Esteban atónito miró a Caín sin poder entender lo que quería. Tratar de salvar a su hija era una cosa, pero entrar en sus peligrosos negocios era otra muy diferente. Era capaz de darle todo lo que pidiera, y salir de la cuidad o el país con sus hija y su esposa. Pero no podía arriesgarlas de esa manera. - Te daré lo que quieras, pero no formaré parte de esto, sólo quiero a mi hija de vuelta. No me importa nada más. Caín un poco insatisfecho caminó a la salida. - Ella se quedará un tiempo conmigo, JF no es estúpido. Mañana vendré por esos papeles, asegúrate de crear tres copias. No importa con que excusas lo alargues, hazlo durante dos semanas. Cuando todo esté en orden verás a tu hija en el extranjero. - ¡¿Qué?! ¡Pero...! - No hay negociación, eso es lo único que puedo da

