Mientras tanto en el castillo:
-¿Dónde está Caius? -pregunta el Rey Kyle mirando a sus ayudantes y guardias furiosos.
-¿El prín-príncipe? -pregunta uno de sus ayudantes mas fieles, Javi, el cual estaba totalmente nervioso y sudaba frío- ¿Él... e-está... fu-fuera?
- No me vengas con la misma excusa otra vez- dice enojado- hace una semana que él salió del Castillo y no ha regresado.
-Lo lamento su Majestad -dice Javi dando un suspiro- pero el salió corriendo cuando visitamos el pueblo y aunque lo buscamos no lo pudimos encontrar.
-¡¿Y no pudieron decirme eso antes?! ¡¿Mi hermano puede estar en peligro y ustedes no me dicen nada?!-grita más enojado pero preocupado internamente por su hermano. Uno de los guardias hace una sonido extraño al recordar algo, llamando la atención de todos.
-Habla -ordena el Rey al ver y escuchar aquello.
-Lamento interrumpir mi señor -dice uno de los guardias de confianza mientras hace una reverencia- pero había una chica que al ver como el príncipe salió corriendo, nos quiso decir algo pero, Carlos la empujó, le insultó y ella se fue enojada.
El Rey mira a Carlos y él retrocede un poco mientras sonríe apenado.
-Tenemos que buscar a esa chica ¡Ya! -ordena el Rey.
Todos se pusieron en marcha, guardaron sus armas, subieron a sus caballos y se dirigieron al pueblo.
...
Al llegar todos se sorprendieron al ver al Rey mientras hacen una reverencia, pues no esperaban su llegada.
-Disculpen -habla Kyle- estamos buscando a mi hermano el príncipe Caius y para saber su paradero necesitamos encontrar a una chica...
El Rey se queda callado y mira al guardia que le informó y el comprendió.
-Ella tiene el pelo n***o corto, unos intensos ojos verdes y es super hermosa -dice y suspira, llamando la atención de Kyle.
El silencio reinó unos segundos hasta que un señora de mediana edad se acerca.
-¿Están hablando de la pequeña Lía? Ella vive en la casa más lejana -informa señalando el camino- casi saliendo del pueblo.
-Gracias señora -habla Kyle- ¡andando!
Todas las personas vieron a los caballos alejarse, algunos se preocuparon por Lía y querían saber que hizo para que la realeza la esté buscando.
...
Después de un tiempo de búsqueda vieron la casa a lo lejos. Al llegar algunos de los guardias rodearon la pequeña casa y los guardias de confianza se quedaron junto al Rey. Kyle bajó del caballo y se dirigió a la puerta, dándole varios golpes.
-¡Un momento! -gritan.
Se escuchan unos pequeños sonidos de tacones correr por todos lados dentro de la casa y luego el sonido de seis pestillos siendo quitados.
-¿Sí? -pregunta al abrir la puerta.
El tiempo pareció detenerse para todos esos hombres en el momento que esa chica apareció delante de sus ojos. Su hermoso cabello estaba en una media cola, tenía un hermoso vestido de flores amarillas que hacían resaltar su ojos verdes. Kyle no podía dejar de verla, él pensaba que ella era la indicada para casarse y convertirse en la reina, ya que tenía la belleza que las otras candidatas no.
-oh mi... Rey -dice y hace una pequeña reverencia, agarrando su bello vestido para inclinarse un poco- ¿vienen en busca del príncipe?
Todos volvieron a la realidad al escuchar esas palabras y recordaron para que estaban ahí.
-¿Entonces mi hermano está aquí? -pregunta sorprendido.
- Si, su majestad -responde Lía- pero le tengo que avisar que no podrán llevárselo -a menos que se ponga peor- ya que él estaba gravemente herido y esas heridas aún no están del todo curadas.
-¡¿Qué?! -Se alarma Kyle- ¿podemos pasar?
- No tiene que preguntar, Alteza, adelante-
Antes que el Rey entran varios guardias revisando que no existiera ningún peligro, luego hacen una señal y Kyle entra. Lía los guía a la única habitación que existía en la casa y al abrir la puerta vieron al príncipe Caius dormido.
-¿Qué fue lo que sucedió? -pregunta Kyle mientras se acerca y se sienta con toda confianza en una silla que estaba ahí.
-Bueno, no lo sé con exactitud, pero hace una semana unos ladrones lo tiraron cerca de mi casa -informa como si fuera lo más casual del mundo, sale de la habitación y entra con otra silla- Salí de mi casa al escuchar el ruido y lo ayudé, Lo apuñalaron seis veces algunas más profundas que otras y le hicieron más cortadas, creo que, torturándolo. Luego le dio una fiebre muy alta, la cual aún tiene, pero más baja que antes.
-¿Cómo pudiste curarlo? -pregunta Javi, el ayudante de confianza que acompañó al Rey.
-Bueno, mi padre era uno de los guardias de confianza del fallecido Rey Ben, su padre -dice mirando a Kyle- y a veces, por no decir siempre, llegaba con heridas, cortes muy profundos o golpes y yo me hacía cargo, con él aprendí.
-¿Y dónde está él ahora? -
-Mi padre murió junto a los Reyes -dice y su mirada se vuelve triste- cuando los Reyes decidieron ir al Reino del oeste, mi padre los acompañó y no ha regresado, por lo tanto, le dieron por muerto.
Iban a seguir preguntando cuando el príncipe despertó de repente, asustando a algunos. Lía agarró la silla que buscó y se sentó al lado de Caius mientras ponía una mano en su frente.
-Príncipe Caius ¿cómo se siente? ¿le duele algo? Dígame -pregunta Lía alarmada.
- Yo... ¿Yo estoy muerto? -pregunta en un susurro obteniendo una negativa- ¿cómo qué no? pero si estoy viendo a un ángel justo frente a mí y a uno muy bello.
Esa respuesta dejó callados a los guardias, enojado al Rey y sonrojada a Lía.
-¿Q-qué dice? -pregunta en susurro- ¿tiene hambre? Bien, le preparé una sopa para la fiebre, mientras, puede hablar con el Rey.
-¿Pero vas a volver hermosa? -pregunta Caius haciendo ojitos de cachorro abandonado.
-S-siii-
Lía sale rápidamente de la habitación dejado un super silencio lo suficientemente tenso para cortarlo con un cuchillo.