EZRA. Tessa sigue en mi hombro dando fuertes patadas al aire y golpeando varias veces mi espalda con sus puños. - Es mejor que te detengas- le digo calmadamente. - ¿Me estas amenazando?- pregunta-. Creo que se te está subiendo mucho a la cabeza este acontecimiento- dice aun golpeando mi espalda con sus puños. - No te estoy amenazando niña, solo es una sugerencia- digo en mi mismo tono calmado. - Ya basta de decirme niña- dice dejando de golpearme. - No- la bajo-. Así es como te estás comportando. Creo que te queda muy bien el sobrenombre- la tomo de la mano para que camine a mi lado, pero más bien lo que hago es arrastrarla. Tessa clava sus zapatos en la acera haciendo difícil que la lleve conmigo. - No me gusta ese sobrenombre, nunca me gustara, así que deja de llamarme así-

