Lo terrible de que te mientan una vez, es que comienzas a dudar de todo lo que te han dicho anteriormente. Esa frase no dejaba de rondar por la cabeza de Darío, pensaba en todo lo que había conversado con Marcela desde el día que lo dejó plantado, incluso comenzaba a dudar de lo que su padre había hecho. Dudaba de todo lo que ella le había dicho una vez, lo de su ex esposo, ¿en realidad estuvo casada? ¿eran sus padres aquellas personas? ¿me fue infiel? Y la más importante ¿alguna vez me amó? — Maldita sea — murmuró y se derrumbó en el asiento más cercano — maldita sea. No se podía creer que todo lo que estaba pasando fuera culpa de ella, se sentía como un estúpido y confirmó que el amor combinado con su sentido del deber lo habían cegado por completo, comenzó a arrepentirse de haber t

