—No seas ridículo, Lucas —frunció el ceño Edward—. El entorno del jardín de infancia es demasiado complejo para ti. Ya habrá un profesor que te enseñe en casa. Al escuchar esas palabras, Lucas explotó. Empujó la pila de documentos que tenía al lado, haciendo que todos se desparramaran por el suelo. Logan se sorprendió tanto que se apresuró a agacharse para recogerlos. Mientras tanto, Lucas escribió rápidamente algo en la pizarra y la levantó frente a Edward: "Quiero ir a la misma guardería que Emma." Edward frunció aún más el ceño. —No —respondió con firmeza. Lucas no podía hablar, y Edward lo sabía. Los niños del jardín aún eran inmaduros; temía que le hicieran bullying. Enviarlo a un entorno completamente desconocido, con el riesgo de nuevos accidentes cuando aún no superaba su auti

