Bestia —¡Demonios, Anthony! ¿En serio aún no lo has hecho? ¡Si hace como un mes que andas el puto anillo en el bolsillo! —Dani deja caer las manos a los costados de su cuerpo, observándome con el ceño fruncido a través del reflejo del espejo. Tuerzo una sonrisa y continúo acomodando el nudo de mi corbata, el cual se resistía a arreglarse a como yo lo deseaba. —Shhhh, deja la impaciencia, hombre —farfullo al guiñarle un ojo—, todo a su tiempo. —¿Cuándo? ¿En unos diez años? —En menos de lo que esperas, amigo. Me detengo a observar mi aspecto en el reflejo, buscando la manera de verme lo más perfecto que sea posible. Aquella tarde era especial, no simplemente por ser la boda de Trent y Tessa, si no porque también sería el momento en el que me había decidido para pedirle matrimonio a Is

