—¿A qué viene la pregunta? —Es que los padres siempre apoyan a sus hijos, están al tanto de la situación y creí que... —No tengo una buena relación con ellos, papá y mamá están en California. Pero no los llamo, ni ellos me contactan a mí —admitió. —De acuerdo, disculpa mi inoportuna pregunta —soltó arrepentida de haber cuestionado sobre ello. —No, descuida. Lili, aún hay algo que no le digo a Milenka... —agregó nervioso. La mujer pestañeó curiosa, evidentemente con incertidumbre. No tenía idea a lo que se refería. Parecía demasiado ofuscado al mencionarlo. Y ella asintió levemente confirmando su proseguir. —Puedes decirme, Burak... ¿qué no le has dicho a mi nieta? —Es algo de mi pasado, pero de todos modos merece saberlo. Se lo he ocultado por temor, no quiero que conozca esa p

