Emira despertó lista para marcharse, las cosas estaban listas y sólo se tomó un momento para darle un baño confortable a Zairy y ayudarla a relajarse con todo el estrés que estaban cargando en ese momento. Felicia le ayudaba aunque Emira insistía con hacer las cosas por su cuenta y la empleada en algunos momentos se sentía cohibida. Damian llenó el tanque y aprovechó de arreglar algunas cosas de la camioneta. -¿Sucede algo?- preguntó Emira mientras el hombre encendía el vehículo y le echaba agua con el capó abierto, Felicia guardaba las cosas en el maletero y Zairy estaba en sus brazos. -Justin no responde mis llamadas- explicó él y Emira tragó grueso. -¿Qué?¿Crees que eso signifique algo?- preguntó asustada y el guarura decidió ser honesto y no sutil. -Sí, señora, y no debe ser nada b

