53

975 Palabras

Jordan por fin llegó a Trinidad y Tobago, y los hombres insistieron en descansar, en su cabeza, era otra tortuosa noche cargada de pesadillas, de ansiedad, de insomnio y de perder la poca entereza que le acompañaba. En una caseta vieja pidieron 5 habitaciones y se acomodaron como pudieron en cuatro de ellas mientras Jordan y Mario en una sola compartían ideas e información que obtuvieron de su gente al poder conectarse a una red wifi adyacente. Jordan no tenía ningún mensaje de su mujer, aún así sabía que Emira se había enterado de la masacre porque en los avisos de Black estaba el hecho que Damian, el guardaespaldas que quedó custodiando a Emira, la niñera y a Zairy, pidió las fotografías de los hechos, odiaba pensar en cómo su mujer estaba llevando el duelo, luchando con el estrés qe un

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR