NARRA MAX Siendo sincero, no había podido dormir en toda la noche aunque me moría de sueño, me giraba de un lado a otro buscando una posición cómoda para poder descansar pero la paz nunca aparecía. Cuando eran como las 04:00 am, me di cuenta que no valía la pena si seguía intentando así que me senté en la cama, siempre pensando preocupado por mi esposa y como le diría que… perdimos a nuestro hijo. Suspiré, odiaba ese recuerdo pero siempre aparecía en mi mente. La cara del doctor algo apenado por lo que me tenía que decir y sus palabras horribles. ¡Ag Max! Deja de pensar en eso. Me levanté de la cama y camine lentamente por la casa, llegando a la habitación de Emily. Viendo como estaban todas sus cosas ahí, ordenadas… excepto la cama. Esa estaba deshecha. Me puse a pensar que la habitación

