He llegado a casa y Lina no está, ¿por qué no está?, ¿dónde ha ido?, ¿me estará mintiendo sobre sus relaciones sexuales?, no lo sé, pero según pasan los minutos me enfado más, tengo más dudas sobre ella, no la conozco, esa es la verdad, y lo que más me jode, es que quiero saber todo sobre ella. La cena se enfría con su espera, he estado todo el día resolviendo el problema respecto a mi sobrino, cómo poder registrarlo como nuestro hijo, de Lina y mío, así tendrá todos los derechos que merece, Lina también, en el caso de que me ocurra algo durante este matrimonio, quiero asegurarme que mi familia no le negará nada, le corresponderá todo lo que sea mío, mis acciones, mi dinero, el piso... Pero ella, ¡maldita sea!, ¡no se lo merece!, no para de mentir, lo de hoy fue muy extraño, al principio

