos, mis nudillos están vendados, mi cabeza me va a explotar; bajo mis manos con cansancio y estás topan con su hermoso cuerpo.
Su cabeza colocada en mi pecho y la mitad de su delicado cuerpo enredado al mío, se escuchan unos pequeños ronquidos; se va tan hermosa, escultural, de la nada empiezan a llegar los recuerdos de la noche pasada, toda mi irá, mi rabia al ver y escuchar a Elicia, hizo llegar toda esa maldita imagen de aquella noche, arrase con todo lo que ví en el departamento.
Siento vergüenza el que ella me viera de esa manera, loco de rabia, se que no es la forma correcta, así que haré todo lo que esté a mi alcance para que ella no sufra como hace unas horas.
Trate de recostarme acomodando su cuerpo, pero el dolor en mis manos hizo que me quejara y la desperté.
- ¿Estás bien? ¿Te duele algo? - miró mis manos.
- Solo duele un poco - le dije quejándome.
Me ayudó a sentarme en la cama,se acomodo frente a mi, tomo mi rostro y lo junto con el de ella.
- Estaba muy preocupada - mirándome fijamente a los ojos.
- Ada, pequeña - pause - perdón... - me interrumpió.
- ¡No! - exclamó - no tienes porque, sacaste toda la rabia, eso fue bueno y malo - ríe un poco.
- Yo...yo...yo... - pause - nunca he podido controlar mi temperamento... - me vuelve a interrumpir.
- Lo encontraras - pauso - lo haremos juntos - suspiro - no te dejará solo, Lucca y yo estaremos ahí, como siempre.
- ¿Cómo siempre? - pregunté.
- Lo recuerdo todo - me dijo sonriendo - pero lo que más recuerdo fue que prometimos nunca olvidarnos.
Se ento a un lado de la cama, bajo cara y empezó a contar la anécdota.
{FLASHBACK}
Estaba en el patio trasero de la casa, jugaba dentro de una caja de cartón (en ese tiempo aún no me deba miedo los espacios pequeños y cerrados), cuando de pronto escucho a lo lejos los gritos del señor Liam; saque la cabeza de la caja solo hasta llegar a los ojos...regañaba a Adrien.
- ¡Eres una vergüenza! - le grita el señor Liam a Adrien - ¿Que diría tu madre tan solo de verte?
- Papá, yo...- lo interrumpe.
- ¡Cállate! - le grita - no eres más que un marica, un cobarde.
- ¡No, no lo soy! - le grita Adrien a su padre - tengo buenas notas y son por mis méritos.
- ¡Cállate! - dice el señor Liam, dandole una fuerte cachetada.
- Si no me quieres, entonces porque lo me dejas aquí, aquí soy feliz - dice Adrien sollozando.
- Muchacho mal educado no- dandole otra cachetada - eso te enseña Agustina.
- ¡No! - le grita - lo aprendo de ti.
- Eres un desconsiderado - dandole otra cachetada que goza que sangrara la nariz - terminarás el ciclo escolar aquí - pauso - pero en cuanto termine vendré por ti y te irás a Londres, con tu tía Katherin.
- ¡No, no quiero! - le grito Adrien.
- No te estoy preguntando - pauso Liam - eres un Williams y tienes que empezar a ser un hombre, recuerda que caerá sobre ti todo el emporio que tu santa madre y yo hemos construido.
- ¡No! - le grita Adrien - yo quiero ser doctor, no un hombre como tú.
- Harás lo que yo diga y se acabó.
El señor Liam dió media vuelta y se fue, Adrien encogió sus piernas se enrollo en ellas y empezó a llorar.
Salí rápidamente de.mi hermosa caja de cartón y camine hacia Adrien, me inque frente de él, saque de mi pequeña bolsa (una de gatita que siempre llevaba atravesada al cuerpo), un pedazo de papel higiénico, lo corte y levanté su cara con mis dos manos, empeze a limpiarle todo la sangre que llevaba en la cara, con otro le limpie las lágrimas y luego le di un abrazo que el correspondió.
- ¡Tranquilo mi pequeño esposo! - le dije dándole palmaditas en la espalda.
- No lo entiendes, me llevará lejos de ustedes - dijo sollozando.
- Así es - asentando con la cabeza - pero tú regresaras.
- No dejará que venga - pauso - Londres queda al otro lado del mundo.
- Bueno pause - entonces rezaré todas las noches por ti, todas las noches - rei.
- ¿Y si te olvidas de mí? - pregunto Adrien.
- ¡Jamás! - exclamé - yo nunca te olvidare esposito - dije abrazandolo.
Tiempo después olvide la promesa, su padre nunca lo traía de visita, así que poco a poco olvide todos los momentos a su lado.
{FIN DE FLASHBACK}
Claro que recordaba ese momento, nunca lo olvidaría, sin embargo lo oculte muy al fondo de mis recuerdos, era muy doloroso ese y muchos más.
- ¡Perdóname! - con una lágrima en su mejilla - perdóname, por olvidar a Adrien, perdóname por olvidar mi promesa, esposito.
- No tengo porque perdonarte nada - pause - ahora importa el presente y el estar juntos.
La abrace y estuvimos así acostados todo el día.
Han pasado cuatro días desde el suceso de Adrien, se le ha acumulado el trabajo así que he decidido llamar a las pasantes que trabajan para Adrien, Agust las llevo al despacho.
- ¡Buenos días! - salude - gracias por venir chicas - dije sentandose en la silla principal del escritorio.
- Traemos todos los pendientes - esa fue Ximena.
- ¡Ok! - exclamé - explícame.
- Todos los expedientes con Postit rojo son los de urgencia, los de color naranja son presupuestos, nóminas, bolsa de valores hasta el día de hoy, los de color verde son escritos que tiene que checar, si necesita alguna corrección solo anotarlo en otra hoja, a y la laptop del señor Williams - concluyó Ximena.
- Está bien - sonreí - ¿Y tú qué tienes? - le pregunté a Ann, la otra pasante.
- Bueno Úrsula la secretaria de New York, pidió con urgencia que el señor Williams le llamara a Simón es un asunto urgente de la empresa, también el abogado del señor quiere hablar con él y pide que revise su correspondencia puesto que los socios de España necesitan una reunión, eso es todo - concluyó Ann.
- Bien, es mucho trabajo- sonreí y pause por un momento - de ahora en adelante, traerán todos los papeles del señor Williams a esta casa, yo los recibiré y les daré las órdenes necesarias para seguir con el trabajo, cuando se requiera que trabajen alquilo harán, ¿Está claro? - pregunté.
- ¡Claro! - contestaron las dos juntas.
- Por hoy es todo, pueden tomarse el día libre, mañana las espero a las diez de la mañana, gracias.
- ¡A usted!, gracias - contesto Ann.
- Nos vemos señorita Becca - contesto con su voz chillona Ximena.
Cargue los documentos y la mochila de Adrien, dónde llevaba la laptop, lleve todo a mi habitación y luego salí rumbo a la de Adrien; entro sin siquiera tocar dejándome ver un bello monumento (se encontraba solo con una toalla enredada en su cintura).
- ¡Uy, que guapo estás! - exclamé con voz y mirada pícara.
- - Digo lo mismo - dice abrazándome y dandome un beso.
- Tiene que irte a cambiar, las pasantes han traído todo tu trabajo - le digo con voz firme.
- Está bien, bajaré al despacho - rio.
- Lo subí todo a mi habitación , ahí tengo lo necesario para ayudarte - hablé sexy mente.
- Me estás diciendo, que serás mi secretaria - arquea sus cejas.
- ¿Tiene algo de malo? - pregunté sería.
- Al contrario, me encanta la idea - dice abrazándome y dónde no besos por todo mi rostro.
- Bueno, te espero en mi habitación - soltándose de su agarre.
Cinco minutos después, Adrien entro y se acercó a mi peque escritorio, ya había dividido en la cam las carpetas por color como me indico Ximena, puse a cargar la laptop de Adrien y anote en una hoja de papel lo que menciono Ann.
- Parece que mi secretaria está haciendo un buen trabajo - sonrió Adrien.
- ¡Por supuesto! - exclamé - no le fallaría a mi jefecito.
- Bien - suspiró mientras veía todo el trabajo por hacer - que tengo que hacer, hermosa secretaria - riendo.
Le expliqué todo a pie de detalle lo que la chicas me indicaron, empezó a leer todos los documentos con Postit rojo y firmo, luego había con su vicepresidente Simón, hasta que arreglaron el problema al igual que con el abogado, luego entro a su correo y empezó a responder los Mails, le llamo a su secretaria Úrsula de EUA; luego empezó a leer las carpetas de Postit naranja, tardó mucho con esas puesto que tenía que mandar alguna queja, solicitud o que se yo; con las últimas carpetas yo le ayude(por algo era muy buena en mi trabajo en la agencia), anotaba las correcciones en una hoja y luego Adrien las supervisaba si la corrección estaba bien, ( suerte que Nome equivoqué en ninguna).
- No puedo creerlo - dije sentandose en las piernas de Adrien - ¿Cómo es qué no te desespera tanto documento?
- Es la práctica - dándome un beso en la frente - y años de presión - suspiro.
- Lo bueno fue que estube todo el día contigo - dije, pasando mis brazos alrededor de su cuello - y pude practicar mi inglés.
- Eres muy buena secretaria - dándome un beso en la boca.
- Pediré que suban la comida, luego nos iremos a la cama - señale.
Está vez Adrien durmió en mi habitación.
A LA MAÑANA SIGUIENTE.
Me desperté más temprano que de costumbre, deje a Adrien en la cama y baje con los documentos en al despacho, pero a unos cuantos pasos se escuchaban unos gritos, abrí la puerta y vaya mi sorpresa que encontré; Liam (el regordete del contrato) y Tocino en pijama discutiendo, llegué al escritorio y puse los documentos en el.
- Becca, muy buenos días - saludo Liam - ¿Cómo has estado?
- Lucca, ¿Que está sucediendo? - volte a verlo.
- Se trata de Adrien - dijo sin tapujo.
- ¿Que él lo que sucede? - pregunté.
- Tu sabes lo que sucede - respondió Liam - Becca, no podemos permitir que vuelva a suceder lo de unos días.
- No entiendo - lo mire preocupada - ¿Que trata de decirme?
- Becca - pauso - cancelaré el contrato y me llevaré a Adrien lejos de aquí.
(Que está loco, sobre mi cadáver).
- ¿Llevarlo a dónde? - pregunté enojada.
- Lejos - respondió - por su seguridad.
- L¡o quiere meter a un manicomio! - exclamó Lucca.
- ¿Acaso se ha vuelto loco? - le grité.
- No, claro que no - acercándose a mi - pero, es por su bien.
- Yo creo que es por el de usted - lo mire con ojos fulminantes.
- No, eso nunca, primero está... - lo interrumpí.
- Primero está su imagen ¡Señor regordete! - pause - a usted no le importa lo que le pase a Adrien, solo quiere que su reputación no se ensucie, por eso se lo quiere llevar - volví a pausar - llamaba marica la veces que lo culpaba por la.muerte de su madre; usted desquitaba su ira contra él, era solo un niño y usted le obligaba a qué pensara como un adulto, usted es un cínico.
- ¡Basta! - grito Liam - me voy a llevar a Adrien, les parezca o no.
- ¡Sobre mi cadáver! - grito Lucca - no se ha dado cuenta el mal que la ha causado - pauso - toda la ira que lleva acumulada desde niño por su culpa, usted fue el causante de la desgracia qué habita en él.
- Yo solo quise lo mejor para él - dijo enojado.
- Pues no resultó para nada su método - dije enojada - él va ha trabajar en poder controlar su temperamento.
- Acaso no vez la situación en la que lo pones - hablo Liam.
- Usted es él que no ve nada, solo por un ataque de irá, lo quiere volver enfermo mental - le expresé.
- Ustedes no entienden, es por eso que me lo lleve a Londres - exclamó Liam.
- ¿Y su paleta de que la quiere? - pregunto Tocino.
- Sabe - pause - usted no sabe las consecuencias que le haga causado, lo ha tratado como un animal, se lo llevó lejos de su familia - señaló a Lucca y a mi - lo hizo estudiar una carrera que nunca deseó, lo puso como CEO de su corporación y desde que puso un pie en esta s triplicado las ganancias y hecho de la cadena más vendida mundialmente; solo por un pequeño tropiezo no quiere significar que este paranoico.
Liam no podía creer lo que escuchaba, quedó en un momento de shock y lo mejor de todo qué no podía decir ni Pío.
- Escuche Liam - hablo Tocino - Adrien es adulto, sí lo que hizo no tiene enmienda, pero fue la única forma que encontró para desahogarse - pauso - créame yo haría lo mismo.
- Quiero que sepa que Adrien no está sólo - suspiré mientras veía a Liam - nos tiene a nosotros ¡Su familia! - exclamé - así que no piense hacer ninguna tontería porque si no - alce las cejas - no sabe de lo que somos capaces.
- Bien - pauso Liam - solo que esto no puede quedarse así, la chica interpondrá una demanda, tiene moretones en todo el cuerpo y pues... - lo interrumpí.
- ¡Moretones! - grite - Adrien solo la tomo del cuello, pero no le pegó en ningún otro lugar del cuerpo - dije sorprendida.
- Bueno ella me pide - pauso - 2 millones de dólares para no demandarlo - suspiro Liam.
- ¡No puede ser, está loca! - grito Lucca.
- Dele el dinero - le dije enojada.
- Pero es mucho... - lo interrumpí.
- Usted tiene y de sobra - le bufé.
- ¿Estás loca? - pregunto Liam exaltado - trabajé mucho por él.
- No se haga el payaso - exclamó Lucca.
- No lo voy a hacer, es una locura - dijo Liam.
- Claro que lo va hacer - camine hacia él - vamos a arreglar este asunto a mi manera, me oyó - bufé - ¡A mí maldita manera! - pause - ¿Porqué?....porque es su hijo y por primera vez lo va a ayudar como él lo ha hecho por usted...¿Lo entendió?
- Claro, está bien - respondió Liam.
- Dígale que se largue lejos y que se esconda, no quiero saber nada de esa golfa - le indique a Liam.
- Que no regrese nunca - le expreso Tocino - que no se le ocurra buscarlo para más dinero o de lo contrario se las vera con nosotros - pauso - es más le haremos un oficio para que no habrá la boca o si no le irá mal.
- ¿Quedó entendido? - pregunté a Liam.
- Si lo haré, les avisaré cualquier cosa - dijo Liam muy irritado.
Estaba conmocionada con la persistencia de la güera oxigenada, solo buscaba dinero fácil y luego está Liam, que no quería soltar lo morralla, estamos decididos; Lucca y yo no permitiriamos que alejaran una vez más de nuestro lado a Adrien.
Esta mañana llegó Liam el padre de Adrien, pidió severamente ver a Adrien, dijo que se lo llevaría a un psiquiátrico puesto que se enteró por el ex novia de él, le pedía 2 millones de dólares para no demandarlo.
Becca lo puso en su lugar y arreglamos el problema, antes de que me fuera al trabajo la mandé a llamar al despacho.
- Dime tocino, me dijieron que me estabas buscando - hablo Becca con un pequeño suspiro.
- Manzana, se que no hemos podido solucionar el pequeño problema de la otra noche - la mire seriamente.
- Ve al grano por favor - hablo rápidamente.
- He invitado a Zara a una cena - pause - a la casa.
- Bien...¿Cuándo será? - pregunto molesta.
- Hoy - dije firmemente - por favor, necesito que la conoscas... - me interrumpió.
- Está bien Lucca - pauso - lo haré.
- Gracias enana - dándole un abrazo y un beso en la nuca.
10 HORAS DESPUÉS.
La noche llegó, me aliste con un traje azul turquesa, fui al departamento de Zara y la lleve a casa, todos estaba listo solo que con un cambio, mi madre había regresado así que me imagino que Becca la puso al tanto de la cena, porque salió a nuestro encuentro muy bien vestida.
La cena iba bien , aunque con un poco de tensión, nadie hablaba, hasta que mi madre decidió romper el hielo
- Y dime Zara, ¿De dónde eres? - pregunto mi madre.
- De Monterrey - dijo ella sonriendo.
- ¿Llevan poco tiempo de conocerse? - pregunto mi madre.
- Madre deja el cuestionario para luego - dije muy enojado y con la intención de que supiera más.
- ¿En qué trabajas? - cuestiono Becca.
- Tengo una Licenciatura en Gastronomía - respondió Zara.
- ¡Magnífico! - exclamó mi madre - aver cuando se me hace probar tu sazón - dijo riendo.
- No estaría mal - atacó Becca.
- ¿Trabajas en algún restaurante o tienes uno propio? - pregunto Adrien.
(GUAYABAS, YA EMPEZARON TODOS).
- Tengo una agencia para eventos de comida, postres, cócteles, etcétera. - contesto Zara.
- Podrías hacer el banquete de Becca y Adrien, en su boda - propuso mi madre muy emocionada.
- ¿Cuándo será la boda? - pregunto Zara.
- En cinco meses - suspiro Becca.
- Aunque aún no hemos definido bien la fecha - dijo Adrien.
- - Bueno pues pongo mis servicios a su disposición, si los necesitan - dijo Zara muy emocionada.
Luego de ese tortuoso interrogatorio, acercaron el postre a nuestros lugares, el cuál hizo Becca (se ve muy delicioso, que hasta te lo quieres comer se un solo bocado).
-¡Oh por Dios! - grito Zara llamando nuestra atención.
- ¿Que sucede? - pregunto mi madre - ¿No te gusto?
Becca la.mirsba con ojos de molestia, al creer que era cierto lo que mi madre decía.
- ¡No! - exclamó - es decisión - dice Zara llevándose otro bocado a la boca.
- Me alegro mucho - dijo Becca, con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¡Felicitenme al chef! - dijo Zara muy emocionada.
- Zara - le hable - lo preparo Becca - dije si riéndome.
- ¡Enserio! - exclamó mirándola con ojos de sapo - no creí que tú te... - la interrumpí Becca.
- ¿Qué yo que? - bufo Becca enojada - ¿Que no me ensuciaría las manos? - exclamó enojada.
- Becca es buena en la repostería - hablo mi madre, tratando de controlar la situación - entro a clases y poco a poco fue teniendo más práctica y es una reina haciendo estos manjares.
Todo el mundo se quedó en silencio, ni una solo palabra, hasta que mi hermana decidió que fuéramos al salón.
Puso música y se puso a bailar con Adrien, luego yo prosegui con Zara. Después de ese baile improvisado, Becca se acerca a Zara.
- ¿Podemos hablar? - le pregunto - a solas - volteando a verme.
Salieron al jardín, por unos segundos las perdí de mi campo de visión, Adrien se me acerco para ir por un trago con mi madre....y vaya que lo necesito, muy urgente.
(SANTA ÚRSULA, POR FAVOR QUE NO SE AGARREN DEL CHONGO).