Han pasado dos años desde aquel maldito día, y mis heridas no han sanado, todas las noches despierto inquieto, por las pesadillas que me ocasionan los recuerdos. Tantos recuerdos en tan poco tiempo y ninguno de ellos ha valido la pena, o al menos eso creo. Lorenzo se fue del país y se que hoy regresa, puedo decir que siento nostalgia y lo único que me permitirá quitar está amargura de mi mente, es una gran cantidad de alcohol en mi sangre para soportar verlo de nuevo, sin embargo lo que más detesto es que nunca pude hablar con Lorenzo y que él me dijera de frente todo lo que escuche detrás de la puerta aquel día en el despacho de mi padre. Pero pienso que no tiene sentido nada de esto, que puedo obtener de beneficio, las cosas son como son, y la vida es una mierda y cualquiera que pien

