EROS Me encontraba en mi despacho, el que tengo ubicado en la casa de campo situado en Sicilia, hace unos días que Masha y yo llegamos. Mattia necesitaba sacar a la mocosa de Londres, y para ser sincero no sé que me poseyó en ese momento para ofrecerme a cuidarla. Claramente no estaba pesando. La niña no me soporta, veo como siempre me mira con fastidio, como le repugna la idea de si quiera tenerme a su lado. No debería molestarme, pero me enerva que pueda soportar a Koji o que se emocione cada vez que ve a Darko, o que se ría de los estúpidos comentarios de Vladislau, pero cada vez que yo le hablo haga mueca de fastidio. No sé que me pasa cuando estoy cerca de ella, y es una locura, por eso siempre trato de evitarla o mejor aún, prefiero ignorarla. Mattia cuida demasiado de su herman

