04: Sentirse Humana.

2537 Palabras
Tessa. ¿Quien diría que el destino me ama tanto? O sea, porque de todas las personas en este lugar me lo asignaron a él de compañero. « ¡Que maravilla! » noten el sarcasmo. Luego de nuestra pequeña charla amistosa, por así decirlo, no me hablo más y lo agradezco, el resto de la clase de biología el profesor Tadeo se dedico a explicarnos cada parte del cerebro y nos comunicó que para la siguiente clase abriríamos un cerebro de vaca para mirar detalladamente cada una de las partes que este contiene. La campana sonó y cada uno de los estudiantes se levantaron y salieron del aula yo espere a que todos salieran para salir con calma y sin que nadie me tropiece, verifique el lugar y nadie se encontrada adentro ni siquiera el profesor. Me levante del asiento tomando mi bolso y atravesando el portal, camino en total soledad por aquellos mismos pasillos de siempre. Me encontraría con Elena en la siguiente clase ya que biología no la compartimos si la viéramos juntas mi compañero no seria Ezra él chico de unos ojos tan azules como el mar. Estaba llegando al salón de química, abrí la puerta y me senté en unos de los primeros puestos, casi todos se saltan esta clase así que máximo somos unos diez o doce personas. La profesora de química es anciana, pero es muy dura, casi no puede ver, pero si lo hace cuando te copias en alguno de sus exámenes. La profesora Gloria enseñanza aquí desde... Unos.... ¿Desde siempre? Siempre ha dado esta clase en todos los años, muchos le dicen la pesadilla andante, incluso a mi se me hizo difícil en el ultimo año, pero logre pasarla. - Bueno... No necesito presentarme, en este su último año, veremos lo más fácil de la química- dijo con aburrimiento- en otras palabras si no pasan... Es porque son unos completos descerebrados- una sonrisa salio de su labios los cuales estaba pintados con un color carmín muy llamativo y gastado-. Empecemos con las familias químicas principales. Cada palabra que salia de su boca me entraba por un oído y me salia por el otro, ni siquiera tenia ganas de ver esta materia hoy... Me acuesto sobre la mesa y vista queda fija en la ventana en donde puedo observar el enorme jardín lleno de césped, arboles y flores que lo adornan, el cielo se ha aclarado un poco aunque no esta soleado ya que las nubes cubren el sol dándole al hermoso jardín un aspecto un tanto sombrío. Me aferre a la suavidad de mi suéter y me coloque algunos de los cabellos sueltos detrás de las orejas. Mis ojos solo captaban como se movía la boca de la profesora Gloria con ese horrible labial. Cada una de sus palabras venían sin sonido, o simplemente no quería prestarle atención. Luego de una media hora el baño me estaba llamando, ni siquiera le dije nada esa mujer ya que me daría un sermón de que venia del almuerzo y todo eso y preferí solo salir. Nuevamente los pasillos me recibían con su soledad y oscuridad, el sonido de mis pasos era lo único constante que se podía escuchar. Llegue al baño más cercano y entre a uno de los cubículos de puerta azul, cerré he hice mis necesidades, salí del cubículo y me lave las manos, me mire en el espejo y me veía cansada. Abrí la llave del lavamanos nuevamente, me incline para mojarme el rostro, busque una toalla de papel me seque la cara y pellisque mis mejillas para darle color a mi pálido aspecto, aunque ya lo hacen mis pecas. Tire el papel al cesto y salí del baño, las luces de los pasillos estaban completamente apagadas, solo quedaban tres encendidas y estas titilaban. Camine con prisa, ya que el escenario no era el mejor que digamos, ya no eran solo mis pasos esta vez los que se escuchaban en el pasillo, mientras caminaba sentía una respiración es mi cuello, voltee y no había nadie. Sacudo mi cabeza ligeramente y empiezo a caminar de nuevo estaba vez con el paso más apresurado. No mentira. estoy corriendo por aquel pasillo escolar, mientras más rápido voy las pisadas resuenan como si alguien estuviera corriendo a mi lado. Mirada hacía atrás una y otra vez aunque nadie aparecía y las pisadas seguían escuchándose. La puerta del salón de química apareció ante mis ojos. Sonreí por inercia al ver que nada malo me iba a pasar corrí los quince metros que me hacían falta, las luces del pasillo empezaron a apagarse lentamente y mi temor se hizo más grande. En segundos la oscuridad me había cubierto y no lograba ver nada, busque mi teléfono para encender la linterna aunque no se encontraba conmigo. Camine lentamente guiándome por la fría pared, mis pasos eran cortos y tenia los ojos cerrados, mi mano hizo contacto con un objeto de metal lo gire abrí los ojos y vi a la profesora aún dando su clase, puse un pie el salón y fui arrastrada y estampada contra la pared, cerré los ojos por el dolor que se había ubicado en mi espalda pase mi mano derecha como pude para sobar el aérea, aunque mi mano fue atrapada con otra y está estaba tibia, sumamente calida, mi vista fue hacia arriba y lo único que pude captar además de la oscuridad fue un simple y hermoso color azul... La persona de dichos ojos me analizaba y me observaba como si nunca hubiera visto a otro ser humano, el sujeto pego sus labios a mi cuello depositando un casto beso, absorbió mi aroma y paso sus manos sobre mis muslos, al ver su intención mi mano fue directo a su mejilla provocando un ruido doloroso. - ¡Sueltamente!- le grito, la persona puso su vista sobre mi, tomó mis mejillas con una sola de sus manos y junto sus labios con los míos haciendo que me resistiera y le mordiera el labio para que me soltara. - La próxima vez- paso su dedo índice por mis labios, su voz sonaba sexy y ronca como si quisiera más-. No querrás que te suelte. Abrí los ojos y aún me encontraba en el salón de química, me senté derecha de un solo golpe y la campana sonó. Me levante de la silla y tome mis cosas guardándolas apresuradamente, soy la primera en salir y le marco a Chris. - Hola ratón de biblioteca- respode animado-. ¿Asesinaste a alguien o ya terminaste?- preguntó con todos los rasgos de estupidez que tienen sus preguntas. - Número uno lo que paso en el almuerzo fue en defensa propia y número dos, sí ya termine- respondí a sus preguntas por más estúpidas que sean. - Lo que tu digas, nunca haces nada malo según tú, como sea estoy cerca dame unos tres minutos- hago un sonido de afirmación, no conteste a lo otro ya que probablemente lo discutiríamos en el auto. Guarde mi celular en uno de mis bolsillos del pantalón, avance a un ritmo lento ya que es probable de que este en un café lejano comiendo donuts o cualquier otro postre cubierto en crema de chocolate. El pasillo estaba en soledad absoluta lo cual me parece extraño ya que somos casi quinientos estudiantes aproximadamente y siempre parece que este lugar esta desierto. Nunca llego al salón y me preguntó si ya se habrá ido. Tengo una recorrido de bajar un piso, girar a la izquierda luego a derecha pasar el jardín y llegar a la entrada. Los conserjes se encontraban limpiando algunos salones y apagando las luces de estos al igual que la de los pasillos. Nunca en mis diecisiete años me había sentido tan sola como hoy, tal vez me excedí al no tener amigos, tal vez las advertencias de mi padre no las tenía que tomar tan en serió aunque en algunos casos las cosas si resultaron ser como el dijo, muchos alumnos empezaron rumores sobre que yo no era virgen y que mantenía el primer lugar de mi clase solo porque mi padre era él dueño y les pagaba mas de lo usual en su salarió. Tantos rumores, tantos daños hechos y yo sigo estando sola sin hacerle daño a nadie... Bueno excepto al idiota nuevo, pero eso ni va al caso, él se lo busca y yo respondo, es que... Me altera ese idiota. Me aproxime a las escaleras las cuales se encontraban misteriosamente oscuras debido a que las luces estaban apagadas y el cielo se nublo nuevamente, baje las escaleras con tranquilidad, mi teléfono vibro y me detuve a sacarlo. Desconocido: Hola Tessa, soy Elena quería saber sí podía ir hoy a tu casa ya que no tengo nada que hacer, ¿te parece si salimos al centro comercial un rato?- el mensaje hizo que dejara de pensar en mi solitaria existencia. Yo: Claro me encantaría, más tarde te paso la ubicación por un w******p y vemos la hora ? Desconocido: Me parece excelente nos vemos luego❤ Guarde nuevamente el teléfono y no pude evitar sonreír, nunca había salido con una amiga siempre hemos sido mis libros, mis padres y yo, pero ahora puedo decir que ¿realmente no estoy sola?... Realmente no lo estoy. Cerré los ojos e inhale profundamente, me siento increíble, abrí los ojos y lo siguiente que sentí fue un dolor en mi espalda y que alguien cubría mi boca con su mano. Abrí los ojos debido al impacto y él chico que tenia al frente tenia unos ojos de color azul igual al chico de mi sueño solo que ese tiene una sudadera de un color oscuro y la capucha le cubre el rostro debido a la oscuridad y su cuerpo era delgado pero fuerte, intente liberarme de su agarre le mordí la mano y el sujeto no emitió ruido alguno, empezó a frotar su cuerpo con el mio y a besar mi cuello de manera desesperada. Sentí como mis ojos me ardían por las lágrimas contenidas las cuales faltaban poco para salir, intente gritar y solo salio algo parecido a un susurro, intente golpearlo aunque estaba sobre mi en un punto sofocante, su otra mano libre empezaba a adentrarse por la tela gruesa de mi suéter, empecé a gritar con mas fuerza y parecía que ya no queda nadie en la institución. - Shhhh- el chico junto su frente con la mía-. No sabes lo que he esperado este momento Tessa- no reconocí la voz del maldito, nunca la había escuchado, esto para nada era como mi sueño, ¡para nada! - ¿Quien esta ahí?- una voz que si me era familiar apareció al pie de las escaleras, ese chico irritante y maldito... Nunca me había alegrado tanto de verlo, sus ojos se volvieron de azul eléctrico y se aproximo a nosotros a una velocidad fenomenal, en cuestión de segundos el acosador/v******r de pasillos se alejo de mí y empezó a correr a todo lo que sus piernas le ofrecían. Mi respiración era escasa, tome varias bocanadas de aire y una tos se apodero de mi garganta, el chico que me salvo de ojos azulados se detuvo al escuchar mi tos volteo a verme y pude notar su combate mental si ir o no tras el v******r de pasillos, se acerco con velocidad a mí tomándome entre sus brazos y abrazándome con fuerza, quería llorar aunque no era lo indicado y menos con él. - Gracias Ezra- mi voz no sonó tan fuerte como quería que sonara. - ¿Te lastimo?- me preguntó, yo negué por inercia-. ¿Qué te hizo?- su voz estaba llena de rabia e impotencia lo pude notar, me separe de su abrazo y percibí su mirada de preocupación. - Tranquilo, no llego a mayores gracias a ti- le agradecí-. ¿No pudiste identificarlo?- le pregunte con un gramo de esperanza. - No- negó-. Lo siento Tessa- yo asentí y pase mis manos por mis labios. - Tranquilo... Ya hiciste lo suficiente con quitármelo de encima- le di un beso en la mejilla como agradecimiento y me dispuse a terminar de bajar aquellas escaleras, me gire-. Gracias de nuevo- me despedí con la mano, aunque tengo miedo en cada musculo de mi cuerpo quería que me acompañara hasta el auto, no quería estar sola. - ¿Te acompañó?- me preguntó como si estuviera leyendo mi mente, yo asentí con una sonrisa de labios cerrados. Se acerco con velozmente a mi lado y empezamos a caminar en un silencio sepulcral, en los pasillos no se encontraba ni un alma en pena, todo seguía absolutamente vacío. - ¿Te sientes bien?- me pregunto y yo asentí-. No me mientas Tessa- me sorprendió su respuesta. - ¿Que quieres que te diga? Umm, si me encuentro excelente ya que un maldito v******r me acorralo en una pared y yo no pude hacer nada ya que es mas fuerte que yo, ¿eso es lo que querías escuchar?- las lágrimas amenazaban con salir, me voltee para que no me viera llorar, para simplemente no verme vulnerable, sentí una suave caricia por mi brazo y me gire hacia él. - Esta bien llorar Tessa, no te hace más o manos fuerte, solo demuestra que tienes sentimientos y que eres humana- sus palabras fueron el detonador de mis lágrimas, solo dos salieron de mis ojos, Ezra se acerco mas a mí y me las limpio con delicadeza-. Eres preciosa Theresa, si necesitas volverte a sentirte humana, solo buscáme, no te hará ningún daño llorar algunas veces- yo asentí y me dirigí a la salida a pasos rápidos. Quizás Ezra tenía razón, quizás no siempre tenía que llevar un manto de fuerte sobre mi rostro, quizás solo tenia que empezar a sentir más cosas y no aislarme. Tal vez y solo tal vez solo hay que sentirse humana.
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