Te amo es una palabra con tanto poder: poder de enamorarte o aniquilarte. Lo peor del asunto es que el amor y la muerte siempre van de la mano; tan juntas, que nunca sabes cuál de las dos es la que controla el sentimiento. El amor, por una parte, te hace una mejor persona: esa que es capaz de correr mil millas para llegar hasta el ser que hace palpitar su corazón, mucho más de lo que el simple sistema podría. Por otra parte, la frívola muerte, se desliza por tu torso como la piel de una serpiente, erizando el vello de tu fisionomía. Son sentimientos que unidos provocan explosiones nucleares, pero por separado, son tan simples y monótonos como el trabajo de un administrador. La vulgar y existencial palabra: te amo, resonaba en el umbral de la puerta, después de desprenderse de los s

