Cuando Cristian llegó a casa de Estrella, notó que las luces estaban apagadas. El ambiente estaba en penumbra, iluminado únicamente por una vela aromática encendida sobre el comedor. Al acercarse, distinguió una pequeña nota junto a ella, escrita con delicadeza y misterio: "Te espero arriba…" Cristian sonrió de lado al leer la nota. Dejó sus cosas sobre el sofá y subió apresurado por las escaleras, con el corazón latiéndole con anticipación. Al entrar en la recámara principal, fue recibido por una escena que lo dejó sin aliento. La habitación estaba en penumbras, apenas iluminada por unas cuantas velas sobre el buró que llenaban el aire con un aroma cálido y envolvente, mezcla de manzana dulce y canela. Estrella lo esperaba de pie junto a la cama, envuelta en una bata negra transparente

