Mila’s POV
Me encontraba de muy buen genio y bastante motivada esta mañana. Por algún motivo, a pesar de que mi situación pudiese parecer precaria, porque he perdido a muchas personas cercanas a mi o bueno, nos hemos distanciado, como lo que ocurre con mi hermano, los chicos, tres susodichos que he evitado a toda costa para evitar algún tipo de confrontación que pueda terminar como la vez anterior, también a Sebastián, que a pesar de que terminamos en muy buenos términos, lógicamente nos distanciamos y no creo que eso vaya a cambiar. No sería tan egoísta de pedirle que siguiéramos siendo cercanos o siquiera amigos, porque eso dificultaría el hecho de que me olvide y pueda sanar, no puedo hacerle eso, quiero que esté bien y sé que manteniéndonos bien alejados él lo va a poder lograr, y por último, también la situación con Danilo, que sabía que era bastante mala, aunque no tenía claro en ese momento lo mucho que se iba a j***r todo más por el resentimiento, pero a pesar de todo, que incluso su familia probablemente me estén detestando en este momento, estaba bastante motivada y me sentía muy bien esa mañana, tenía deseos de hacer muchas cosas y no veía la hora de llegar a la empresa, pero… el afán era realmente por verlo a él.
Muchas cosas cambiaron desde el día en que le dije la verdad, el cual fue un día horrible y que me dejó secuelas por días, pero gracias a que eso pasara, decidí hacer cambios grandes y algo en mi interior me decía esta vez que estaba haciendo lo correcto, que esta vez no me estaba equivocando y que iba en buen camino, así que decidí actuar. A pesar de que mi madre tal vez se infarte al saber que cancelé el compromiso con Sebastián, es que va a querer hacerme pedacitos apenas sepa, pero a pesar de eso, lo hice y sentí un gran alivio al hacerlo. Yo había estado equivocada todo el tiempo, desde el inicio y tomé pésima decisión tras otra, pero si seguía viva podría intentar enmendar las cosas, recuperar un poco la vida que tenía, si es que era posible… pero al menos, lo intentaría todo hasta las últimas instancias, porque lo valía, Danilo lo valía todo y cuando lo vi así de mal esa tarde por mí, yo… lo supe, no lo quería perder, nunca lo debí perder y debía hacer todo lo posible por recuperarlo. Justo cuando vi lo triste que estaba, me di cuenta de que no solo me estaba sintiendo como antes, si no que estos sentimientos sentía que ahora me superaban, al igual que antes o… mucho más que antes. Nunca lo dejé de querer, no sé cómo puede actuar de esa manera, cómo pude abandonar la vida que tenía por un problema que podíamos solucionar, actué de forma cobarde y mala, afectándolo no solo a él, si no a sus pequeños, a quiénes yo adoraba con el alma y yo… no sólo lo quería recuperar a él, sino a los tres y esta vez, haría las cosas de forma correcta, no me volvería a equivocar.
Así que llegué bastante motivada esa mañana a la empresa, porque quería verlo y me había arreglado bastante, es que quería verme bonita, porque me sentía así ese día, pero cuando subí a mi piso, vi a mi hermano a lo lejos hablando con mi secretaria y de inmediato, me puse nerviosa, porque llevo días evitándolo, no le he abierto la puerta ni he contestado sus mensajes o llamadas, es que quiero evitar el estrés de todo tipo y otra confrontación, así que me valí de dos empleadas que venían llegando, las tomé de los brazos y charlé con ellas tratando de disimular hasta que llegué a la oficina, había logrado pasar desapercibida.
Más tarde, luego de trabajar la mañana completa, llegó la hora del almuerzo y aproveché para hacer lo que tenía en mente que solo era una cosa: ver a Danilo, así que bajé a la cafetería, porque sé que él siempre almuerza allí a diario, así que fui de forma rápida porque quería aprovechar al máximo el tiempo libre junto a él, pero cuando llegué, lo vi sentado junto a Carlos y mi hermano… así que lo pensé mejor y no me senté junto a él por más que era lo único que deseara en ese momento. Me desanimó muchísimo no poder hacerlo, es que en verdad quería verlo aun sabiendo que él no quería verme, pero… no me quedó de otra más que irme.
Esperé impacientemente a que finalizara la jornada laboral y por algún motivo, hoy se me hizo eterno y fue bastante estresante, tenía toneladas de trabajo acumulado, pero no permití que nada de eso me desanimara, quería que Danilo me viera bien y sé que de inmediato no me va a aceptar, sé que es casi imposible, pero… sé que detrás de ese enojo, Danilo me quiere y mientras siga siendo de esa manera, lo podré intentar. Cuando al fin fue la hora de salir, me dirigí de inmediato a su oficina y lo vi salir, afortunadamente se encontraba solo, así que de inmediato me apresuré hacia él, quién me miró sorprendido al verme aparecer de repente.
-Danilo… ¿cómo estás?-Le pregunté y él me miró un poco incómodo o… no lo sé.
-Mmm, estoy bien, ¿y tú?
-Estoy bien.-Sonreí.-Iba a ir a la cafetería a buscarte o bueno, de hecho bajé y pensé en acercarme a ti, pero… es que estabas con mi hermano y Carlos.
-Te les has estado escondiendo, ¿no es así?-Preguntó y no tuve de otra más que asentir.
-Sí, es que… me da un poco de nervios que se repita lo del otro día, creo que es mejor evitar.
-No Mila, es que si eso llega a repetirse, que te lleguen a insultar, tratar o peor aún, agredir, se mueren. Los mato.-Dijo Danilo, molesto y mordí mis labios.-A Adrián no le perdono eso, se sienta a mi lado porque es intenso, pero nunca se lo voy a perdonar.
-Qué lindo eres.
-Mmm, tengo que irme. Llevo algo de prisa.
-Vas tarde al colegio de los niños, ¿cierto?-Pregunté y asintió.-¿Puedo ir a verlos? Cris anda molesto conmigo de nuevo porque me ausenté y…-Me interrumpió de repente.
-No creo que sea buena idea que vayas a verlos, porque se acostumbrarán a verte y… no es sano.
-¿Por qué no es sano?-Pregunté confundida.
-Porque no sé qué pasará en un futuro, cuando ya no puedas venir porque sales con alguien, te cases o lo que sea, o que en mi caso sea así.
-¿Tú… casarte?-Titubeé y asentí.
-No lo sé, puede que algún día pase.
-Sí, conmigo.-Bromeé torpemente, pero él me miró muy enojado y bajé la mirada.-Perdón, no debí decir eso. Lo lamento.
-Mila, no quiero ser grosero contigo, pero pareces no entender.-Dijo muy serio e inhalé fuertemente.-Quiero que estés bien lejos de nosotros.
-Oh.-Bajé la mirada, mis ojos se aguaron de inmediato y traté de contenerme, había estado feliz hoy, pero… todo se desmoronaba de repente al escucharlo decirme eso. Tenía sentido, ¿por qué alguien que me odia me dejaría estar cerca de sus hijos? Es más que lógico que no me dejaría, no tengo ningún derecho. No soy familia de ellos, ni nada, no puedo exigirlo y si él no quiere, yo… debo aceptarlo. Es lo que me toca por mi estupidez, ¿no?-Pero, pero… al menos una vez de vez en cuando que los vea, ¿estaría muy mal?
-Sí Mila, estaría mal. No te quiero cerca, ¿puedes entenderlo?
-Ouch.-Reí ansiosa, pero era más por los nervios y lo mal que me sentía en ese momento. Sequé mis lágrimas.
-Tampoco me busques, no lo hagas como planeas hacer.
-Mmm, no puedo garantizarte que lo deje de hacer, quiero estar contigo…
-¡Yo no! No lo quiero, por favor.
-Lo siento, pero… no dejaré de insistir.-Le dije, pero no sé si fue lo mejor que pude decir, porque me miró mucho más enojado aún y desvió la mirada. Parecía que no soportaba ni un poco el tenerme cerca y yo… ah, esto dolía como el infierno.
-Debo irme.-Dijo apresurándose en irse y lo observé, hasta que se alejó por completo. No me fui en mucho tiempo, me sentía triste y devastada, pero… no, no me rendiría, esto era el comienzo apenas, pero… sí que me costará con esta nueva faceta suya que desconocía, el desprecio de su parte era insoportablemente doloroso. Espero no quebrarme en el camino y si me sucede… sería completamente merecido.