02 - De Vuelta A Casa

801 Palabras
Llevaba un poco más de 4 años sin volver a mi pueblo, sin ver a las personas que me vieron crecer y sin salir a caminar con mis amigos a algún lugar que quedara cerca, sin embargo no me arrepentía de haber salido a estudiar lo que me apasionaba, mucho menos si podía ayudar a la gente; los tres primeros días los dediqué a pasar tiempo con mi familia, contándoles todo lo que vi en Stonegrant el cual era el país al que había ido a estudiar, tenían los mejores parques de atracciones, hoteles lujosos y las mejores universidades del mundo; la verdad es que no salía mucho porque solo conocía a 2 o 3 personas, pero cuando lo hacía quedaba fascinado de verdad. Conocí a una chica en la universidad llamada Lía Brown, una chica de estatura promedio, tez trigueña, cabello de color oscuro y ondulado, ojos café claro, bastante amigable y sobre todo muy inteligente, casi siempre me ayudaba bastante en las cosas que no entendía, me hacía sentir bien cuando ella estaba a mi lado, siendo realista me enamoré poco a poco de ella, pero nunca fui capaz de decirle lo que sentía, ¿por qué?, creo que por miedo a ser rechazado tal vez o darme cuenta de que ella solo me veía como un amigo, nunca intenté declararme cuando estuve cerca, pero me moría de curiosidad por saber que pensaba sobre mí. Una tarde de un domingo me encontraba tranquilamente en mi habitación leyendo un libro y de repente sonó mi teléfono, al revisar aquella notificación veo que había llegado un mensaje de texto que decía lo siguiente: »James me gustas y estoy enamorada de ti, sí así nada más, solo quería decírtelo, como siento que ya no nos veremos más y cada vez te alejas poco a poco de mí, pues mejor lo diré antes de que sea tarde. Y si te pone incómodo lo que te he dicho poco puedo hacer; si quieres dejarme de hablar no pasa nada, no te lo estoy diciendo para que tengamos algo, sé que ya estás muy lejos y por tu trabajo no creo que vuelvas a visitarme, solo quería decirlo y ya sacarme esto, por fin. ¡¡¡ERA UN MENSAJE DE LÍA!!! Estuve leyendo el mensaje unas 10 veces, no sabía que responder, había quedado sin palabras; mi mente estaba en blanco y lo único que percibía a mi alrededor era silencio, pensé que estaba soñando o algo así porque no podía creerlo, ella sentía algo por mí y me lo estaba confesando y yo, sin tener ni una palabra en la cabeza en ese momento respondí lo siguiente: »Como se te ocurre pensar que no le voy a hablar más a la persona que me gusta, eso no sería muy conveniente para mí, no sé qué más decir, realmente me dejaste sin palabras y mucho más al recibir este mensaje de un momento para otro. Obviamente intenté calmarme para poder escribir algo coherente y que ella lo entendiera, pero mi corazón iba a mil por segundo y estaba al punto de desmayarme, dejé el teléfono sobre la cama y me quedé esperando su respuesta, estaba mirando hacia arriba mientras mi mente divagaba en los momentos que pasé con ella cuando estábamos en la universidad; estuve imaginando lo que podía pasar en el futuro si pudiera volver a verla; pasaban los segundos que a su vez se hacían eternos y el "Escribiendo..." que aparecía bajo su nombre me ponía los nervios de punta, es que, nunca había estado tan nervioso, asustado y ansioso por recibir un mensaje, pero en realidad se justificaba todo lo que sentía en ese momento, la chica que me gustaba, que me ayudaba en casi todo, que fue un apoyo importante cuando no conocía a nadie en un país al que nunca había ido, que se había vuelto mi amiga, estaba siendo valiente y confesando el amor que sentía por mí, y yo como un miedoso que soy, solo dije: "No sé qué más decir" si me dejaba de hablar realmente me lo merecía por no responder de una forma correcta. Después de una docena de segundos, por fin me respondió diciendo lo siguiente: —Que rara forma de decirme que nos casemos. Yo ya no podía más de la emoción, no sé cómo explicar lo que sentía, todo era tan perfecto y a la vez tan fantasioso que no parecía real; pero la verdad es que las cosas pasan por algo y desde ese momento decidimos empezar a conversar constantemente para mantener ese sentimiento mutuo y sin que se muriera, hacíamos llamadas, nos enviábamosmensajes todo los días, veíamospelículas y así por un largo tiempo, teníamos una relación a distancia bastante buena, pero sin saber cuándo podíamos vernos en persona nuevamente.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR