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1440 Palabras
Narra Aramis — Gracias por conseguirme ropa, Ander.— Dijo Phoenix besando a mi hermano y yo gruñí. También quería un beso. Ahora que Phoenix es nuestra oficialmente creo que me volví más posesivo es decir, respeto a mis hermanos como sus esposos pero también quiero mí momento con ella. — Ese vestido...— Dije mirando al vestido estilo griego antiguo pero en n***o, como es la moda aquí en Đavholeg.— Te queda muy bien, demasiado bien. — No empecemos con los celos.— Dijo Phoenix mirándome severamente antes de darme un beso.— No creo que haya algo malo con el vestido. — Es en estos momentos que extraño la ropa humana.— Dije ajustando mí camisa negra con bordado dorado. — ¿Hablas de los bikinis?— Me sonrió con malicia. — Si solo lo veremos nosotros ¿Por qué no?— Dije para robarle un beso. —¿Que tal todo el mundo?— Preguntó juguetona. — Claro, no hay problema.— Dije tranquilamente y ella me miró sorprendidamente.—¿También quieres que desfile desnudo para las chicas humanas? — Eso no es gracioso.— Dijo ahora molesta y se giró al tocador para arreglar su cabello. Yo sonreí burlonamente, mí chica es realmente la más celosa de los cinco. La abracé por detrás y comencé a besar su cuello, hubo un poco de resistencia por parte de ella pero rápidamente se esfumó. — Eres tiernamente malvado, Ara.— Dijo riendo. —¿Mmm lo soy? Bueno, culpale a mí sangre demoníaca. — Tienes suerte que me gusten los chicos malos. —Crei que te gustaban los chicos buenos y amigables. — Tú eres la excepción.— Ella se giró y acarició mí abdomen.—¿Ya te dije lo sexy que eres?— Comenzó a peinar mí largo cabello rubio. — No lo recuerdo, así que dímelo de nuevo.— Contesté mordiendo el lóbulo de su oreja y ella dejo escapar una risita. — Eres muy sexy Aramis, eres condenadamente sexy... Eres perfecto. — Solo lo soy por ti, cariño. Y era verdad. Quiero ser todo lo que ella desea, quiero ser todo lo que ella necesita. La amo y mucho, deseo tenerla conmigo todo el tiempo y aún se me hace irreal el hecho que está hermosa mujer sea mí esposa. —¿Ya terminaron con el coqueteo descarado?— Preguntó Ander vistiendo una camisa color vino y pantalones n***o, como los míos, y estaba visiblemente celoso. —¿Quieres unirte?— Le pregunté burlón. — Oigan no empiecen.— Dijo Phoenix negando y tomó mí brazo y el de Ander para comenzar a caminar hacia la puerta donde estaba Alistaire con una camisa similar a la de Ander y la mía pero de color violeta oscuro y también estaba Asher con una camisa de color verde oscuro.—¿Vamos? — Vamos amor.— Dijo Alistaire y Phoenix se sonrojó. Creo que somos muy románticos y amoroso ahora. (*) — ¡Hija!— Chilló mí madre al ver a mí mujer para abrazarla. En el momento que pusimos un pie en la sala de reunión familiar, mí madre nos robó a nuestra esposa. — Wow la unión te asentó.— Dijo viendo a mí chica.— Te dejó más hermosa, aunque aún estás cambiando. —¿Cambiando?— Preguntó confundida. —¡Oh cierto! Tú no lo notas. Pues después de que haces la unión, tú te conviertes poco a poco en una especie de mitad demonio y mitad humano. Es decir, no te transformas en demonios como ellos pero tienes la belleza demoníaca más su resistencia. ¿Mis hijos no te lo dijeron? — Estuvimos ocupados madre.— Dijo Asher sonriendo con malicia y Phoenix se sonrojó. — Hombres... Solo piensan en lo mismo, no importa que especie sean. — No recuerdo que se quejara, majestad.— Dijo padre Hakan sonriendo malvadamente mientras entraba a la sala con mis demás padres y mis hermanos que, por cierto Phoenix aún no conoce.— Hija, mí esposa tiene razón, estás cada vez más bella. — Gracias.— Contestó tímida, Phoenix podría ser mitad demonio pero nunca perdería su esencia de humana tímida. — ¿Esta es nuestra cuñada?— Preguntó mí hermano menor, Dekel. — Phoenix, déjame presentarte a mis demas hijos.— Dijo mí madre.— Ellos son los mayores Radel, River, Rider y Rayden.— Dijo señalando a cada uno. — Es un gusto conocer a nuestra nueva hermana.— Dijo mí hermano mayor, Radel, estrechando la mano de mí esposa pero manteniendo su distancia ya que sabe que somos muy posesivos con ella, naturalmente. — Igualmente. — Que afortunados son nuestros hermanos de tener un núcleo tan bello.— Dijo River pero podía ver una mirada triste y sé porque, ellos aún no encuentran a su núcleo. — Bienvenida a la familia Phoenix.— Dijo Rayden sonriendole cálidamente como un hermano mayor. — Mucha gracias.— Dijo algo tímida. — Ahora que somos familia, ¿Podrías decirnos hermanos? No debe haber incomodidad entre nosotros, eres el núcleo de nuestros hermanos por lo tanto eres nuestra hermana.— Dijo Rider amablemente. — ¡Eso mismo digo yo!— Dijo papá Harisha.— Aquí todos somos una familia muy unida Phoenix, ahora tienes 4 papás, otra mamá y 8 nuevos hermanos. — Y 4 esposos.— Dijo papá Hatem. — Cierto, cuatro esposos también.— Dijo papá Harisha.— Y no entremos con los tíos que ahí no paramos más. — Pero antes que conozca a los tíos debe conocer a sus otros hermanos.— Dijo mí hermano menor Denzel sonriendo como todo un galán en el buen sentido.— Nosotros somos la última camada, hasta ahora.— Dijo mirando con recelo a nuestros padres.— Él es el mayor de nosotros, Dante, luego sigo yo que me llamo Denzel, luego Davet y el bebé de la familia es Dekel.— Dijo señalando a cada uno. — También los puedes llamar "los cuatro tontos".— Dijo Ander burlonamente. — ¡Mamá! ¿Ves como nos tratan?— Se quejó Dante y mamá le dio un zape a Ander que hasta a mí me dolió. — Disculpate con tus hermanitos. — Cuando la verdad es aborrecida...— Susurró Rayden y también cobró un zape. — Nos están avergonzando.— Dijo papá Harisha dramáticamente para hacer reír a Phoenix, lo cual hizo. — Es un placer conocerlos también.— Dijo mí esposa a los cuatro tontos. — Bueno, tengo una duda existencial.— Dijo Denzel, quién es el más cómico y divertido de toda la familia, también el más insoportable con sus bromas.— ¿Eres nuestra hermana mayor o menor? Digo, porque seguro soy 100 años mayor que tú pero está casada con nuestros hermanos mayores ¿Alguien se detuvo a pensar en eso? — Ay por favor.— Dijo River negando.— Es tu hermana menor, pero por estatus es tu hermana mayor. —Sigo confundido en como debo referirme a ella. — Es tu hermana menor y punto, no hagamos toda una explicación de esto como la vez que nos planteaste tu "duda existencial" sobre "el huevo y la gallina".— Dijo Dante y todos estuvimos de acuerdo. — ¡Pero aún no lo resolvimos! Phoenix, según tú ¿Quién vino primer? ¿el huevo o la gallina? Ahora todos queríamos matarlo, seguro nuestra Phoenix pensará que somos raros. — La gallina.— Contestó rápido ella y todos le miramos sorprendidos de que le haya dado importancia a la pregunta. —¿Por qué? — Es como preguntar "¿Quien vino primero: el hombre o el bebé?" Y si vamos a lo que dice la ciencia el hombre no era hombre, sino una especie que evolucionó a hombre por lo que pienso que fue la gallina primero pero está vino de una especie que evolucionó hasta llegar a ser una gallina como tal. — Oh... Buena observación.— Dijo Denzel pensativo y luego nos sonrió a mis hermanos mellizos y a mí.— Está chica me agrada, tienen un buen núcleo. Claro que lo tenemos, nuestra Phoenix es de lo mejor. Miré a mis hermano mayores y podía ver la desdicha oculta en los más oscuro de sus ojos, ellos sufrían por la falta de su núcleo y creo que los entiendo porque ahora que tengo a Phoenix fue como alcanzar al paraíso y si ella no está... Caeré al infierno sin paracaídas y lloraré de dolor hasta que la muerte de la tristeza me consuma. Es tan así de lo que te amo Phoenix, de lo que te amamos.
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