23. AMENAZAS Y ANTICIPOS

2249 Palabras

*** Alguna vez creí que llorar era demasiado cobarde, sin embargo, lo hacía, a estas alturas de mi vida, con tanto frenesí y cambios andantes llorar era necesario. Era despojo, era limpieza. Era retirar el exceso de resequedad e impurezas del alma, llorar por primera vez me hacía sentir bien conmigo. Llegamos a Melbourne esa mañana con el frio recurrente de la temporada, desearía que se aproximara el verano, a este paso me convertiría en un pedazo de cristal escarchado y blanco. Revisé mi teléfono por última vez antes de subirnos al auto. El nombre de Mauricio palpitaba en la pantalla con un corazón decorativo a su lado. Te amo demasiado, estamos juntos en esto. Con los dedos temblándome al mismo tiempo que mi corazón, le devolví una respuesta. Te amo de vuelta, siempre.   Parecía

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR