*** Estaba ansiosa y eufórica al mismo tiempo. La llamada llegó pocos días después de fin de año. Mi entrevista para ingresar a la universidad seria dentro de pocas semanas. Me habían dado una fecha con exactitud. La mujer del otro lado de la línea me dijo que fui bastante afortunada al tener a Mauricio intercediendo por mí, puesto que no había cupos para dentro de un par de meses más, donde la última generación recibirá su título. Maura y Amara me felicitaron con mucho entusiasmo en el momento que leyeron la expresión en mi rostro. Ni siquiera tuve oportunidad de decirles de que se trataba cuando la hermosa mujer, madre de los mellizos me paso la llamada. Después de ello, como si estuviese p

