03: Más buena que el café con pan dulce.
Ezra.
Mi brazo me dolía al igual que mi espalda, veía todo un tanto borroso y sus palabras quedaron grabadas en mi mente.
- Ten en cuenta, que ni en una pelea a puños me puedes vencer- me dijo en un ligero susurro, debo admitir que la loca huele bien- así que si me molestas otra vez, mi chofer no estará aquí para salvarte el trasero- se levanto y mis ojos solo se enfocaron en una cosa.
Lo tiene jodidamente bien debo de admitir.
Me levante de aquel piso, y todos me observaban, y sabia con certeza lo que pensaban...
Numero uno; que está loco por desafiar de esa manera a la dueña.
Número dos; que me humilló públicamente frente a toda la preparatoria.
Número tres; ¿seguiria desafiándola?
Bueno solo tenia una duda interna que contestar; ¿como... Después de todos los problemas que hemos tenido en tan solo un día, de estarnos conociendo por así decirlo, yo este... Tan excitado?
¡Eso no es posible!
Regrese a la mesa en donde me encontraba sentado con James y Ian Evers los hermanos que me dieron a bienvenida a este maravilloso lugar.
No me mal interpreten, el lugar esta bien para ser una Preparatoria, tiene un gran jardín, un fabuloso gimnasio, un gran campo de fútbol y chicas lindas, incluyendo a la dueña.
Obedecí a mi mete, aunque no pude evitar mirarla, gire mi vista con disimulo, y la vi, tenia unos hermosos ojos grises, los cuales parecían una tormenta, sus labios, de un color rosa sin igual, debe de tener frío, se recoge su largo cabello castaño en un coleta de caballo dejando dos mechones sin atar, su coleta le cae hasta la cintura, y observo como se lleva su almuerzo a la boca, dándole un gran mordida.
Me gire para encontrar a los chicos mirándome con entretenimiento.
- ¿Que ocurre?- les pregunte al sentarme.
- Creemos que estas drogado- responde Ian.
- ¿Por?
- Tú amigo mío, estas en serios problemas- sigue Ian-. Tienes que dejar ya a Tessa tranquila- centro mi vista en él-. Esa chica, aunque este más buena que el café con pan dulce, nunca se interesara en ti, no importa cuanto la molestes, cuanto la hagas enojar, ni mucho menos la veces que te propine una paliza personal- Ian tomo unas papas fritas de su bandeja y se las llevo a la boca.
- Primero, no estoy planeando que se fijé en mi, sólo es atracción, segundo, la paliza fue porque no esperaba que ella supiera defensa personal y que mucho menos me iba a golpear, y tercero, no la molesto a propósito- ambos me miraron con cara de " ni te la crees bebé"-. Bueno... Esta vez, sí fue intencional, pero las primeras veces solo decía lo que pensaba y me defendía- me excuse de todos los acontecimientos que nos involucraban-. O sea ¿quien hace tanto drama por un libro?- les pregunte a ambos.
- Ella- respondió James terminando de comerse todo el pudin del embace-. Ten algo en claro Ezra- dijo pasándose una servilleta de papel por los labios y arrojándola a la bandeja-. Esa chica- señala a Tessa-. Es la amante de libros, no hay nada más importante para ella que sus libros, o sea sus libros son su compañía, sus libros son su tesoro, sus libros- lo corto.
- Ya basta de decir libros, esta claro que los ama, pero hay mejores cosas en el mundo, que estar sentado o acostado en lugar leyendo sobre... Fantasía, hechiceros, mafiosos, amores imposibles, muertes prematuras, vampiros que son lámparas y lobos gays... Todo me parece aburrido- digo sincero.
- Pero para ella, todo eso que acabas de describir como aburrido, es fascinante- dijo James.
- Creo que se divertiría más en una cita conmigo- digo sin pensar mientras juego con mis manos.
- ¿Quieres apostar?- dicen ambos y alzo la vista.
- Depende, dejenme escuchar la propuesta- me cruzo de brazos.
- Te damos un plazo de dos semanas, para que Tessa White acepte tener una cita contigo- dijo Ian-. Si lo logras, haremos lo que tu digas exactamente por dos semanas que es tiempo e ñn que te llevo que aceptara más mil dolares de cada uno. Y si nosotros ganamos harás lo que nosotros digamos más dos mil dolares de tu parte- en la vista de ambos se encuentra la malicia pura.
- ¿Lo que sea?- pregunto.
- Lo que sea- repiten ambos en todo de afirmación.
- Suena bien para mí- les extendí mi mano y ellos la estrecharon y juro por mi hermosa madre que a esos les salio una sonrisa mas grande que la del gato de Alicia en el país de las maravillas.
- Suerte con eso- me dijo Ian- Dando en cuenta, que ya has tenido múltiples problemas con ella, dudo que deje que te acerques, es mas... Si su padre se entera de que un chico nuevo le lanzo a su hija una lata al rostro, estoy casi seguro que mañana traerá seguridad- comento el futuro analista de situaciones Ian Evers.
- Eres un tanto paranoico algunas veces cerebrito- le digo-. Tal vez su padre ni siquiera se entere de lo que pase en este lugar- dije despreocupado y quitándole una de sus papas fritas.
La campana sonó y esa era la señal para regresar a los salones.
- Andando caballeros- dijo James- es hora de biología.
Biología, el lugar en donde le puedes practicar una cirugía a los animales y no denunciarte por crueldad animal.
Los tres nos levantamos de la mesa y fuimos en dirección al segundo piso en donde se encontraba el salón sugerido y entonces mi vejiga me hablo.
- Chicos debo de ir al baño, nos vemos en el salón- ellos asintieron y yo corrí hasta el baño que quedaba cerca de la cafetería, lo bueno es que hay como cuatro en este lugar.
Visualice la puerta de caballeros y entre velozmente, hice mis necesidades luego lave mis manos y salí de aquel baño, camine tranquilamente al salón que quedaba a la vuelta del segundo piso, la abrí y un gran hombre sin caballo y unas gafas de botella me mira.
- ¿Quien es usted?- me pregunta un tanto agresivo.
- Soy Ezra Collins, ingrese hoy- le aclaro.
- De acuerdo, llega a tiempo para conocer a su compañera de laboratorio- el hombre señala al frente y lo primero que veo, son unos hermosos y furiosos ojos grises- señorita White, creo que el problema ya queda solucionado- el hombre le sonríe y ella no muestra expresión alguna, solo se dispone a sacar su tablet-. ¿Se quedará de pie todo el día?- dice el profesor refiriéndose a mi, quito mi vista de aquellas orbes grises y camino-. Rápido galán, que no tenemos todo el día.
Me ubique a su lado, y la poca luz que había debido al clima hacia que sus ojos se vieran casi cristalinos y sus labios mas rojizos de lo que ya son, como que siente mi mirada y voltea los ojos ligeramente y cambio mi vista hacia la pizarra, en donde el profesor cabeza de huevo realiza unos dibujos de un cerebro, llevo mis manos a mis ojos y me preparó para lo que creo sera un asesinato en masa.
- Bueno, bienvenidos a todos los nuevos y los que no me conozcan soy el profesor Tadeo y les daré el área de biología esta temporada- hizo una pausa-. Como verán aquí tenemos un dibujo de un cerebro, ¿saben de que especie es?- preguntó.
Yo me quite las manos de la cara y mire alrededor, nadie había levantado su mano, ni siquiera mi hermosa y loca compañera de laboratorio.
Levante mi mano y todos clavaron sus ojos sobre mí.
- Collins, digame- expresó el profesor.
- Es...- respire- de vaca profesor- hombre asintió.
- ¿Como lo supo?- preguntó, es hora de un interrogatorio.
- El cerebro de vaca es mucho mas pequeño que el cerebro humano, además hay caracteres específicos, claro que usted no los coloco es su dibujo y no creo además que se este refiriendo a un animal más pequeño que la vaca, porque seria mucho mas cruel asesinar a una ardilla para sacarle el cerebro para una clase de ciencias- las palabras salieron de mi boca tan rápido que tuve que respirar lentamente para no desmayarme, todo estaba en silencio, y la vista del profesor describía " ¿a este que le pico? "- Además lo escribió a un costado- digo para quitarle hierro al asunto. Varios ríen y el profesor los observa.
- Sigamos- dijo serio.
Saque una de libreta de múltiples materias de color n***o, la cual tenia un símbolo extraño en la portada, búsque mi lápiz y no lo conseguí, adentre mi cabeza en el morral y lo ubique en lo más recóndito de esté, saque mi cabeza, de seguro pareciendo un idiota, he iba a empezar con los dibujos del cerebro, solo que había un problema... Mi libreta no está. Revise por toda la mesa y piso, gire mi cabeza y la ubique en las manos de mi compañera de laboratorio, la miraba de tal manera, como si estuviera observando lo mas hermoso del mundo, sus ojos estaban muy abiertos y pasaba sus dedos por la figura que había impresa en la portada.
- ¿Tessa?- le susurro y ella no me observa.
- La runa angelical- dice en un mismo susurro.
- ¿Que es eso?- le preguntó y esta vez sus orbes grises me observan.
- ¿Me estas diciendo, que compraste un producto con un símbolo impreso y no sabes lo que significa?- me preguntó.
- Aaahh ¿si?- conteste dudoso.
- Aquí tienes- me entrega la libreta y nuestros dedos se rozan- pensé que sabrías algo, pero veo que solo eres un simple mundano- sentenció y puso su vista en la pizarra.
« ¿Runa? »
« ¿Mundano? »
« ¿Saber? »
« ¿Saber qué? »
Esta chica en definitiva, no es normal... Para nada, solo se que si quiero ganar la apuesta y tener esclavos debo de acercarme a ella y me acaba de dar una pista y un tema que puede interesarle.
« Runa angelical... No se que seas, pero te voy a googlear hasta saber lo que eres. »