Era medio día, Paola, Vanessa y Sofia estaban lista para salir a disfrutar de aquel día, Sofia llevaba una falda short, una camiseta y deportivos, Paola y Vanessa también llevaban ropa cómoda, pues Paola tenía pensado jugar con Sofia, al saber lo ocupada que fue la vida de Vanessa en aquella ciudad que vivía, pensó que Sofia jamás había jugado y acertó, así era, Sofia jamás había salido a jugar con otros niños siempre se la pasaba encerrada en casa de su tía.
―Paola ¿Adónde iremos? ―preguntó Vanessa.
―Iremos a un lugar que tienen juegos para niños, en los que Sofía podrá jugar, también cuentan con un espacio para que Ludy se socialice con otros perros de su tamaño y juegue ―respondió.
― ¿Un lugar para jugar? ―preguntó Sofia.
―Si, es un lugar específico del restaurante en el que tienen un lugar recreativo para que juegues con otros niños, platiques, corras o les lean un cuento ―menciono Paola.
―Yo jamás he jugado con ningún niño, solamente cuando Vane no tenía trabajo y se quedaba para jugar conmigo ―dijo Sofia.
Paola entendía bien lo que Sofia, sentía por eso quería ser ella quien le ayudara a aquella niña a sonreír y sentirse feliz. Habían llegado al restaurante, Sofia, estaba un poco nerviosa de saber que tendría que socializarse con más niños, tomo la mano de Vanessa y no la soltó hasta llegar a una mesa donde tomaron asiento para pedir la comida.
―Sofia, ven te llevaré a que juegues con los niños, no tengas miedo ―sonrió Paola.
Sofia al ver los juegos que había en aquel lugar no podía resistir sus sentimientos de subirse a todos los juegos y correr.
― ¿Tienes miedo? ―preguntó un niño a Sofia.
Asentó con la cabeza de manera positiva, pues Sofia tampoco era buena hablando con nadie, ni siquiera con su hermana.
―Ven, toma mi mano yo jugaré contigo, si algún niño quiere hacerte algo yo te defenderé ―habló aquel niño con una enorme sonrisa en su rostro.
― ¿Cómo te llamas? ―finalmente preguntó Sofia.
―Soy Matthias ―sonrió ― ¿Cómo te llamas tú? ―preguntó Matthias
―Yo soy Sofia y ella es Paola ―respondió.
―Señora Paola ¿puedo llevar a Sofia a jugar? ―pregunto pidiendo permiso.
―Está bien vayan, Sofia, cualquier cosa corres hacia donde estamos Vanessa y yo ―habló Paola.
―Está bien, pero se podrían hacer en esas sillas de por allá, así podrán platicar y estar mirándome ―comentó.
―Está bien Sofia ―sonrió.
Sofía había ido con Matthias a jugar quien desde que la tomo de la mano no la soltó ni siquiera en los juegos. Vanessa tenía una sonrisa en su rostro al ver a su pequeña hermana sonreír al divertirse con Matthias. Matthias era un niño un poco más alto que Sofia. Sofia y Matthias seguían divirtiéndose en los juegos, un grupito de niños se acercaron a Sofia, uno de ellos era de la misma estatura que Matthias, la tomo del brazo guiñándola para que fuera con él, Sofia, a pesar de que era pequeña no le tenía miedo a nada empujando al niño quién se enfureció por lo que ella le había hecho dándole un golpe en la cara, Matthias al ver que había hecho llorar a su amiga se lanzó sobre el golpeándolo, una pelea de niños se había hecho presente en aquellos juegos a lo que no tardaron en llegar los padres de cada uno.
―Quién sea la madre de esa mocosa debería enseñarle mejores modales y que las mujeres no pueden golpear a los hombres ―habló Héctor el padre de Josué el niño que había golpeado a Sofia.
Vanessa al escuchar lo que aquel hombre le había dicho se enfureció demasiado.
―Ahora ya veo de donde saco los pésimos modales ese niño, él no tiene culpa de tener un padre con un cerebro diminuto que no sabe más que llenarle la cabeza de estupideces a su hijo, porque por lo que pude escuchar eso es lo único que sale de su boca, solo estupideces, debería de enseñarle a su hijo a respetar a las mujeres, que pena me da ―interrumpió Vanessa tomando a Sofía y a Matthias poniéndolos detrás de ella.
―Ahora ya veo porque la niña es así, si tiene una madre tan vulgar, al saber cuántos hombres se han divertido con ustedes dos ―Vanessa, al escuchar lo que aquel hombre le había dicho, no dejaría que un don nadie la difamara de esa manera propinándole un golpe en la cara.
Héctor al sentirse ofendido por una mujer no se quedaría con los brazos cruzados, la tomó del cabello propinándole un fuerte golpe en la cara que le hizo sangrar la nariz, la madre de Matthias había aparecido, al ver como aquella mujer estaba defendiendo a su hijo y a su hija, intervino ante un poco hombre como era aquel.
―Quítate maldita perra ―gritó Héctor aventando a la madre de Matthias.
Vanessa no se iba a quedar con ese golpe, con sus uñas empezó a rasguñar las cara de Héctor todas las personas al ver lo que sucedía llamaron a la policía, la madre de Matthias se había levantado del suelo propinándole un golpe en la cara Héctor para que soltara a aquella mujer, pero eso solo hizo que aquel hombre enfureciera aún más propinándole una cachetada, el hermano de la madre de Matthias al ver lo que aquel hombre le había hecho caminó hacia donde él estaba.
―Debes de ayudar a esa mujer o ese maldito desquiciado la matara ―habló la madre de Matthias mientras tomaba el brazo de su hermano.
―No te preocupes Tatiana, ve a buscar a Matthias yo le enseñaré a ese infeliz que debe de respetar a las mujeres y que no debió de meterse contigo y mucho menos con mi sobrino ―habló Elías.
Elías al ver que aquel hombre iba a propinarle un golpe a aquella mujer lo detuvo, volteo su mirada hacia la mujer que estaba golpeando, al ver que se trataba de Vanessa, de la mujer que la noche anterior había convertido toda su estabilidad en un completo tornado, no perdonaría lo que aquel hombre le había hecho hasta darle una buena paliza.
Héctor aventó a Vanessa hacia un lado al ver que un hombre le había detenido el golpe.
―Suéltame malnacido ―habló Héctor.
Elías le propino un fuerte golpe en el rostro, la nariz de Héctor empezó a sangrar, Héctor le dio un golpe en la cara a Elías, pero eso no lo detendría, Elías golpeo una y otra vez el rostro de Héctor, alguien debía de hacer algo o Elías mataría a golpes a aquel hombre, Tatiana al ver lo que su hermano estaba haciendo trato de detenerlo, pero no pudo.
―Ya basta ―gritó Vanessa al ver que todos los niños empezando el hijo de Héctor estaba aterrado por el actuar de Elía.
Elías se detuvo de golpear a Héctor mirando a Vanessa, Matthias se encontraba junto a ella asustado y Sofia, Sofia estaba llorando por lo que le había sucedido a su hermana, un trauma más para la pequeña Sofía había llegado.
―Matthias, lo siento ―dijo Elías arrodillándose para quedar a la altura de su sobrino.
Matthias al ver a llorar a Sofia de una manera desconsolada caminó hacia ella abrazándola, pues había visto que eso era lo que su tío hacia cada que su mamá lloraba.
―Pero que mierda te hizo ese infeliz ―habló Paola al ver a Vanessa con el rostro ensangrentado.
―Saca a Sofia de aquí, Paola ―gritó Vanessa.
Elías miró a su hermana, solamente tenía el rostro rojo, pero no estaba tan mal en comparación a como se encontraba Vanessa, fue a ayudarla a levantarse, pero ella solamente lo rechazo, Elías al ver lo mal que se encontraba Vanessa le pidió a Tatiana que le ayudara, mientras él iba hacia donde Matthias se encontraba ayudando a Sofia para que dejara de llorar.
―Todo es mi culpa señor, discúlpeme ―habló Sofia.
―No pequeña, nada de esto es tu culpa, es culpa del padre de ese niño por no saber criar con amor a su hijo ―habló Elías limpiando las lágrimas de Sofía.
―Paola podemos irnos ―habló Sofia.
―Si, pero podrías quedarte con él un momento Sofía iré a ver como se encuentra Vanessa ―habló Paola.