Capítulo O8: Día O1 = ¿Secretos?

1061 Palabras
Bloquee mi celular frustrada.   -Hey, mira la hora -Max me apunto el reloj. 23:50.- Debes dormir, _______ -Lo hare -sonrei, tome mi bolso y me meti al baño. Estando ahí me cambié a pijama, me arreglé un poco y salí nuevamente. Max estaba casi dormido ya- Buenas noches -me acerque y le susurre en su oido, el sonrió levemente y soltó un suspiro.- -Adios -contesta-   Arregle mi "cama", apague la television y la luz, me acomode lista para dormir y con mucha dificultad logré dormirme   *********AL OTRO DÍA***********   Abrí los ojos levemente y estaba todo como lo había dejado anoche, Max dormía tranquilamente. Se veía tan tierno durmiendo, estaba todo oscuro y callado. Mire al reloj y eran las 11:30, había que despertar, así que me levante de mi cama y lentamente fuí corriendo las cortinas. La luz le llegaba en la espalda y se veia PERFECTO. Su mano estaba cerca de su cara, sus ojos cerrados demostrando una paz interna que despues de mucho tiempo logro tenerla, su pelo oscuro se iluminaba un poco con el sol y situaciones asi me hacian ver que Max Drew era el hombre de mi vida.  Me acerque a la camilla y le pase la mano por el pelo, peinandolo.   -¿_____? -solto un suspiro al decir mi nombre, lo había despertado- -Perdon si te desperte -Aunque era mi intencion, me sentí mal al hacerlo- -No te preocupes, ¿que hora es? -abrió los ojos lentamente y entrelazo nuestros dedos. Su palma acalorada atacó la frialdad de la mia- Wow, las tienes congeladas. Ven, acuestate conmigo. –   Levanto las sabanas mostrandome mi espacio para acomodarme cerca de el y yo no pude resistir-   -Gracias -dije timida, me apegue mas a el. Su pecho tocaba mi espalda, su respiracion relajada chocaba con mi cabeza dandome mas ganas de dormir pero algo me decia que alguien iba a entrar e iba a retarnos. No debíamos hacer eso. -Hey, me duchare. ¿Puedo? -dije mientras me levantaba de la cama y al girarme lo encontre con los brazos estirados en mi direccion y con un puchero en su carita- Lo siento Max, pero... me duchare. -Tome mis cosas y entre al baño.-   +++++UN RATO DESPUES+++++   Salí de el baño ya vestida  y seca. El estaba con una cara de aburrimiento impresionante, viendo la televisión. Estaba viendo las noticias.   -Al fin, dios te demoras harto –me critico- -¡Fueron solo 10 minutos! –me defendí- -¡POR ESO! Ya, ven acá. –volvió a estirar los brazos en mi dirección para poder abrazarme. Me acerque, sus brazos se posaron en mi cintura y ahí dieron mil vueltas- -¿Desayunaste? –cuestioné. Tenía hambre- -No, debe estar por llegar. –me respondió- ¿Tienes hambre? –me preguntó el- -Si –fui sincera- -Bueno pues, que pena. Como te dije antes, no saldrás de aquí -¡MAX! –le grite- ¿¡QUE HARE!? ¡MORIRE DE HAMBRE! -Bueno pues… -“Bueno Pues” Era su frase cuando hacía una broma… ¡SIEMPRE LA USABA!- Pues… ¡QUE PENA! –se puso a reír- Ve a comer, linda. Yo te espero aquí. -Voy. –Tome mi bolso, le di un tierno besito- Cuídate   En ese momento, entró Angie con el carrito de su almuerzo. Iba a paso rápido, ya que sabía que iba tarde. Cuando estuve detrás de ella, me gire y le hice una mueca de odio, Max rio y yo salí de la habitación. Caminé al ascensor que me llevaba directamente a la cafetería, estando ahí, pedí un café y un pan. Me quede unos 20 minutos ahí, desayunando. Stephen: ¿Disfrutas su pancito? Tu: ¿Te convertiste en psicópata? Stephen: Esta en la sangre. ¿Me vas a decir que Max no era igual?   Era cierto, aún recuerdo cuando yo creía que estaba sola y me llegaban esos mensajes con preguntas extrañas, como si estuvieran viéndome.   Yo: ¿Dónde estás? Stephen: Atrás tuyo.    No sé por qué, pero eso me recordó a una película de terror. En fin, me giré y efectivamente, el estaba a dos mesas atrás mío. Recordé que a Max no le gustaba que yo me juntara con el pero… ¡Era mi amigo!   -Hola –me dio un beso en la mejilla apenas estuvo a la distancia adecuada- -Hola –le respondí- -¿Como esta mi primo? -preguntó, buscando tema de conversacion- -¿Por que no vas y le preguntas tu? -No quería parecer grosera, pero no me gustaba que ellos dos se pelearan por mi culpa- -Ah si, obvio, si. -su tono era sarcastico- Obviamente no se enojara, despues de que su novia salio de la habitacion sola y llego de vuelta con un hombre y peor aun, su primo, no se va a enojar.    Obvio que no. Menos si soy yo, porque fijate que ama que te juntes conmigo, me adora, si... Seguramente no se enojara. -Me hizo reir, a veces era tan bobo-   -Lo siento -rei y el suspiro satisfecho, había logrado lo que quería al parecer- Hey, anoche. Me mandaste un mensaje...-fui interrumpida- -Ahh, no tiene caso. Ignoralo, ¿si? -¿Por que? Dime Stephen. -le rogue- -Si te digo, Max se enojara mas conmigo. -Creo que me estaba haciendo unas ideas... pero quería que el me lo dijera- Y no quiero eso -Por favor, Stephen. -le sonreí de oreja a oreja, intente convencerlo con una sonrisa de angel... pero no funciono- -No. - fue firme e hizo que me rindiera- -Esta bien -suspire y pedí la cuenta- Ire con Max. -¡ESTA BIEN! ¡TE DIGO! -me tomo de la mano- -Pero hey, no. Tranquilo. Ire con Max si o si, no tienes que decirme para que no valla -no quería presionarlo- -No me importa. Te dire... -suspiro- -Okay... Dime. -Me acomode para escucharlo- -Yo... -fue interrumpido- -Su cuenta. -Llego la mesera con la boleta- -Gracias -dije yo y comence a sacar mi dinero- Dime, Stephen. -Hace un tiempo, conoci a una persona -Esto se ponía raro- Y ella, era preciosa -Esta bien... ¿Que tengo que ver yo en todo esto? -pregunte algo nerviosa- -Esa personita, me enseño que si existen los milagros... y las desgracias. -Su tono fue bajando, se fue apagando- -Muy bien. Continua. -lo forzé a seguir- -Esa persona tenía novio... -miro el piso-   El: ¿Donde estas? Ven ahora. Hay una emergencia.   ¡Las emergencias nunca son buenas! Me asuste un poco -¡Stephen! Apurate. Debo irme. -lo apure- -No, te digo otro día. Ahora ve, corre. Te necesita. -sonrie- -¡NO! ¡DIME! -levante la voz- -Despues te digo -me tomo de la cintura y me pego a el, abrazandome y susurrandome en el oido- -Esta bien... -suspire, me despedi y corri a la habitacion-   ***   -¡LLEGUE! ¡¿QUE PASO!? -grite apenas puse un pie en la sala- -Hola, mi amor. -mi madre se acerco y me abrazo... No había ninguna emergencia- -Hola Ma... -me acerque a Max y le susure- ¿Emergencia? -No queria estar aqui solo con mi suegra -susurra de vuelta y sonrie-
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