Me acerqué un poco tímida y Rachel se levantó de la mesa dándome un abrazo. Cuando terminamos nuestro abrazo, miré a su madre, quien me miraba con una sonrisa, mientras asentía, creía que dándome una aprobación. —Mucho gusto, soy Artemisa —dije tendiéndole una mano. Rachel rio —. No es mi madre, es la tía Sky. Conózcanse y quiéranse —Sky se acercó a mí y me dio un abrazo como si nos conociéramos de toda la vida. Ya entendía de dónde Rachel había sacado eso de ser tan afectiva. Y así sin más, me agradeció por ser amiga de su pequeña Rachel. Adoraba la manera en la que ella se refería a Rachel, se notaba todo el cariño que le tenía. El teléfono de mi amiga sonó interrumpiéndonos y ella se disculpó sacándolo de su bolsa, mientras miraba a su tía —. Es mamá —Sky rodeó un poco los ojos y tomó

